18 de octubre de 2018

Café-Bistro Kinza - Donostia

Café-Bistro KINZA
Quizá es que cada vez quedan menos, o que cada vez somos más exigentes, pero a los del equipo cada vez nos cuesta más encontrar restaurantes que nos sorprendan.

Quizá por eso, cuando hace unos meses descubrimos a través de Instagram el perfil del “Café-Bistro Kinza” de Donostia nos llamó poderosamente la atención, y lo hizo tanto que no paramos hasta que, el pasado fin de semana, a nuestra vuelta de un viaje por Francia, reservamos y lo probamos.

El domingo, un poco antes de la hora que habíamos reservado (Donostia es una ciudad bellísima pero como todas las ciudades, es un auténtico incordio bajo la lluvia), todo el equipo al completo (perra incluida) nos dirigimos hacia el restaurante Kinza, situado en pleno barrio de Gros, concretamente en la calle Gran Vía número 30 de la capital Gipuzkoana.

Cuando llegamos al “Kinza” nos llevamos la primera sorpresa, ya que se trata de un pequeño y coqueto local, con una media docena de mesas. La verdad es que la primera sensación fue muy positiva.

La segunda buena sensación vino de la mano de Yanina, la responsable de sala que nos recibió en la puerta y nos acompañó a la mesa. Simpática, agradable, dicharachera y en todo momento servicial y atenta. En otras palabras, que enseguida consiguió que nos sintiéramos como en casa.

La oferta gastronómica del “Kinza” es realmente innovadora, combinando los ingredientes más frescos y sabrosos con los que disfrutar de una buena mesa con sabores tanto nacionales como internacionales y todo presentado con cariño y detalle.

En nuestro caso, de la corta carta, escogimos un par de platos para cada uno, uno a compartir, y dos postres bien distintos:

  • Dos cremas del día (una de calabaza con boniato y otra de espinacas con puerros). Deliciosas cucharadas de sabor.
crema de espinacas con puerro del KINZA
Una crema de espinacas con puerro
  • Dos raciones de "pan bao con ropa vieja". Cada ración de tierno pan bao bien relleno de ternera deshilachada y encurtidos caseros.
Pan Bao con ropa vieja del KINZA
Una ración de "Pan Bao con ropa vieja"
  • Raviolis rellenos de bacalao con salsa verde. Deliciosos raviolis con sabor a puro bacalao.
Raviolis rellenos de bacalao en salsa verde del KINZA
Raviolis rellenos de bacalao en salsa verde
  • “Tarta tatin de manzana” y “sorbete de maracuyá, limón y albahaca”. Dos maravillosos fines de fiesta, uno dulce y el otro refrescante, sorprendente y digestivo.
“Tarta tatin de manzana” y “sorbete de maracuyá, limón y albahaca”
Dos deliciosos postres, ¿cuál escogéis?


Todo esto, más café, infusión y una botella de vino por unos 65 euros. No os diremos que es barato, pero sí que tiene una muy buena relación calidad-precio. Por nuestra parte, nosotros volveremos y os lo recomendamos totalmente.

Por cierto, acordaros de reservar mesa antes de acudir. Para ello, aquí os dejamos las señas del restaurante:


“Café-Bistro Kinza”
20001 Donostia (Gipuzkoa)
Telf: 943 128 928




Actualización (2024):  

Desgraciadamente tenemos que informar que, el “Café Bistro Kinza”, ha cerrado puertas. Les echaremos mucho menos.

24 de septiembre de 2018

Salsa carbonara

Con esta nueva entrada continuamos con nuestra afición a los viajes gastronómicos, y lo haremos saltando hasta Italia para traeros una receta que, con el paso del tiempo, ha sufrido varias mutaciones, a nuestro gusto, totalmente innecesarias. Hoy, en este pequeño rincón os contaremos la receta de la “Salsa carbonara”.

Son muchos los restaurantes que, hoy en día, ofrecen “pasta a la carbonara”, pero en numerosas ocasiones al pedirla uno se lleva la sorpresa de recibir un plato de pasta nadando en crema de leche con trozos de bacón. Como a nosotros no nos gusta, os explicaremos la receta que más nos gusta, la tradicional sin crema de leche.

Para dos raciones de espaguetis (u otro tipo de pasta) a la carbonara, necesitaremos los siguientes ingredientes:

200 g de pasta (casera, fresca, seca… al gusto)
70 g de bacón
50 g de queso rallado (parmesano o peccorino)
2 huevos medianos (uno por cada 100 g de pasta)
Pimienta negra (opcional)
Sal
Aceite

Lo primero que haremos será preparar la pasta. Para ello, si queremos disfrutar de una deliciosa pasta casera seguiremos la receta que os contamos hace un tiempo, aunque también podéis usar vuestra pasta favorita (fresca, seca, etc.) para lo que la prepararéis siguiendo las instrucciones del fabricante. Una vez cocinada, la escurriremos y reservaremos.

