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25 de febrero de 2026

Receta de Torrijas Caseras Tradicionales

Las torrijas son uno de los dulces más emblemáticos de la gastronomía española y están especialmente ligadas a la celebración de la Semana Santa. Este postre tradicional tiene su origen en la Edad Media, cuando surgió como una forma sencilla y económica de aprovechar el pan duro del día anterior, un alimento básico en la dieta de la época.

Existen referencias escritas desde el siglo XV que describen elaboraciones muy similares a las actuales: rebanadas de pan empapadas en leche o vino, rebozadas en huevo y fritas en aceite, para después endulzarlas con miel o azúcar. Con el paso del tiempo, esta receta humilde se convirtió en uno de los postres tradicionales más populares de España, gracias a su sabor, su sencillez y el uso de ingredientes básicos.

Durante siglos, las torrijas de leche se asociaron especialmente a la gastronomía de la Semana Santa, ya que eran un alimento energético elaborado con ingredientes sencillos como pan, leche, huevos y azúcar. Hoy en día siguen siendo un clásico en muchos hogares y también han sido reinterpretadas por restaurantes y pastelerías, que elaboran versiones más modernas sin perder la esencia de la torrija casera tradicional.

Ingredientes para hacer Torrijas caseras:

  • 1 Barra de pan del día anterior (ellos utilizaron uno especial de molde)
  • 1 Litro de leche
  • 1 Barra de canela
  • 1 Limón (o naranja)
  • 3 huevos
  • Aceite
  • Azúcar
  • Pimienta
  • Canela en polvo

Cómo preparar Torrijas caseras paso a paso

Preparamos la leche aromatizada

En un cazo o una olla pequeña ponemos a calentar la leche junto con la rama de canela y la piel del limón o de naranja. Añadimos unas 5 o 6 cucharadas de azúcar y dejamos que la mezcla se caliente durante unos 10 minutos a fuego medio para que la leche se impregne bien de los aromas.

Una vez lista, retiramos del fuego y quitamos la rama de canela y las pieles de cítricos.

Empapar el pan

Cortamos el pan en rebanadas de aproximadamente 2 o 3 centímetros de grosor. Después, colocamos las rebanadas en la leche aromatizada y dejamos que el pan absorba bien el líquido. Este paso es clave para conseguir torrijas jugosas por dentro.

Rebozar las torrijas

En un bol batimos los huevos. Cuando el pan esté bien empapado, pasamos cada rebanada por el huevo batido para que quede completamente cubierta antes de freír.

Ponemos una sartén al fuego con abundante aceite. Cuando el aceite esté caliente, freímos las torrijas una a una hasta que estén bien doradas por ambos lados.

Una vez fritas, las retiramos a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

El toque final

Para terminar, espolvoreamos azúcar y canela en polvo por encima. Este paso es el que les da ese sabor dulce y aromático tan característico de las torrijas tradicionales.

Aunque su presentación pueda parecer sencilla, el resultado es espectacular: unas torrijas caseras jugosas, dulces y llenas de sabor, perfectas para disfrutar en familia durante la Semana Santa o en cualquier momento del año.


Torrijas
Torrijas, dulce tradición

Ya veis, un receta súper sencilla, ¿Os atrevéis?

¡Buen provecho!



30 de enero de 2026

Tarta de la Viña. Receta fácil

Si hay un dulce capaz de enamorar a primera vista (¡y a primer bocado!), es la tarta de queso La Viña, la famosa tarta de queso cremosa originaria de San Sebastián que ha conquistado a amantes de la repostería en todo el mundo. Nacida en el emblemático restaurante La Viña de Donostia, esta tarta de queso al horno se ha hecho internacionalmente conocida por su textura ultrasuave, su intenso sabor a queso y su inconfundible superficie dorada y ligeramente tostada que la convierte en una auténtica tentación.

¿Qué hace única a la tarta de queso estilo La Viña? Precisamente su sencillez. Con pocos ingredientes básicos (queso crema, huevos, azúcar, nata y un toque de harina) y una elaboración sin complicaciones, logra una cremosidad y un equilibrio de sabor que dejan huella desde el primer bocado. Es un postre perfecto para cualquier ocasión: desde celebraciones especiales hasta ese capricho casero que apetece compartir en familia o con amigos.

Además, preparar una tarta de queso La Viña casera en casa tiene algo de ritual reconfortante: mezclar, hornear y esperar a que el aroma a queso dulce invada la cocina anticipa el momento más esperado, cuando al cortar aparece su interior cremoso y casi fundente. Una receta sencilla, auténtica y siempre espectacular que demuestra que, en repostería, muchas veces menos es más 

¿Listos para descubrir el secreto de la auténtica tarta de queso La Viña y prepararla paso a paso en casa?

Para reparar una deliciosa "Tarta de la Viña" necesitamos los siguientes ingredientes:"

  • 500 g de queso fresco batido (puede ser tipo Philadelphia o parecido)
  • 4 huevos
  • 280 ml de nata
  • 10 g harina
  • 230 g de azúcar

Antes de empezar a preparar nada, lo que haremos será poner a calentar el horno a 200 grados.

