21 de febrero de 2026

Flamenquines de ternera con jamón y queso en salsa

La gastronomía andaluza es una de las grandes joyas culinarias de España, y dentro de ella destaca especialmente la cocina de Córdoba. Su identidad se basa en una combinación muy clara de productos mediterráneos, tradición campesina y herencia andalusí procedente de la época musulmana. Con ingredientes sencillos del campo (cerdo, aceite de oliva, pan y hortalizas) se crean platos de enorme personalidad y sabor, convertidos hoy en símbolos de la cocina cordobesa.

Una de las características más singulares de esta gastronomía es la convivencia entre la tradición andalusí y la cultura cristiana posterior. Así, ingredientes como almendras, vinagres suaves o miel se combinan con productos del cerdo (embutidos, flamenquines o guisos) dando lugar a contrastes dulce-salados muy reconocibles. Esta mezcla histórica define por completo la identidad culinaria de Córdoba y explica el origen de muchos de sus platos más populares.

Entre ellos destacan los flamenquines, una de las recetas más emblemáticas de la provincia. En su versión clásica, los flamenquines son lonchas de jamón serrano envueltas en carne de cerdo, empanadas y fritas hasta quedar doradas y crujientes. Sin embargo, como ocurre con muchas recetas tradicionales, han evolucionado con el tiempo y hoy existen variantes que reinterpretan el plato manteniendo su esencia.

En esta ocasión presentamos una versión diferente y muy sabrosa: “>flamenquines de ternera con jamón y queso en salsa”. La receta sustituye la carne de cerdo por ternera, aportando una textura más jugosa y un sabor más suave, y se acompaña de una salsa que convierte este clásico de fritura en un plato principal más completo. Un giro moderno que respeta la tradición cordobesa y demuestra la versatilidad de uno de los grandes iconos gastronómicos de Andalucía.


Ingredientes para preparar dos raciones de estos “flamenquines de ternera con jamón y queso en salsa” :


  • 2 bistec de ternera
  • 4 lonchas de queso
  • 4 lonchas de jamón ibérico o serrano
  • 4 lonchas de jamón york
  • ½ cebolla
  • ½ pimiento cortado en dados pequeños
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de harina
  • ½ vaso de vino blanco
  • Perejil fresco
  • Aceite de oliva virgen extra

Cómo hacer flamenquines de ternera en salsa paso a paso

  1. Preparamos los flamenquines

    Extendemos los filetes de ternera y los salpimentamos. Colocamos encima de cada uno dos lonchas de queso, dos de jamón york y dos de jamón serrano.

    Enrollamos el filete desde la parte más ancha formando un rulo compacto y lo cortamos en tres trozos iguales. Pasamos cada pieza por harina.

    Flamenquines de ternera montados y pasados por harina
    Flamenquines de ternera montados y pasados por harina
  2. Sellamos la carne

    En una sartén amplia añadimos un buen chorro de aceite de oliva y calentamos.

    Doramos los flamenquines por todos sus lados hasta que queden bien sellados. Retiramos y reservamos.

  3. Preparamos la base de la salsa

    En el mismo aceite, pochamos la cebolla picada fina junto al pimiento durante unos 5 minutos.

    Mientras tanto, en un mortero machacamos los ajos con el perejil y añadimos un chorrito de vino blanco. Incorporamos este majado a la sartén y mezclamos.

  4. Ligamos la salsa y cocinamos

    Añadimos una cucharada de harina y removemos hasta que se integre. Vertemos un vaso de agua y mezclamos bien hasta obtener una salsa ligera.

    Introducimos los flamenquines, tapamos la sartén y dejamos cocinar unos 6 minutos para que se terminen de hacer y absorban el sabor.

  5. Resultado

    Los flamenquines de ternera con jamón y queso en salsa quedan jugosos por dentro, con el queso fundido y una salsa deliciosa que los envuelve.

    Flamenquines de ternera en salsa caseros
    Flamenquines de ternera en salsa
  6. Consejos para servir

    Acompaña estos flamenquines caseros con:

    • Pan crujiente para mojar en la salsa.
    • Patatas fritas o batatas.
    • Ensalada fresca.

