13 de marzo de 2026

Pimientos del piquillo rellenos de crema de queso y nueces (receta fácil)

Comer bien no tiene por qué ser aburrido ni estar lleno de platos tristes que parecen castigos. Una dieta sana y equilibrada puede ser deliciosa si sabemos elegir los ingredientes adecuados y combinarlos con un poco de imaginación. Verduras llenas de color, quesos cremosos y frutos secos crujientes son la prueba de que cuidarse también puede ser un auténtico placer para el paladar.

Entre esos ingredientes que hacen que comer sano sea mucho más interesante están los pimientos, el queso y los frutos secos. Los pimientos aportan frescura, color y un sabor ligeramente dulce que alegra cualquier plato. El queso suma cremosidad y carácter, mientras que las nueces añaden ese toque crujiente que convierte una receta sencilla en algo especial. Juntos forman un trío perfecto que demuestra que la cocina saludable puede ser tan sabrosa como divertida.

Y si quieres comprobarlo por ti mismo, una forma fantástica de hacerlo es preparando unos Pimientos del piquillo rellenos de crema de queso y nueces. Es una receta fácil, rápida y con ese punto gourmet que siempre sorprende cuando llega a la mesa. Además, queda tan bien como aperitivo o entrante que probablemente desaparecerán del plato más rápido de lo que tardaste en prepararlos.

Ingredientes para preparar dos raciones de estos “Pimientos del piquillo rellenos de crema de queso y nueces” :

  • 10 pimientos del piquillo
  • 100 g de queso crema (suave o tipo Philadelphia)
  • 80 g de rulo de cabra (o gorgonzola, o brie, al gusto)
  • 40 g de nueces picadas
  • 200 ml de crema de leche o leche evaporada
  • 1 cucharada de café de mostaza
  • Sal
  • Pimienta
  • Brotes de soja o alfalfa (optativo)

Cómo hacer Pimientos del piquillo rellenos de crema de queso paso a paso

Preparamos el relleno de los pimientos

En un bol pondremos el queso crema, el rulo de cabra desmenuzado y dos cucharadas de crema de leche. A continuación, los integraremos con la ayuda de un tenedor. El objetivo es conseguir una crema homogénea.

Una vez tengamos la crema de queso, añadiremos las nueces, una pizca de sal, un poquito de pimienta y mezclaremos de nuevo.

Rellenamos los pimientos

Separaremos los pimientos que necesitemos y con la ayuda de una cucharilla, los abriremos con cuidado y los iremos rellenado con la crema de queso y nueces que hemos preparado.

Una vez tengamos todos los pimientos del piquillo rellenos, los reservaremos en un plato.

Preparamos la salsa para la base

Llegados a este punto, prepararemos el ingrediente que da el toque mágico a estos pimientos, una salsa en la que untaremos los pimientos y seguramente el pan.

Para preparar la salsa, pondremos al fuego un cazo pequeño con el resto de la crema de leche (o leche evaporada), le añadiremos una cucharada de mostaza y si lo tenéis, una cuchara sopera del jugo de los pimientos. Con cuidado lo mantendremos todo a fuego medio durante unos 3 minutos mezclando bien para integrarlo todo.

Pasado este tiempo, presentaremos nuestros Pimientos del piquillo rellenos de queso y nueces.

Resultado

Los pimientos del piquillo rellenos de queso y nueces son una auténtica delicia que combina el frescor de los pimientos, con la cremosidad del queso y el toque mágico de la crema suave de mostaza.


Receta de pimientos del piquillo rellenos de crema de queso y nueces caseros
Pimientos del piquillo rellenos de crema de queso y nueces, una receta fácil y deliciosa perfecta como aperitivo o entrante.

Consejos para servir estos Pimientos del piquillo rellenos de crema de queso

Acompaña estos pimientos del piquillo rellenos de queso y nueces con:

  • Con un buen pan tierno para mojar en la salsa
  • Añadiendo unos brotes de soja o alfalfa para decorar
  • Montados sobre rebanadas de pan para crear un divertido entrante

¡ Buen provecho !



25 de febrero de 2026

Receta de Torrijas Caseras Tradicionales

Las torrijas son uno de los dulces más emblemáticos de la gastronomía española y están especialmente ligadas a la celebración de la Semana Santa. Este postre tradicional tiene su origen en la Edad Media, cuando surgió como una forma sencilla y económica de aprovechar el pan duro del día anterior, un alimento básico en la dieta de la época.