Mientras calienta el horno cogeremos un bol lo suficientemente grande y pondremos en él, el queso batido (o crema) e iremos añadiendo los huevos, integrándolos, uno a uno, completamente con la ayuda de unas varillas manuales.

Una vez hecho añadiremos el azúcar y volveremos a integrar completamente con nuestras varillas. Una vez integrado completamente, añadiremos la harina tamizada y de nuevo, integraremos con la ayuda de nuestras varillas.

Para finalizar, añadiremos la nata a nuestra mezcla y, de nuevo, removeremos bien para integrarlo todo en una masa uniformes y sin grumos.

Una vez tengamos la mezcla completamente uniforme, cogeremos un molde apto para el horno y lo forraremos con papel vegetal (podemos ayudarnos de un poco de agua para colocarlo más fácilmente). Finalmente, verteremos la mezcla que hemos preparado en el molde que acabamos de forrar.

Ya, sin más preámbulos, colocamos el molde en el horno a media altura, con calor arriba y abajo a 200 grados. Lo hornearemos durante unos 45 o 50 minutos o hasta que la superficie se dore.

Pasado este tiempo, retiraremos la molde del horno y dejaremos que repose, como mínimo durante unas dos horas.

Así de espectacular luce nuestra "Tarta de la Viña", a punto de desmoldar.


Tarta de queso La Viña casera recién horneada antes de desmoldar, estilo San Sebastián
Tarta de queso La Viña casera recién horneada, antes de desmoldar (estilo San Sebastián)

Ya en frío, desmoldaremos y retiraremos el papel vegetal. Podemos conservar la tarta en frío o enfriarla, si queremos, antes de servirla.

¡Buen provecho!



6 de enero de 2026

Tiramisú

Como ya comentamos en el último post, la comida italiana es una de nuestras grandes pasiones, por lo que a menudo preparamos para comer o cenar recetas italianas tradicionales. Y todas, sin excepción, han sido un auténtico éxito en casa.

Siguiendo con nuestras recetas de cocina italiana, hoy queremos enseñarte cómo preparar un postre italiano clásico, fácil y delicioso: el tiramisú casero.

Aunque no tiene un origen concreto, todo apunta a que el tiramisú nació en la región del Véneto a mediados del siglo XX. Su nombre, que significa “levántame”en italiano, alude a la energía que aportan el café y el azúcar de su receta. 

Existen muchas versiones para hacer tiramisú, pero esta receta destaca por ser una de las más sencillas y sabrosas, perfecta incluso si no tienes mucha experiencia en la cocina (¿alguien se anima a discutirlo? 😄).

Para preparar cuatro raciones de tiramisú casero, necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 3 yemas de huevo
  • 2 claras de huevo
  • 100 gr. de azúcar
  • 250 gr. de mascarpone
  • 100 gr. de bizcochitos (por ejemplo, de soletilla o Savoiardi)
  • 100 gr. de chocolate negro
  • 150 gr. de café
  • Cacao en polvo

El primer paso será preparar una buena taza de café (cuidado, ¡no es para tomar!... si necesitáis uno, mejor preparáis 2 tazas). Este café lo deberéis apartar un momento.

A continuación, en un bol, pondréis las claras con una pizca de sal, y lo batiréis todo con la ayuda de la batidora eléctrica hasta conseguir llevarlas a punto de nieve. Cuando lo consigáis, las dejaréis reposar un par de minutos.

Mientras, en un bol más pequeño, pondréis las yemas con el azúcar y lo mezclaréis bien con la batidora manual hasta conseguir una masa cremosa y regular. Cuando la tengáis, le añadiréis el mascarpone y continuaréis removiendo hasta conseguir, de nuevo, una masa cremosa y homogénea.

Con esto preparado, toca enfrentarnos al punto más delicado, juntar las claras a punto de nieve con la crema de mascarpone. Para ello, iréis integrando la crema a las claras con una espátula y haciendo suaves movimientos envolventes para evitar que el punto de nieve pierda su esponjosidad. El resultado será una crema suave y totalmente homogénea.

Hasta aquí, ¿todo bien? ¿Sí, no? Bueno, pues ya lo tenéis todo preparado, solo os falta presentar el plato.

Para hacerlo, escogeréis los recipientes de postre que más os gusten y le pondréis en la base unos bizcochos impregnados con café (cuidado, sólo un poco húmedos con café) hasta tapar la base del recipiente, a continuación, encima de los bizcochos, extenderéis una capa de mascarpone, y encima suyo, rayaréis un poco de chocolate negro.

Fácil, ¿no? Bueno, estos últimos pasos, deberéis repetirlos hasta llenar totalmente el recipiente escogido, eso sí, dejando siempre que la última capa sea una de mascarpone, en la que, espolvorearéis un poco de cacao.