¡ Buen provecho ¡


30 de enero de 2026

Tarta de la Viña

Si hay un dulce capaz de enamorar a primera vista (¡y a primer bocado!), es la tarta de queso La Viña, la famosa tarta de queso cremosa originaria de San Sebastián que ha conquistado a amantes de la repostería en todo el mundo. Nacida en el emblemático restaurante La Viña de Donostia, esta tarta de queso al horno se ha hecho internacionalmente conocida por su textura ultrasuave, su intenso sabor a queso y su inconfundible superficie dorada y ligeramente tostada que la convierte en una auténtica tentación.

¿Qué hace única a la tarta de queso estilo La Viña? Precisamente su sencillez. Con pocos ingredientes básicos (queso crema, huevos, azúcar, nata y un toque de harina) y una elaboración sin complicaciones, logra una cremosidad y un equilibrio de sabor que dejan huella desde el primer bocado. Es un postre perfecto para cualquier ocasión: desde celebraciones especiales hasta ese capricho casero que apetece compartir en familia o con amigos.

Además, preparar una tarta de queso La Viña casera en casa tiene algo de ritual reconfortante: mezclar, hornear y esperar a que el aroma a queso dulce invada la cocina anticipa el momento más esperado, cuando al cortar aparece su interior cremoso y casi fundente. Una receta sencilla, auténtica y siempre espectacular que demuestra que, en repostería, muchas veces menos es más 

¿Listos para descubrir el secreto de la auténtica tarta de queso La Viña y prepararla paso a paso en casa?

Para reparar una deliciosa "Tarta de la Viña" necesitamos los siguientes ingredientes:"

  • 500 g de queso fresco batido (puede ser tipo Philadelphia o parecido)
  • 4 huevos
  • 280 ml de nata
  • 10 g harina
  • 230 g de azúcar

Antes de empezar a preparar nada, lo que haremos será poner a calentar el horno a 200 grados.

Mientras calienta el horno cogeremos un bol lo suficientemente grande y pondremos en él, el queso batido (o crema) e iremos añadiendo los huevos, integrándolos, uno a uno, completamente con la ayuda de unas varillas manuales.

Una vez hecho añadiremos el azúcar y volveremos a integrar completamente con nuestras varillas. Una vez integrado completamente, añadiremos la harina tamizada y de nuevo, integraremos con la ayuda de nuestras varillas.

Para finalizar, añadiremos la nata a nuestra mezcla y, de nuevo, removeremos bien para integrarlo todo en una masa uniformes y sin grumos.

Una vez tengamos la mezcla completamente uniforme, cogeremos un molde apto para el horno y lo forraremos con papel vegetal (podemos ayudarnos de un poco de agua para colocarlo más fácilmente). Finalmente, verteremos la mezcla que hemos preparado en el molde que acabamos de forrar.

Ya, sin más preámbulos, colocamos el molde en el horno a media altura, con calor arriba y abajo a 200 grados. Lo hornearemos durante unos 45 o 50 minutos o hasta que la superficie se dore.

Pasado este tiempo, retiraremos la molde del horno y dejaremos que repose, como mínimo durante unas dos horas.

Así de espectacular luce nuestra "Tarta de la Viña", a punto de desmoldar.


Tarta de queso La Viña casera recién horneada antes de desmoldar, estilo San Sebastián
Tarta de queso La Viña casera recién horneada, antes de desmoldar (estilo San Sebastián)

Ya en frío, desmoldaremos y retiraremos el papel vegetal. Podemos conservar la tarta en frío o enfriarla, si queremos, antes de servirla.

¡Buen provecho!



25 de enero de 2026

Cocochas de bacalao a la sidra con pimentón de la Vera

La receta que os traemos hoy tiene un protagonista indiscutible: el bacalao, aunque no desde su parte más conocida. Nos centramos en un corte poco valorado comercialmente en gran parte del mundo, pero profundamente apreciado en el norte de España, y especialmente en Euskadi: las cocochas de bacalao.