Existen referencias escritas desde el siglo XV que describen elaboraciones muy similares a las actuales: rebanadas de pan empapadas en leche o vino, rebozadas en huevo y fritas en aceite, para después endulzarlas con miel o azúcar. Con el paso del tiempo, esta receta humilde se convirtió en uno de los postres tradicionales más populares de España, gracias a su sabor, su sencillez y el uso de ingredientes básicos.

Durante siglos, las torrijas de leche se asociaron especialmente a la gastronomía de la Semana Santa, ya que eran un alimento energético elaborado con ingredientes sencillos como pan, leche, huevos y azúcar. Hoy en día siguen siendo un clásico en muchos hogares y también han sido reinterpretadas por restaurantes y pastelerías, que elaboran versiones más modernas sin perder la esencia de la torrija casera tradicional.

Ingredientes para hacer Torrijas caseras:

  • 1 Barra de pan del día anterior (ellos utilizaron uno especial de molde)
  • 1 Litro de leche
  • 1 Barra de canela
  • 1 Limón (o naranja)
  • 3 huevos
  • Aceite
  • Azúcar
  • Pimienta
  • Canela en polvo

Cómo preparar Torrijas caseras paso a paso

Preparamos la leche aromatizada

En un cazo o una olla pequeña ponemos a calentar la leche junto con la rama de canela y la piel del limón o de naranja. Añadimos unas 5 o 6 cucharadas de azúcar y dejamos que la mezcla se caliente durante unos 10 minutos a fuego medio para que la leche se impregne bien de los aromas.

Una vez lista, retiramos del fuego y quitamos la rama de canela y las pieles de cítricos.

Empapar el pan

Cortamos el pan en rebanadas de aproximadamente 2 o 3 centímetros de grosor. Después, colocamos las rebanadas en la leche aromatizada y dejamos que el pan absorba bien el líquido. Este paso es clave para conseguir torrijas jugosas por dentro.

Rebozar las torrijas

En un bol batimos los huevos. Cuando el pan esté bien empapado, pasamos cada rebanada por el huevo batido para que quede completamente cubierta antes de freír.

Ponemos una sartén al fuego con abundante aceite. Cuando el aceite esté caliente, freímos las torrijas una a una hasta que estén bien doradas por ambos lados.

Una vez fritas, las retiramos a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

El toque final

Para terminar, espolvoreamos azúcar y canela en polvo por encima. Este paso es el que les da ese sabor dulce y aromático tan característico de las torrijas tradicionales.

Aunque su presentación pueda parecer sencilla, el resultado es espectacular: unas torrijas caseras jugosas, dulces y llenas de sabor, perfectas para disfrutar en familia durante la Semana Santa o en cualquier momento del año.


Torrijas
Torrijas, dulce tradición

Ya veis, un receta súper sencilla, ¿Os atrevéis?

¡Buen provecho!



21 de febrero de 2026

Flamenquines de ternera con jamón y queso en salsa. Receta

La gastronomía andaluza es una de las grandes joyas culinarias de España, y dentro de ella destaca especialmente la cocina de Córdoba. Su identidad se basa en una combinación muy clara de productos mediterráneos, tradición campesina y herencia andalusí procedente de la época musulmana. Con ingredientes sencillos del campo (cerdo, aceite de oliva, pan y hortalizas) se crean platos de enorme personalidad y sabor, convertidos hoy en símbolos de la cocina cordobesa.

Una de las características más singulares de esta gastronomía es la convivencia entre la tradición andalusí y la cultura cristiana posterior. Así, ingredientes como almendras, vinagres suaves o miel se combinan con productos del cerdo (embutidos, flamenquines o guisos) dando lugar a contrastes dulce-salados muy reconocibles. Esta mezcla histórica define por completo la identidad culinaria de Córdoba y explica el origen de muchos de sus platos más populares.

Entre ellos destacan los flamenquines, una de las recetas más emblemáticas de la provincia. En su versión clásica, los flamenquines son lonchas de jamón serrano envueltas en carne de cerdo, empanadas y fritas hasta quedar doradas y crujientes. Sin embargo, como ocurre con muchas recetas tradicionales, han evolucionado con el tiempo y hoy existen variantes que reinterpretan el plato manteniendo su esencia.

En esta ocasión presentamos una versión diferente y muy sabrosa: “>flamenquines de ternera con jamón y queso en salsa”. La receta sustituye la carne de cerdo por ternera, aportando una textura más jugosa y un sabor más suave, y se acompaña de una salsa que convierte este clásico de fritura en un plato principal más completo. Un giro moderno que respeta la tradición cordobesa y demuestra la versatilidad de uno de los grandes iconos gastronómicos de Andalucía.