Esta es una posible presentación de nuestro Tiramisú:


Tiramisú casero servido en cuatro raciones
Cuatro raciones de tiramisú casero

Os garantizo que este es un postre buenísimo, además de una fantástica opción para acabar cualquier comida o cena, ya sea con amigos o familia.

¡Buen provecho!


13 de mayo de 2021

Tarta de chocolate y pera

Hoy queremos proponerte una receta de tarta realmente especial, una de esas elaboraciones que combinan historia, sabor y placer en cada bocado. Su ingrediente protagonista fue considerado durante siglos un alimento de los dioses y un elemento sagrado para las civilizaciones maya y azteca. Con el paso del tiempo, el chocolate ha pasado a formar parte de nuestro día a día, a veces incluso banalizado como simple sustituto o pequeño capricho, pero sigue conservando ese poder único de despertar los sentidos y convertir cualquier receta en algo extraordinario.

En esta ocasión, el chocolate no viene solo. Lo acompañamos de una fruta tan aromática y delicada como la pera, que aporta dulzor natural y jugosidad, y de una base de hojaldre crujiente que eleva la receta a otro nivel. El resultado es una combinación que nos transporta directamente a la repostería europea, con guiños a la crostata italiana y a la pastelería francesa, donde la mantequilla y las texturas bien definidas son protagonistas absolutos.

En este pequeño rincón gastronómico te traemos una tarta de chocolate y pera que no deja indiferente a nadie: elegante, sencilla de preparar y perfecta tanto para ocasiones especiales como para darte un homenaje dulce en casa. Si buscas una receta de tarta de chocolate fácil, con fruta y un acabado digno de pastelería, esta propuesta se convertirá en una de tus favoritas.

Los ingredientes para preparar nuestra "tarta de chocolate y pera" son:

  • 1 masa de hojaldre redonda
  • 250 g de chocolate para fundir/de cobertura (una tableta)
  • 200 g de nata para montar
  • 80 g de mantequilla
  • 3 peras conferencia
  • ¼ cucharilla de jengibre
  • 3 cucharillas de azúcar moreno
  • ½ cucharilla de sal
  • Una cucharada de vuestro alcohol favorito (pacharán, ron, limoncelo, etc.) si no hay niños cerca

Lo primero que haremos será poner a calentar el horno a 180 grados, con calor superior e inferior, sin ventilador. Mientras calienta, forraremos con la masa (sin quitarla del papel que lleva) un molde apto para ir al horno (el que hagáis las quiches mismamente), una vez hecho, le pondréis papel de horno encima y un peso (un molde más pequeño, unos garbanzos, etc.) y lo meteréis en el horno durante unos 10 minutos.

Pasado este tiempo, quitaremos el peso y el papel de horno superior y lo cocinaremos unos 5 minutos más. Cuando pase este tiempo, retiraremos el horno y reservaremos.

Mientras se prepara el hojaldre, portaremos el chocolate a trozos pequeños y lo pondremos en un bol. Una vez hecho, pondremos a calentar la nata, cuando quiera empezar a hervir, la retiraremos y verteremos sobre el chocolate dejándolo reposar unos segundos.

Con la ayuda de unas varillas de mano iremos mezclando e integrando bien. Nuestro objetivo será conseguir una crema brillante. Cuando la hayamos conseguido, añadiremos la mitad de la mantequilla en crema, el alcohol (opcional), la pimienta, el jengibre y la sal mezclándolo todo bien hasta que quede totalmente integrado. Cuando lo tengamos, verteremos el chocolate sobre el molde hojaldre y reservaremos en la nevera para que se enfríe.

Mientras enfría, procederemos a pelar las peras, quitarles el corazón y cortarlas a láminas más o menos finas. Cuando las tengamos, pondremos a calentar una sartén con el sobrante de la mantequilla y el azúcar. Cocinaremos en ella los trozos de pera para que vayan caramelizando. Cuando las tengamos reservaremos.

Finalmente, dispondremos la pera sobre el chocolate una vez se haya densificado y espolvorearemos con azúcar glas y cacao.

El resultado es parecido a este:

Tarta de chocolate y pera casera con base de hojaldre
Tarta de chocolate y pera casera, una receta fácil y elegante con hojaldre

¿Quién quiere probarla? Es una auténtica delicia, y un fin de fiesta de esos que se recuerdan tiempo.


Ración de tarta de chocolate y pera casera
Ración de tarta de chocolate y pera, un postre casero irresistible

¡Buen provecho!



11 de febrero de 2021

Coca de albaricoque

Después de un tiempo presentándoos deliciosas recetas saladas, para tener opciones para cenas, sanos primeros platos o incluso platos principales, con aromas y sabores de aquí y de allí, hoy hemos pensado que era un buen momento para volver a nuestro querido Mediterráneo para traeros la receta de una coca realmente especial.

La coca que os presentamos hoy, tiene origen en Mallorca (la más grande de las Islas Baleares) y, aunque hoy os presentamos su versión dulce, sustituyendo la fruta por unos tacos de sobrasada, está igualmente, para chuparse los dedos. Hoy os vamos a presentar una “Coca de albaricoque”.