Pero, ¿qué son exactamente las cocochas? Se trata de la parte carnosa y gelatinosa situada bajo la barbilla del pescado, una pieza pequeña pero de enorme valor culinario gracias a su textura melosa y su capacidad para ligar salsas de forma natural.

Mientras que en muchos países esta parte del pescado se ha descartado tradicionalmente, en el País Vasco las cocochas representan un claro ejemplo de la cultura del aprovechamiento. Desde tiempos ancestrales, los marineros las reservaban para su propio consumo y el de sus familias, conscientes de su calidad y sabor.

No fue hasta la segunda mitad del siglo XX cuando las cocochas de bacalao dieron el salto definitivo a la alta cocina. Gracias al impulso de grandes referentes de la gastronomía vasca como Juan Mari Arzak o Pedro Subijana, pasaron de ser un producto humilde a convertirse en un auténtico manjar gourmet, hoy escaso, cotizado y muy valorado por su inconfundible textura gelatinosa

En este espacio queremos rendirles homenaje con una receta que es pura tradición y sabor: “cocochas de bacalao a la sidra con pimentón de la Vera”, una elaboración delicada y profunda que realza al máximo este tesoro del mar.

Ingredientes para dos raciones de “cocochas de bacalao a la sidra con pimentón de la Vera”:

  • 250 g de cocochas frescas
  • 50 ml de sidra
  • 24 berberechos
  • 1 diente de ajo picado
  • 1 cayena picada
  • 2 cucharadas soperas de cebollino picado
  • 2 cucharadas de café de pimentón de la Vera
  • Aceite de Oliva Virgen Extra

Comenzaremos preparando los berberechos. Para ello, los colocamos en una sartén amplia a fuego medio junto con la sidra natural y dejamos que se abran de forma progresiva.

Una vez abiertos, retiramos los berberechos de la sartén, separamos la carne de las conchas y la reservamos. Mientras tanto, dejamos reducir el jugo de la cocción hasta que haya perdido aproximadamente la mitad de su volumen. Cuando esté listo, lo reservamos junto a los berberechos.

En una sartén amplia y a fuego suave, añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y agregamos el ajo picado y la cayena. Cuando el ajo empiece a desprender su aroma (sin llegar a dorarse) incorporamos las cocochas de bacalao y las dejamos cocinar suavemente durante 3 o 4 minutos.

Pasado este tiempo, comenzamos a ligar la salsa mediante suaves movimientos de vaivén de la sartén. No buscamos obtener un pil-pil clásico, sino una salsa bien emulsionada, fina y brillante, aprovechando la gelatina natural de las cocochas.

Cuando la emulsión esté conseguida, incorporamos los berberechos reservados junto con su jugo reducido y añadimos el pimentón de la Vera. Continuamos con el movimiento de la sartén para integrar todos los ingredientes y potenciar los sabores.

Para finalizar, espolvoreamos el cebollino fresco picado de manera uniforme y procedemos a emplatar.

Esta es nuestra propuesta de presentación para estas "cocochas de bacalao a la sidra con pimentón de la Vera", un plato elegante, sencillo y lleno de sabor, donde el producto es el auténtico protagonista.


Cocochas de bacalao a la sidra con pimentón de la Vera, receta tradicional
Cocochas de bacalao a la sidra con pimentón de la Vera

Os recomendamos acompañar estas "cocochas de bacalao a la sidra con pimentón de la Vera" con un buen vino blanco, preferiblemente fresco y con buena acidez, además de un pan de masa madre que permita disfrutar hasta la última gota de la salsa.

Y, sobre todo, sentarse a la mesa con tiempo y disposición para disfrutar del momento.

¡Buen provecho!



