Hay días de verano en los que pensar en encender los fogones ya debería contar como deporte de riesgo. Hace calor, venimos de viaje (o estamos soñando con él) y lo último que apetece es pasar media hora en la cocina sudando más que en la playa.
Pero una cosa es estar de vacaciones y otra declarar oficialmente la guerra a las verduras y las legumbres. Y aquí aparecen nuestras queridas alubias blancas, esas legumbres de toda la vida que solemos imaginar en un buen plato de cuchara y que, sorpresa, también funcionan de maravilla en frío. Son nutritivas, saciantes y una estupenda fuente de proteínas vegetales y fibra.
Así que hoy toca cambiar la cuchara de invierno por la batidora y preparar una crema fría de alubias blancas: fresca, suave, sabrosa y muy fácil de hacer. Una de esas recetas que solucionan una comida sin complicarnos la vida… porque bastante tenemos ya con decidir dónde ponemos la sombrilla.
Ingredientes para esta crema fría de alubias blancas
- 400 g alubias blancas cocidas
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de tahini (si no tienes, puedes sustituirlo por crema de cacahuete)
- 1 cucharada de salsa de soja
- 3 cucharadas de Aceite de Oliva Virgen Extra
- Zumo de ½ limón (o lima)
- 150 ml agua muy fría
- Sal
- Pimienta negra
Cómo preparar esta crema fría de alubias blancas
Aquí llega la parte complicada de la receta: abrir el bote de alubias. Si hemos conseguido superar ese reto, podemos continuar.
Lo primero es escurrir y enjuagar bien las alubias blancas bajo el grifo. Queremos eliminar el líquido de conservación y que queden bien limpias antes de mandarlas directamente al vaso de la batidora.
Añadimos las alubias, el diente de ajo, el tahini, la salsa de soja, el aceite de oliva virgen extra y el zumo de medio limón. Salpimentamos y, por último, incorporamos el agua muy fría.
Y ahora sí: batidora a trabajar. Trituramos durante un par de minutos hasta conseguir una crema fina, suave y sin tropezones. Si vemos que ha quedado demasiado espesa, añadimos un poquito más de agua fría hasta conseguir la textura que nos guste.
Probamos y corregimos de sal, pimienta o limón. Aquí no hay una fórmula matemática: si queremos más frescura, un poco más de limón; si buscamos una crema más intensa, un toque extra de soja; y si la queremos todavía más cremosa, un poquito más de tahini.
Cuando esté lista, la guardamos en la nevera durante al menos 30 minutos. Bien fría es como esta crema empieza a tener sentido y pasa de ser “unas alubias trituradas” a convertirse en una estupenda receta para combatir el calor.
Nuestro consejo
Sirve esta crema bien fría y, justo antes de llevarla a la mesa, añade unos frutos secos ligeramente picados y unas hojas de hierbabuena o albahaca fresca.
Los frutos secos le aportan ese toque crujiente que contrasta con la suavidad de la crema, mientras que las hierbas frescas le dan un punto aromático y refrescante. Y, además, con cuatro cosas por encima, conseguimos que nuestro humilde bote de alubias parezca bastante más sofisticado.
¿Por qué te encantará esta receta?
Porque reúne unas cuantas cosas que nos gustan: es fácil, rápida, económica, saludable y está muy rica.
Las alubias blancas aportan fibra y proteínas vegetales, ayudan a conseguir una receta saciante y, además, son una forma estupenda de seguir comiendo legumbres también cuando el calor aprieta.
Y lo mejor de todo: no necesitas encender el fuego. Solo una batidora, unos pocos ingredientes y unos minutos. Perfecta para esos días de verano en los que cocinar es lo último que tienes en mente, pero abrir la nevera y encontrar algo fresco y casero te parece una idea maravillosa.
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