Para hacer una “Coca de albaricoque” necesitaremos los siguientes ingredientes:


65 g de puré de patata
75 g de azúcar
370 g de harina de fuerza
20 g de levadura fresca
2 huevos
60 g de grasa de cerdo/saïm
15 ml de agua
Media docena de albaricoques (u otra fruta de temporada, fresas, peras, manzanas, mango, etc)

Lo primero que haremos será preparar el puré de patatas con la cantidad de patatas indicada. Una vez hecho, reservaremos.

El siguiente paso será juntar en un bol grande, el puré de patata, la grasa de cerdo, el azúcar, los huevos, la levadura y el agua. Lo mezclaremos bien con las manos y con la ayuda de una batidora con pala.

Una vez estén todos los ingredientes mezclados e integrados, añadiremos la harina y volveremos a amasar, esta vez, hasta conseguir una masa firme y elástica (si os queda muy dura, podéis añadir una pizca de agua). Cuando tengamos la textura buscada, dejaremos la masa en el bol y lo cubriremos con un trapo de algodón y dejaremos que fermente entre 4 y 6 horas.

Pasado este tiempo, cogeremos la masa y haremos una bola (sin apretar) y la pondremos sobre una de las bandejas del horno pintada con aceite y la dejaremos reposar unos 20 minutos a una temperatura de 30 grados. Pasado este tiempo estiraremos la masa con un rodillo dándole una forma alargada. Cuando la tengamos, la dejaremos unas 4 o 6 horas reposando (hasta que doble su tamaño).

Cuando vayamos a hornear, lo primero que haremos será poner a precalentar el horno a 170º (con calor superior e inferior sin ventilador). Mientras se calienta, prepararemos la fruta, lavándola, quitándole los huevos y partiéndola al tamaño que creamos oportuno y la repartiremos sobre la masa

Cuando el horno esté caliente, espolvorearemos con azúcar la masa y la pondremos en la parte central del mismo. La dejaremos cocinándose unos 30 minutos, mirando de vez en cuando que no se queme su parte superior.

Finalmente, ya solo os faltará dejar enfriar, y disfrutarla.

Sugerencias de presentación

Una excelente forma de servir esta coca de albaricoque casera es disfrutarla recién hecha, tal cual, o acompañada de un chocolate caliente o un buen café, ideal para el desayuno o la merienda.

Coca de albaricoque recién salida del horno
Coca de albaricoque recién salida del horno

Otra excelente forma de disfrutar esta coca de albaricoque casera es acompañarla de un kiwi fresco, una combinación ligera, saludable y muy refrescante.

Coca de albaricoque casera servida con kiwi fresco
Coca de albaricoque acompañada de kiwi fresco

¡Buen provecho!


22 de diciembre de 2020

Bizcocho de zanahoria y limón

Cuando uno habla, o le hablan, de pasteles de zanahoria, la cabeza se nos va al clásico británico (la “carrot Cake”) que ha llegado, casi a todas y cada una de las pastelerías del mundo. Una “carrot Cake”, aunque deliciosa, es una tarta contundente, y más por la cobertura de queso y azúcar que, como mínimo, la corona.

 
En casa no encantan las tartas de zanahoria, pero nos gustan que sean algo más suaves que la clásica “Carrot Cake”, por eso hemos adaptado una receta de bizcocho para convertirla en un delicioso “Bizcocho de zanahoria y limón” que, ya os avanzamos, es una auténtica delicia tanto para acompañar el café como desayunar o merendar.
 
Para hacer nuestro delicioso bizcocho de zanahoria de unas 6/8 raciones, necesitaremos los siguientes ingredientes:
 
56 g de harina integral
56 g de harina de fuerza
Un huevo mediano
55 g de azúcar de caña
55 g de azúcar blanco
82 g de aceite de girasol
2 g de bicarbonato
2 g de sal
112 g de zanahoria rallada
Ralladura de medio limón
 
Para empezar, y como ya os podéis imaginar, pondremos a calentar el horno, en esta ocasión a unos 180 grados con calor inferior y superior sin ventilador.
 
Mientras el horno va cogiendo temperatura, en un bol mediano pondremos el huevo, los azúcares y el aceite de girasol y lo batiremos todo enérgicamente hasta conseguir una textura uniforme y espumosa.
 
Una vez hecho, añadiremos las dos harinas, el bicarbonato, la pizca de sal y la ralladura de limón. Todo lo mezclaremos bien para que se vaya integrando y formando una masa más o menos densa. Finalmente añadiremos la zanahoria rallada y de nuevo la mezclaremos para repartirla bien en la masa.
 
Una vez llegados a este punto, cogeremos un molde apto para el horno, lo pintaremos con aceite y espolvorearemos con harina (para evitar que el bizcocho se pegue en él) y repartiremos la masa que acabamos de conseguir en el paso anterior.
 