9 de enero de 2026

Tostas de brócoli

Después de recorrer el mundo a través de distintas recetas y pequeños viajes gastronómicos, en esta ocasión hemos decidido hacer una parada diferente: el universo del vegetarianismo. En concreto, nos adentramos en el ovolactovegetarianismo, una opción alimentaria cada vez más popular por su equilibrio, sencillez y beneficios para la salud. Para iniciarnos en este camino, te proponemos una receta fácil, rápida y muy sabrosa: tostas de brócoli, ideales tanto para una cena ligera como para un entrante original.

Sabemos que el brócoli es una de esas verduras que genera amores y odios a partes iguales. Sin embargo, cuando se prepara bien y se combina con los ingredientes adecuados, puede convertirse en un auténtico acierto. En esta receta, el brócoli se integra de forma suave y cremosa, potenciando su sabor sin resultar invasivo, lo que hace que incluso quienes dicen no soportarlo terminen repitiendo. Además, es una excelente forma de incorporar verduras a la dieta de manera apetecible.

Estas tostas de brócoli vegetarianas no solo destacan por su sabor, sino también por su valor nutricional: son ricas en fibra, vitaminas y minerales, y encajan perfectamente en una alimentación saludable y equilibrada. Si estás buscando recetas vegetarianas fáciles, ideas para aprovechar el brócoli o simplemente una nueva forma de sorprender en la cocina sin complicaciones, esta propuesta es para ti. Sigue leyendo y descubre cómo transformar un ingrediente humilde en una receta que conquista paladares 

Ingredientes para cuatro tostas de brócoli:

  • 350 g de brócoli fresco
  • 150 g de zanahoria
  • 100 ml de tomate triturado
  • 100 g de queso rallado
  • 100 g de pan rallado
  • 2 huevos
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de Oliva Virgen Extra

Lo primero que deberemos hacer es limpiar bien el brócoli quitándole bien el tronco y la posible suciedad. Una vez hecho, pondremos agua fría en una olla y le añadiremos el brócoli y lo llevaremos a ebullición a fuego medio. A la vez, en una sartén ponemos a cocinar el tomate triturado con un pellizco de sal.

Mientras el agua se va calentando aprovecharemos a pelar las zanahorias y a rallarlas bien finitas (o si os apetece, picarlas). Una vez el agua arranque a hervir, añadiremos las zanahorias y lo dejaremos hirviendo unos 5 minutos. Finalmente, escurriremos y reservaremos.

A continuación, cogeremos un bol y le añadiremos los huevos batidos, el pan rallado, el queso, el brócoli que teníamos reservado y el tomate cocinado y lo mezclaremos bien salpimentándolo a nuestro gusto.

Una vez hecho, haremos discos con las manos y los colocaremos sobre papel de horno. Mientras vamos haciendo los discos calentaremos el horno a 180 grados. Finalmente, hornearemos los discos de brócoli durante unos 20 minutos.

Hecho esto, ya solo nos faltará presentar y comer, para lo cual tenéis un sinfín de opciones, nosotros os proponemos que estas tostas acompañen una buena ensalada, tal que así:

Tostas de brócoli, receta vegetariana fácil y saludable
Tostas de brócoli vegetarianas, una receta sencilla, saludable y perfecta para una comida ligera


¿Os atrevéis a probar?

¡Buen provecho!


8 de enero de 2026

Restaurante El Jardín de la Sal - Fuencaliente

Restaurante El Jardín de la Sal

La isla de la Palma no solo se recorre con los pies o con la mirada: también se descubre a través del paladar. En esta maravillosa isla atlántica, conocida como “La Isla Bonita”, la gastronomía de La Palma refleja un territorio volcánico, un mar generoso y una tradición culinaria que se mantiene viva y en constante evolución.

Cada plato típico de La Palma nos cuenta una historia de esfuerzo, de producto local y de respeto por el entorno, desde las cocinas más humildes hasta propuestas que reinterpretan la cocina canaria con creatividad y personalidad.

Hablar de la gastronomía palmera es hablar de sabores intensos, recetas heredadas y materias primas excepcionales: sal, gofio, pescado fresco y quesos artesanos son mucho más que ingredientes, son auténticas señas de identidad de la isla. 