Mientras hierve la pasta, aprovecharemos para cortar a dados pequeños el bacón y los cocinaremos en una sartén para dejarlos bien crujientes. Una vez los tengamos, los reservaremos sobre papel absorbente.

A continuación, cogeremos un bol grande, añadiremos los huevos y los batiremos bien durante unos minutos. Cuando hayan doblado su tamaño y empiecen a espumar, añadiremos el bacón, un poco de pimienta molida, el queso rayado y mezclaremos para integrarlo todo. Con esto, tendremos ya a punto nuestra salsa carbonara.

Para acabar, le añadiremos la pasta a la salsa carbona y mezclaremos bien. Finalmente repartiremos la pasta en los platos para servir. En nuestro caso preparamos una tagliatelle caseros y nos quedaron tal que así:


Tagliatelle caseros con salsa carbonara clásica
Tagliatelle caseros con salsa carbonara


Ya veis, mucho más sencillo que la versión con crema de leche, más sana y sobre todo, más irresistible.

¡Buen provecho!


11 de septiembre de 2018

Patatas a la importancia

Continuando con nuestra afición de viajar gastronómicamente (y físicamente, jajaja) hemos decido hacer un pequeño salto gastronómico hasta la comunidad de Castilla y León, una comunidad rica en cultura y sobre todo en gastronomía. Para este pequeño salto, os contaremos la receta de un plato tradicional, las “Patatas a la importancia”.

Las “patatas a la importancia” es un plato ideal para acompañar un pescado, unos huevos escaldados o incluso, como hemos hecho nosotros, utilizarlo como plato principal.

Para hacer dos raciones utilizaremos los siguientes ingredientes:

2 patatas grandes
2 huevos
400 ml de caldo (al gusto de cada uno)
Medio vaso de vino blanco
½ cebolleta (o cebolla dulce)
1 diente de ajo
Harina
Perejil
Aceite y sal
Hebras de azafrán (opcional)

Lo primero que haremos será preparar las patatas, para ello, las pelaremos bien y las cortaremos a rodajas de poco menos de 1 centímetro de grosor. Una vez hecho batiremos los huevos en un bol.

A continuación, pondremos una sartén al fuego con abundante aceite. Cuando esté caliente, iremos cogiendo cada rodaja de patata, la pasaremos por la harina y por el huevo batido y las freiremos poco a poco. Finalmente las reservaremos en un plato con papel absorbente para quitarles exceso de aceite.

Una vez hecho, pelaremos el diente de ajo y lo picaremos bien en el mortero. Una vez picado, añadiremos el azafrán, el vaso de vino y mezclaremos bien.

El siguiente paso será poner una sartén grande al fuego con un poco de aceite, cuando caliente un poco, añadiremos la cebolleta picada y dejaremos que cristalice un poco. Cuando lo haga, añadiremos una cucharada de harina y rehogaremos bien. Añadiremos la mezcla de ajo, azafrán y vino y volveremos a mezclar. Seguidamente pondremos las patatas y las cubriremos con el caldo. Dejaremos que se cocine a fuego medio unos 25 minutos (o hasta que pinchando las patatas notemos que están tiernas).

Para servir, tan fácil como ponerlas en un plato o fuente, poner un poco del jugo de la cocción y espolvorear con perejil picado, tal que así:

Patatas a la importancia como plato principal
Un ración para plato principal de patatas a la importancia


Ya veis, un plato tradicional, súper sencillo y sabroso. Si os animáis, aquí estamos para escucharlo.

¡Buen provecho!

30 de julio de 2018

Restaurante Pintabocas - Vitoria-Gasteiz

Como os comentamos hace unos meses, en la ciudad de Vitoria-Gasteiz han aparecido varias opciones que, sin lugar a dudas, mejoran su oferta gastronómica. Si en esa ocasión os comentamos el “Eskolaberri Soul Cooking”, hoy en esta entrada nos centraremos en, quizá, uno de los últimos éxitos de público, el restaurante “Pintabocas”.

Después de varios intentos de reservar en el restaurante “Pintabocas” por fin la conseguimos hora y mesa para probar su cocina. Y la verdad, ya os avanzamos que nos gustó, porqué desde ese día hemos vuelto varias veces y hemos degustado tanto su carta, como su menú del día. Pero bueno, os vamos contando.

Cuando llegamos al local, nos llevamos una grata sorpresa ya que, aunque lo conocíamos de otras iniciativas pasadas, el local ha mantenido el encanto que le otorga su techo de madera abovedado, pero añadiendo una serie de detalles que crean una atmósfera aún más moderna y acogedora.

Tal y como hemos comentado al principio, los últimos dos o tres meses, los miembros de este equipo hemos tenido la oportunidad de ir varias veces a este restaurante, por lo que conocemos bastante bien una oferta gastronómica que es, bajo nuestro punto de vista, muy interesante.