Cuando el horno haya alcanzado los 180 grados, pondremos el molde en él y lo dejaremos cocinándose unos 35 o 40 minutos. Nosotros os recomendamos que a partir del minuto 35 vayáis controlando su cocción pinchándolo con un palillo.
 
A nosotros nos quedó así:
 

Un desayuno perfecto, bizcocho de zanahoria y café con leche
Un desayuno perfecto, bizcocho de zanahoria y café con leche

 

 

Suave, deliciosa e ideal tanto para un desayuno como para una merienda. ¿Queréis probarla?
 
¡Buen provecho!

 

 

 

 

28 de octubre de 2020

Tarta crujiente de mango

Estamos en pleno otoño, un otoño más raro de lo normal (maldito COVID), donde parece que disfrutaremos muy poco de las bondades de nuestros bosques, de los aromas y sabores de nuestras setas. Por eso, en este pequeño rincón hemos querido romper la lanza y buscar una receta que nos permita disfrutar de la cocina y porque no decirlo, de la vida.
 
Para ello, hemos echado mano de una fruta que, en otoño está en plena temporada (como mínimo en todo el arco mediterráneo), el mango. La fruta del mango, aunque es original de sureste asiático, actualmente se ha extendido a lo largo y ancho de las zonas con clima tropical (México, Indonesia, Brasil, Florida, etc.) y en Europa, en España.
 
Disfrutar de esta dulce y deliciosa fruta, es realmente fácil, como ya vimos con nuestra receta de “Vaso de Mango, yogur y chia”, y hoy, os lo volveremos a demostrar con una deliciosa “Tarta crujiente de mango”.
 
Los ingredientes que necesitaremos para preparar esta deliciosa “Tarta crujiente de mango” serán:
 
5 o 6 láminas de pasta brick (o filo)
1 mango maduro
1 huevo
100 g de mantequilla/margarina en pomada (o derretida)
60 g de azúcar
80 g de almendra molida
1 cucharada de maicena
1 cucharada de miel (o sirope de agave o de arce)
 
Como esta “tarta crujiente de mango” es relativamente rápida de preparar, lo primero que haremos será poner a calentar el horno a unos 200 grados (con calor inferior y superior).
 
Mientras el horno calienta, con un cuchillo muy afilado (o si tenéis mandolina, con ella), procederemos a cortar a láminas muy finas, una vez pelado, el mango. Cuando lo tengamos, reservaremos.
 
A continuación, prepararemos una crema, para ello mezclaremos con unas varillas, unos 60 gramos de mantequilla con el azúcar. Una vez integrados estos ingredientes, añadiremos unos 60 gramos de polvo de almendra, la cucharada de maicena y el huevo, y de nuevo volveremos a mezclar bien con las varillas hasta obtener una masa uniforme.
 
Hecho esto, procederemos a montar la base de la tarta, para ello, en una bandeja de horno colocaremos una lámina de pasta brick, la pintaremos con mantequilla y espolvorearemos con azúcar. Repetiremos esta operación para cada una de las láminas de pasta filo que tengamos, colocando cada hoja sobre la anterior.
 
Finalmente, repartiremos la crema que tenemos reservada sobre la última hoja de pasta filo (sin llegar al extremo de la misma), una vez hecho, iremos colocando las láminas de mango como si fueran una flor. Una vez lo hayamos hecho, meteremos la bandeja en el horno a media altura y dejaremos que se cocine unos 20/25 minutos.
 
Al sacarlo del horno, pintaremos con la miel / sirope de agave / sirope de arce y espolvorearemos con la almendra que nos quede.

Tarta crujiente de mango
Tarta crujiente de mango

  

¿Os apetece? Pues es una tarta que está realmente deliciosa, sobre todo si el mango es de calidad.
 
¡Buen provecho!

 

 

7 de abril de 2020

Vaso de mango con yogur y chía

Hace unos días, cuando esperábamos el turno en nuestra frutería de confianza, vimos que tenían unos mangos realmente grandes y espectaculares. Como además estaban maduros, y aunque no teníamos ninguna receta en mente, decidimos hacernos con uno.

Una vez en casa, empezamos a barajar opciones para aprovechar al máximo esta excelente fruta tropical. ¿Quizá un bizcocho con mango? ¿Quizá un batido? O quizá mejor aprovechábamos que estaba en su punto para degustarlo lo más natural posible y nos dábamos un capricho en forma de postre sano de domingo. Como ya os podéis imaginar, optamos por esta última opción, y preparamos un delicioso “vaso de mango con yogur y chía”.

Para preparar tres raciones de este delicioso y sano postre que dejará a todos con ganas de más, necesitaremos los siguientes ingredientes:

1 Mango grande y maduro
1 lima
2 Yogures naturales (o griegos)
2 cucharadas de chía
3 galletas

Ya veis, muy pocos ingredientes para este plato tan sencillo como delicioso, aunque eso sí, os recomendamos que estos pocos ingredientes sean de calidad, pues la diferencia final, entre un mango en su punto y uno que no, o un yogur bueno y otro barato, es simplemente, brutal.