Ingredientes para preparar dos raciones de estos “flamenquines de ternera con jamón y queso en salsa” :


  • 2 bistec de ternera
  • 4 lonchas de queso
  • 4 lonchas de jamón ibérico o serrano
  • 4 lonchas de jamón york
  • ½ cebolla
  • ½ pimiento cortado en dados pequeños
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de harina
  • ½ vaso de vino blanco
  • Perejil fresco
  • Aceite de oliva virgen extra

Cómo hacer flamenquines de ternera en salsa paso a paso

  1. Preparamos los flamenquines

    Extendemos los filetes de ternera y los salpimentamos. Colocamos encima de cada uno dos lonchas de queso, dos de jamón york y dos de jamón serrano.

    Enrollamos el filete desde la parte más ancha formando un rulo compacto y lo cortamos en tres trozos iguales. Pasamos cada pieza por harina.

    Flamenquines de ternera montados y pasados por harina
    Flamenquines de ternera montados y pasados por harina
  2. Sellamos la carne

    En una sartén amplia añadimos un buen chorro de aceite de oliva y calentamos.

    Doramos los flamenquines por todos sus lados hasta que queden bien sellados. Retiramos y reservamos.

  3. Preparamos la base de la salsa

    En el mismo aceite, pochamos la cebolla picada fina junto al pimiento durante unos 5 minutos.

    Mientras tanto, en un mortero machacamos los ajos con el perejil y añadimos un chorrito de vino blanco. Incorporamos este majado a la sartén y mezclamos.

  4. Ligamos la salsa y cocinamos

    Añadimos una cucharada de harina y removemos hasta que se integre. Vertemos un vaso de agua y mezclamos bien hasta obtener una salsa ligera.

    Introducimos los flamenquines, tapamos la sartén y dejamos cocinar unos 6 minutos para que se terminen de hacer y absorban el sabor.

  5. Resultado

    Los flamenquines de ternera con jamón y queso en salsa quedan jugosos por dentro, con el queso fundido y una salsa deliciosa que los envuelve.

    Flamenquines de ternera en salsa caseros
    Flamenquines de ternera en salsa
  6. Consejos para servir

    Acompaña estos flamenquines caseros con:

    • Pan crujiente para mojar en la salsa.
    • Patatas fritas o batatas.
    • Ensalada fresca.

¡ Buen provecho ¡


4 de febrero de 2026

Croquetas de jamón ibérico caseras: receta fácil y cremosa

Las croquetas de jamón ibérico caseras son uno de los grandes clásicos de la gastronomía. Crujientes por fuera, cremosas por dentro y con un sabor irresistible, son una apuesta segura tanto para el día a día como para ocasiones especiales.

Aunque hoy en día es fácil encontrarlas precocinadas, hacer croquetas en casa marca la diferencia. Sí, requieren algo de tiempo y paciencia, pero el resultado merece totalmente la pena.

En este post te explico cómo hacer croquetas de jamón ibérico paso a paso, con todos los trucos para que te queden perfectas.


Ingredientes para preparar 24 croquetas caseras de jamón ibérico:

  • 1/2 litro de leche
  • 50 gr. de harina
  • 100 gr. de jamón ibérico
  • 1 diente de ajo
  • Media cebolleta o cebolla dulce
  • 50 gr. de mantequilla (o aceite de oliva)
  • Pan rallado
  • 2 huevos
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Sal

Cómo hacer croquetas de jamón ibérico caseras

Preparar los ingredientes

Pica la cebolleta muy fina y haz lo mismo con el ajo. Cuanto más pequeños, mejor se integrarán en la masa.

Por otro lado, corta el jamón ibérico en trozos muy pequeños. 

Sofrito base 

En una olla o sartén amplia, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la cebolleta y el ajo y cocina durante unos minutos hasta que queden transparentes (este paso se conoce como “pochar”).

Incorporar el jamón 

Mientras tanto, picaremos el jamón ibérico tan pequeño como nos sea posible. Añade el jamón picado y remueve durante unos 30 segundos. No lo cocines demasiado para que no pierda sabor.

Añadir la harina y preparar la bechamel

Incorpora la harina y remueve bien durante un par de minutos. Este paso es clave para evitar sabor a harina cruda.

Para unas croquetas cremosas sin grumos:

  • Añade la leche en varias tandas

  • Remueve constantemente

  • Espera a que espese antes de añadir más

Este proceso puede durar unos 20-30 minutos, pero es lo que marcará la diferencia.

Reposo de la masa

Cuando la masa esté homogénea y consistente:

  • Pásala a un recipiente plano

  • Cubre con film transparente en contacto con la masa (para evitar costra)

  • Déjala reposar en la nevera mínimo 8 horas.