El menú diario consta de entrante, plato principal, postre y agua o vino del año por unos 13 euros por persona. La verdad, se trata de un menú muy compensado, con ensaladas, pastas, arroces, carnes y pescados entre las opciones a elegir, todo preparado al estilo tradicional, con un toque moderno y una presentación bastante cuidada.

En cuanto a su carta, comentar que se compone por una curiosa selección de platos que van desde la cocina más tradicional (ensaladas, chuletillas, codillo o risottos) hasta propuestas más internacionales como las piadinas con mix de setas, langostinos con crujiente tex-mex o verduras en tempura con salsa teriyaki.

De su carta, y en base a lo que hemos podido probar, os recomendamos:

“Arroz negro con chipirones y toque de alioli”.  Una buena alternativa para degustar un buen arroz caldoso con tiernos chipirones.

Arroz negro con chipirones al toque de alioli
Arroz negro con chipirones al toque de alioli


“Piadinas con mix de setas y bacón con salsa de mostaza y miel”. Su combinación de sabores ha convertido este plato en quizá, nuestro plato favorito, ideal para compartir.

Piadinas con mix de setas y bacón
Piadinas con mix de setas y bacón


“Patatas con crema de bacón, salsa ranchera y queso grana padano”. Para amantes de las patatas que además les guste compartir.

“Pintabocas burguer”. La hamburguesa de la casa es una de las más recomendables, con buena carne de chuletón y una salsa Cesar que la hace, simplemente, especial.

Pintabocas Burguer
Pintabocas Burguer


“Coulant”. Sin lugar a dudas, es el postre ideal para cerrar una cena para chuparse los dedos.

Y como no podía ser de otra manera, acabamos con un par de cosas que no nos ha gustado tanto del restaurante “Pintabocas”, la primera de ellas, un plato, la “mollete con desmigado de costilla, yogur de maracuyá, caramelo de cerveza y azúcar moreno de caña”… excesivamente dulce para ser una hamburguesa. La segunda de las cosas a mejorar es el trato al cliente por parte de su servicio, ya que, aunque en mesa el trato es correcto, debería ser más agradable cuando el cliente acude al restaurante a reservar o simplemente a solicitar información.

Con todo, y dado que el “Pintabocas” es un restaurante de bastante éxito, os dejamos sus datos de contacto para hacer la reserva:



“Pintabocas”
01004 Vitoria-Gasteiz

Teléfono: 945 339 660




Otras opciones para comer genial en Vitoria-Gasteiz:





25 de junio de 2018

Lasaña de atún con calabacín

Hoy volvemos con una receta que cumple con nuestras reglas básicas, ser sencilla, sabrosa y sana. Se trata de una receta tan sencilla como versátil ya que la podréis disfrutar tanto fría como caliente, tanto en temporada alta del atún como fuera de temporada. Hoy os traemos una rica “lasaña de atún con calabacín”.

Para dos raciones necesitaremos los siguientes ingredientes:

6 placas de canelón/lasaña
100 gramos de atún (fresco, en conserva, etc.)
2 huevos duros
½ pimiento rojo
½ cebolla
½ calabacín grande
1 cucharada de tomate frito/natural
Orégano
Sal
Aceite

Lo primero que haremos será preparar las placas de canelón o lasaña (en función de cuáles prefiráis). Para ello pondremos una olla al fuego con abundante agua. Con el primer hervor añadiremos las placas y las cocinaremos unos 10 minutos (o el tiempo que indique el fabricante). Pasado este tiempo, escurriremos las placas y las reservaremos.

A continuación, picaremos a dados pequeños el pimiento, la cebolla y el calabacín y los reservaremos. Mientras cortamos, pondremos una sartén al fuego con un chorro de aceite, cuando esté caliente, añadiremos el pimiento y la cebolla y dejaremos que pochen unos minutos. Pasado este tiempo, añadiremos el calabacín, bajaremos el fuego y taparemos la sartén. Lo cocinaremos unos 15 minutos removiendo de vez en cuando.

Pasado este tiempo, desmenuzaremos el atún en un bol, le añadiremos los huevos rayados y finalmente la mezcla de verduras. Mezclaremos bien añadiéndole, si le falta, un poco de sal.

Después de esto, montaremos la lasaña, para ello, pondremos una placa de pasta formando la base de la lasaña, encima suyo extenderemos una capa de 1 cm de mezcla. Repetiremos esto hasta tener las 3 placas puestas. Finalmente pintaremos la última placa con un poco de tomate frito y espolvoreamos con orégano.

Llegados a este punto, tenemos dos opciones: servirla como lasaña fría (ya la tenemos montada, simplemente ¡a disfrutarla!) o hacerle una besamel ligerita y gratinarla, tal que así:

Lasaña de atún con calabacín
Lasaña de atún con calabacín


En casa nos encanta, y como es sencilla, sabrosa y saludable, la hacemos a menudo ¿os apuntáis a probarla?

¡Buen provecho!