Lo primero que haremos será preparar el mango, para ello, le quitaremos la piel y le sacaremos al máximo su carne y sus jugos, poniéndolo todo en el vaso de la batidora. Una vez bien limpio el hueso del mango, exprimiremos en el mismo vaso la lima y lo batiremos todo bien hasta conseguir una crema bien fina que reservaremos en el frigorífico durante unos 30 minutos.

Durante este tiempo en el frigorífico, el mango espesará un poco y tomará consistencia. Pasado este tiempo, empezaremos a preparar los yogures, para ello, los pondremos en un bol, añadiremos azúcar al gusto y la chía y mezclaremos bien para que quede bien cremosos. Aprovecharemos también este momento para picar (a mano, con un mortero, etc) las galletas y las reservaremos.

Llegados a este punto, ya solo nos falta montar el postre. Para ello escogeremos unas copas, vasos bajos, altos, lo que más os guste (o mejor os quede para impresionar a vuestros comensales), y repartiremos primero la crema de mango, encima de esta, el yogur con chía y, encima de todo coronaremos con la galleta picada, tal que así:

Vaso de mango con yogur y chía
Vaso de mango con yogur y chía


Un postre divertido, atractivo, dulce, refrescante y de fácil digestión. ¿Qué más le podemos pedir a una final de comida de festivo?

¡Buen provecho!




9 de marzo de 2020

Fresones rellenos de queso

Desde hace un tiempo, en casa tenemos la filosofía de comprar y comer lo mejor posible aplicando la máxima que, hace un tiempo, nos contaron en un curso al que acudimos: “nuestro cuerpo no es un cubo de basura, por tanto, no lo llenemos de basura”. Así pues, en todo lo posible, descartamos los productos procesados (y ultra procesados), los alimentos de baja calidad y los que continen excesiva sal o azúcar en su composición apostando, sobre todo, por la producción de proximidad y los productos de temporada.

Dentro de esta filosofía de consumir productos de calidad y de temporada, nuestra frutera nos recomendó probar unos fresones que le acababan de llegar y hacerlo, no con la receta tradicional (nosotros somos de vinagre y azúcar para las fresas, jejeje), sino degustarlos con una receta que ella sacó de la web de “directo al paladar”.

Ni cortos ni perezosos lo hicimos y hoy, os lo contamos en este rincón con nuestra adaptación de la receta de “Fresones rellenos de queso”.

Para hacer una media docena de fresones rellenos necesitaremos los siguientes ingredientes:

6 fresones de buen tamaño
80 g de mascarpone (u otro queso de untar que os guste)
20 ml de leche
2 cucharadas de azúcar (si sois muy dulces, acepta alguna más)
1 galleta (la que más os guste)

Lo primero que haremos será limpiar bien los fresones quitándoles un poco de su parte inferior (la cual reservaremos) para darles una base por la que se aguantaran al servirlos. Finalmente, les quitaremos las hojas y, con la ayuda de una puntilla el blanco interior dejándoles un buen hueco.

A continuación, en un bol pequeñito pondremos el mascarpone (o el queso de untar o crema que más os guste), la leche y las dos cucharadas de azúcar. Con un tenedor mezclaremos bien, hasta conseguir una crema homogénea y sin grumos.

Una vez tengamos la crema, procederemos a rellenar los fresones con ella y los dispondremos por la base en una bandeja, la cual pondremos en la nevera una vez rellenados los fresones y hasta el momento de servir.

Cuando vayamos a servir, picaremos la galleta en el mortero, añadiremos las bases de los fresones picados, mezclaremos y esparciremos sobre los fresones, tal que así:

Receta de Fresones rellenos de queso mascarpone
Fresones rellenos de queso mascarpone


¿A que os gustaría coger uno? Pues todo el mundo piensa igual… ¡vuelan!

¡Buen provecho!


16 de febrero de 2020

Gató o Pastel de almendras


Como bien sabéis los que lleváis tiempo siguiéndonos, a los miembros de este equipo nos encanta viajar y descubrir, tanto el paisaje como la gastronomía del lugar para ir incorporando, poco a poco, nuevos sabores y nuevos aromas a nuestro recetario.

Dentro de los destinos de nuestros viajes, sentimos una especial predilección por todo el arco mediterráneo, su clima, su gente, sus maravillosos paisajes y sobre todo, esa gastronomía mediterránea que lo une todo.

Hoy, en este rincón viajaremos hasta una isla que nos tiene el corazón robado, Mallorca y lo haremos para traeros la receta de un dulce que, aún y no siendo la ensaimada, nos tiene el corazón robado, el “Gató”.

La “coca de Gató” aún y ser originaria de Mallorca tiene dos particularidades, la de deber su nombre a la palabra francesa “Gâteau” (pastel) y la de tener como ingrediente principal la almendra, uno de los frutos secos más usados en todo el Mediterráneo.

Como ya os podéis imaginar, la receta que os traemos hoy, no es nuestra, es una adaptación de la que utiliza el maestro pastelero Joan Seguí (propietario del famoso Forn Sant Francesc de Inca).