 

En este artículo nos adentramos en La Palma desde la mesa, para mostrar por qué comer en la isla es una experiencia tan auténtica como sus paisajes. Además, te recomendamos visitar el restaurante "El Jardín de la Sal”, un referente de la cocina palmera contemporánea.

El restaurante “El Jardín de la Sal” ubicado en las salinas de Fuencaliente, al sur de la isla de La Palma, es uno de esos lugares imprescindibles si buscas dónde comer en La Palma y vivir una experiencia gastronómica ligada al paisaje y al producto local.

Perfectamente integrado el paisaje volcánico y marino, desde 2013 este restaurante ofrece una propuesta gastronómica que integra la cocina tradicional canaria con un enfoque actual, donde el pescado fresco y la sal son los grandes protagonistas de platos sencillos, bien ejecutados y llenos de sabor.

Durante nuestras últimas vacaciones en la isla tuvimos la suerte de disfrutar tanto de su terraza como de su cocina y, en esta ocasión, queremos compartir con vosotros nuestra experiencia.

Aunque “El Jardín de la Sal” dispone de un menú degustación compuesto por 6 pases, nosotros preferimos dejarnos llevar por su carta breve pero muy bien pensada, eligiendo varios platos para probar diferentes matices de su cocina. Estos fueron los escogidos:

“Salmorejo de Mango con Salpicón de Gambas y Flor de Sal”, un clásico modernizado, fresco, tropical y con un claro toque a las salinas. Maravilloso.

Salmorejo de Mango con Salpicón de Gambas y Flor de Sal
Salmorejo de Mango con Salpicón de Gambas y Flor de Sal

“Gofre de Yuca con Tartar de Atún de Aleta amarilla”, con una base humilde reinterpretada con técnica, un producto marino impecable y un equilibrio perfecto entre textura y frescura, este plato es una auténtica delicia.

Gofre de Yuca con Tartar de Atún de Aleta Amarilla, plato gourmet del restaurante El Jardín de la Sal
Gofre de Yuca con Tartar de Atún de Aleta amarilla

“Pescado del día”, recién pescado en Fuencaliente, degustamos una variante de la lubina a la brasa bien acompañada por mojo verde, brócoli y papas. Sencillo, resultón, delicioso.

“Torrija infusionada en especias dulces, helado de yogur griego y sirope de hibisco” el broche final a la comida, con un equilibrio perfecto entre tradición y frescura, acompañada de un ligero helado de yogur griego y un aromático sirope de hibisco que refresca y aligera el conjunto.

Torrija infusionada en especias dulces con helado de yogur griego y sirope de hibisco
Torrija infusionada en especias dulces, helado de yogur griego y sirope de hibisco


El restaurante El Jardín de la Sal, en Fuencaliente (La Palma), cuenta con una sala interior y una terraza con vistas al océano, desde donde se puede disfrutar del impresionante contraste entre el blanco de las salinas y la lava volcánica negra, un entorno natural único que convierte la visita en una experiencia imprescindible para quienes buscan dónde comer en La Palma.

En cuanto al servicio, aunque en momentos puntuales de mayor afluencia puede notarse cierta presión, el trato es cercano y profesional, algo que se agradece especialmente en un restaurante tan visitado del sur de la isla.

En nuestro caso, sin acompañar la comida con vino, el precio final fue de unos 30 euros por persona, una cifra muy razonable si tenemos en cuenta la calidad de la cocina, el entorno privilegiado y la experiencia de comer en uno de los restaurantes más conocidos de Fuencaliente, La Palma.

 

No os vamos a engañar, el restaurante “El Jardín de la Sal” nos ha encantado ya que, además de su cuidada cocina y de su excelente trato al producto de proximidad, su fantástico enclave entre el negro volcánico, el blanco salino y el azul marino, la experiencia gastronómica es maravillosa.

Si queréis descubrirlo y probar, os recomendamos que reservéis así que, os dejamos sus datos:



Restaurante El Jardín de la Sal

Ctra. La Costa - El Faro, 5.

38740 Fuencaliente

Teléfono: 922 411 523