Dar forma a las croquetas

Una vez fría la masa:

  • Forma las croquetas (redondas o alargadas)

  • Pásalas por huevo batido

  • Después por pan rallado

Déjalas reposar unos minutos antes de freír.

Freír las croquetas

Calienta abundante aceite en una sartén o freidora y fríe las croquetas hasta que estén doradas.

Presentación

Sirve las croquetas recién hechas, bien calientes, acompañadas de una ensalada ligera o simplemente solas como tapa.


Croquetas de jamón ibérico caseras crujientes y cremosas
Croquetas de jamón ibérico con chutney de calabaza

Consejos para unas croquetas perfectas

  • Usa leche entera para más cremosidad
  • Remueve sin parar durante la bechamel
  • No tengas prisa: el reposo es clave
  • Al acabar de freirlas colócalas sobre papel absorbente al sacarlas para eliminar el exceso de aceite
  • Puedes congelarlas antes de freír


  • 30 de enero de 2026

    Tarta de la Viña. Receta fácil

    Si hay un dulce capaz de enamorar a primera vista (¡y a primer bocado!), es la tarta de queso La Viña, la famosa tarta de queso cremosa originaria de San Sebastián que ha conquistado a amantes de la repostería en todo el mundo. Nacida en el emblemático restaurante La Viña de Donostia, esta tarta de queso al horno se ha hecho internacionalmente conocida por su textura ultrasuave, su intenso sabor a queso y su inconfundible superficie dorada y ligeramente tostada que la convierte en una auténtica tentación.

    ¿Qué hace única a la tarta de queso estilo La Viña? Precisamente su sencillez. Con pocos ingredientes básicos (queso crema, huevos, azúcar, nata y un toque de harina) y una elaboración sin complicaciones, logra una cremosidad y un equilibrio de sabor que dejan huella desde el primer bocado. Es un postre perfecto para cualquier ocasión: desde celebraciones especiales hasta ese capricho casero que apetece compartir en familia o con amigos.

    Además, preparar una tarta de queso La Viña casera en casa tiene algo de ritual reconfortante: mezclar, hornear y esperar a que el aroma a queso dulce invada la cocina anticipa el momento más esperado, cuando al cortar aparece su interior cremoso y casi fundente. Una receta sencilla, auténtica y siempre espectacular que demuestra que, en repostería, muchas veces menos es más 

    ¿Listos para descubrir el secreto de la auténtica tarta de queso La Viña y prepararla paso a paso en casa?

    Para reparar una deliciosa "Tarta de la Viña" necesitamos los siguientes ingredientes:"

    • 500 g de queso fresco batido (puede ser tipo Philadelphia o parecido)
    • 4 huevos
    • 280 ml de nata
    • 10 g harina
    • 230 g de azúcar

    Antes de empezar a preparar nada, lo que haremos será poner a calentar el horno a 200 grados.

    Mientras calienta el horno cogeremos un bol lo suficientemente grande y pondremos en él, el queso batido (o crema) e iremos añadiendo los huevos, integrándolos, uno a uno, completamente con la ayuda de unas varillas manuales.

    Una vez hecho añadiremos el azúcar y volveremos a integrar completamente con nuestras varillas. Una vez integrado completamente, añadiremos la harina tamizada y de nuevo, integraremos con la ayuda de nuestras varillas.

    Para finalizar, añadiremos la nata a nuestra mezcla y, de nuevo, removeremos bien para integrarlo todo en una masa uniformes y sin grumos.

    Una vez tengamos la mezcla completamente uniforme, cogeremos un molde apto para el horno y lo forraremos con papel vegetal (podemos ayudarnos de un poco de agua para colocarlo más fácilmente). Finalmente, verteremos la mezcla que hemos preparado en el molde que acabamos de forrar.

    Ya, sin más preámbulos, colocamos el molde en el horno a media altura, con calor arriba y abajo a 200 grados. Lo hornearemos durante unos 45 o 50 minutos o hasta que la superficie se dore.

    Pasado este tiempo, retiraremos la molde del horno y dejaremos que repose, como mínimo durante unas dos horas.

    Así de espectacular luce nuestra "Tarta de la Viña", a punto de desmoldar.


    Tarta de queso La Viña casera recién horneada antes de desmoldar, estilo San Sebastián
    Tarta de queso La Viña casera recién horneada, antes de desmoldar (estilo San Sebastián)

    Ya en frío, desmoldaremos y retiraremos el papel vegetal. Podemos conservar la tarta en frío o enfriarla, si queremos, antes de servirla.

    ¡Buen provecho!