Para hacer un pastel de unas seis raciones necesitaremos los siguientes ingredientes:

150 gr. de harina de almendra
50 gr. de almendra picada
200 gr. de azúcar
6 huevos
1 sobre de levadura en polvo

Lo primero que haremos será separar la clara de la yema de los huevos, reservando las claras en un bol y las yemas en otro. Una vez hecho, pondremos a calentar el horno a 180 grados con calor inferior y ventilador.

Cogeremos el bol de las yemas y añadiremos el azúcar. Una vez hecho, mezclaremos bien con la batidora de brazo hasta conseguir que la yema blanquee. Una vez hecho, cogeremos el bol de las claras y las montaremos a punto de nieve (ya sabéis, con una pizca de sal, se monta enseguida).

El penúltimo paso será coger un bol grande en el que pondremos las almendras, tanto la harina como las picadas, le añadiremos las yemas blanqueadas y mezclaremos bien. Una vez mezclado, añadiremos las claras a punto de nieve y volveremos a mezclar, en esta ocasión con mucho mimo y movimientos envolventes (de abajo a arriba). Lo mezclaremos hasta conseguir una masa uniforme y sin grumos.

Finalmente, prepararemos un molde apto para ir al horno. Lo untaremos con un poco de aceite de girasol (o de mantequilla) en la base y paredes y volcaremos en él la masa que hemos preparado en el punto anterior. Una vez hecho, pondremos el molde en el horno y cocinaremos durante unos 40 minutos a 180 grados con calor inferior y ventilador.

Una vez hecho, desmoldaremos y ya lo tendremos a punto para comer. Nosotros os proponemos acompañarlo de kiwi (es un desayuno de 10), o de una bola de helado si lo preferís para merendar.

Una ración de gató (Pastel de almendras)
El desayuno perfecto, un gató (pastel de almendras) con café

¡Buen provecho!

18 de marzo de 2018

Bizcocho con leche de coco


Después de bastante tiempo, hoy volvemos con la idea de endulzaros un poco los desayunos o meriendas y lo intentaremos con una receta sencilla, esponjosa y realmente deliciosa. Hoy os traemos nuestra receta de un “Bizcocho con leche de coco”.

Para hacer un bizcocho de unas 6/8 raciones necesitaremos los siguientes ingredientes:

200 g de harina
150 g de leche de coco
100 g de mantequilla ablandada
150 g de azúcar glas
2 huevos
8 g de levadura


Para empezar pondremos a calentar el horno a unos 180 grados. En un bol grande pondremos la harina (tamizada si vemos que tiene grumos), la levadura y el azúcar. A continuación mezclaremos para integrar bien los ingredientes. Una vez hecho, añadiremos la mitad de la leche de coco y la mantequilla y con la ayuda de la batidora lo batiremos todo hasta conseguir una crema homogénea.

En otro bol, batiremos los huevos con el resto de leche. Cuando esté todo batido, lo iremos añadiendo a la masa batiendo regularmente. Una vez bien integrado todo, cogeremos un molde apto para el horno y lo engrasaremos bien. Pondremos la masa en el molde y cuando se haya asentado, lo meteremos en el horno unos 30 minutos (un par de minutos antes podéis ir controlando su cocción pinchándolo con un palillo).

Aquí tenéis nuestro resultado:

Receta del bizcocho con leche de coco
Bizcocho con leche de coco


¡El éxito está garantizado con este bizcocho!

¡Buen provecho!

27 de abril de 2014

Crema catalana

Hablar de postres es algo ciertamente complicado, ya que casi todos tenemos nuestros postres favoritos, desde los flanes al tiramisú pasando por cosas más sofisticadas como el Goxua o la Panna Cotta. 

Hoy, mientras celebramos nuestras primeras 100 entradas en este pequeño rincón, hemos pensado que sería un buen momento para explicaros todo un clásico, la “crema catalana”.

Hacer una buena crema catalana es tan sencillo como espectacular el sabor que conseguiréis.

Estos son los ingredientes que utilizaremos (para 6 raciones):

1 Litro de leche
200 gr. de azúcar
6 yemas de huevo
40 gr. de almidón o harina de maíz (vaya, Maicena)
Piel de un limón
1 ramita de canela

Lo primero que haremos será poner a calentar tres cuartas partes de la leche, cuando esté caliente, añadiremos la piel del limón y la ramita de canela. No hará falta que hierva, aunque sí que tome cierta temperatura ya que únicamente queremos aromatizar la leche.

Mientras, separaremos las yemas de las claras dejando las primeras en un bol donde a continuación las batiremos, seguidamente incorporaremos la leche que no hemos calentado y el azúcar y lo batiremos todo hasta dejar la mezcla bien uniforme.

Cuando esté bien mezclado, añadiremos la harina de maíz (o almidón) y de nuevo volveremos a mezclar hasta integrarla totalmente.

En otro bol, colaremos la leche caliente (para limpiarla de restos de canela y de piel de limón) y le añadiremos la mezcla de los huevos pasada por un colador para, inmediatamente batirlo todo para mezclar totalmente.

Una vez hecho, lo pondremos todo en un cazón y lo calentaremos a fuego medio (con mucho cuidado que no se pegue) hasta que empiece a espesar. En este momento, lo quitaremos del fuego y lo repartiremos en cazuelitas o en los platos de postre que más os gusten.

Llegados a este punto, ya solo nos faltará enfriar la crema catalana. Para hacerlo, lo pondremos en la nevera, eso sí, no sin antes haberla filmado bien, ya que así evitaremos que se seque la crema.

Como mínimo os debe quedar así:


Una ración de crema catalana
Una ración de crema catalana, ¿queréis?


Bien, de hecho os debe quedar mejor, ya que con por ejemplo unas galletas o unos carquiñoles de acompañamiento, este postre es de matrícula.

Si vosotros ponéis la decoración, nosotros ponemos la crema y entre todos celebramos nuestras primeras 100 entradas en “Cocina de emergencia” ¿Os parece?

¡Buen provecho!

6 de abril de 2014

Copas de frutos rojos con queso fresco


Hoy os traemos una receta que hicimos por primera vez hace ya unos cuatro años, un postre de esos que lucen, con una combinación de frescura y acidez que ya os aseguramos de entrada, no dejan indiferente a nadie. El postre que os traemos hoy son unas “Copas de frutos rojos con queso fresco”.

Por el nombre parece algo muy complicado, en nada veréis que no es así. 

Para media docena de “Copas de frutos rojos con queso fresco” necesitaréis los siguientes ingredientes:

400 gr. de frutas del bosque frescas o congeladas
2 cucharadas de zumo de naranja (o whisky)
400 gr. de queso blanco de untar
100 gr. de galleta
80 gr. de azúcar
2 huevos
1 limón
Mantequilla

De entrada puede parecer muy complicado pero tranquilos que no es así, en 40 minutos y tres sencillos pasos, podréis disfrutar de este postre de fiesta. ¿Vamos a ello?

Lo primero que haréis será poner en un bol las frutas del bosque, previamente descongeladas, la ralladura de limón, 20 gramos de azúcar y las dos cucharadas de zumo / licor. En otro bol mezclaréis el queso con el resto del azúcar y los huevos.

Seguidamente deberéis repartir las frutas en los vasos o copas (deben resistir el calor) y las cubriréis con la mezcla del queso. Cocinar en el horno, previamente calentado a 150º durante unos 30 minutos.

Por último, trituraréis las galletas y les añadiréis la mantequilla fundida. Tostad esta mezcla 10 minutos en el horno, precalentado a 200º, y dejad enfriar.

Finalmente, repartid las galletas en las copas y servid.

¿Os apetecen?

Copas de frutos rojos con queso fresco
Una combinación espectacular de acidez y queso


¡Buen provecho!


23 de noviembre de 2013

Medias lunas con plátano y chocolate


Hace mucho tiempo que nos rondaba por la cabeza la idea de contaros la receta de un dulce sencillo y que pudiera gustar a la mayoría. El pasado fin de semana lo encontramos, por lo que os lo vamos a proponer aunque sea únicamente para acompañar el café de media tarde.

¿Os apetecen unas Medias lunas con plátano y chocolate? Pues vamos a ello.

Los ingredientes son los siguientes:

1 paquete de obleas pequeñas
1 huevo
2 plátanos
½ tableta de chocolate de fundir o chocolate de untar (nosotros utilizamos Nutella)*

Ingredientes de las medias lunas con plátano y chocolate
Ingredientes de las medias lunas con plátano y chocolate


Esta receta es tan sencilla como os podáis imaginar, bueno, no lo mezcléis todo... tan sencilla no es.

Lo primero que haremos será pelar los dos plátanos y ponerlos en un bol. A continuación, los iremos aplastando con un tenedor hasta conseguir la textura de un puré.

Después, cogeremos cada una de la obleas y untaremos su interior o con Nutella o con el chocolate que hayamos fundido previamente, colocando encima suyo una cucharada de puré de plátano. Seguidamente doblaremos la oblea juntando sus extremos e intentando que no quede aire en su interior y, con la ayuda de un tenedor las iremos cerrando.

Mientras vamos haciendo este proceso, pondremos a calentar el horno a 180 grados. Cuando estén todas las obleas cerradas y el horno caliente, las pintaremos con huevo y las meteremos en él durante unos 15 minutos.

El resultado final será parecido a este:


Medias lunas con plátano y chocolate
Estas medias lunas desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos


¡Buen provecho!



*Nota: Aunque nosotros hemos hecho las obleas utilizando las dos opciones propuestas en el caso del chocolate, os recomendamos escoger entre una y otra en función del dulzor que queráis conseguir. Así, utilizando Nutella el resultado final será más dulce, mientras que, si apostamos por el chocolate de fundir, obtendremos un postre más amargo.