16 de enero de 2023

Trinidad Tapas - Restaurante - Cáceres

Con menos de 100000 habitantes, la ciudad de Cáceres es la capital de la provincia homónima (comunidad de Extremadura), una ciudad económicamente volcada al sector de los servicios, más concretamente al turismo aprovechando así el potencial de su “Ciudad Monumental”, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986.

Gastronómicamente hablando, Cáceres tiene una gastronomía rica y variada, con una gran presencia de productos del pastoreo y la ganadería y una influencia bastante marcada por la cultura árabe, su proximidad a Portugal y la histórica Ruta de la Plata, una vía que, desde hace años, acerca y distribuye más fácilmente personas y productos.

Hoy en este rincón no os hablaremos ni de migas extremeñas, ni de calderetas, ni de deliciosos dulces conventuales como los huesos de santo, las perrunillas, pestiños, etc. Hoy nuestra intención es recomendaros una experiencia, casi religiosa en un original restaurante de Cáceres, el “Trinidad Tapas”.

No os vamos a engañar, la primera vez que vimos el “Trinidad Tapas” en nuestra visita a la ciudad monumental de Cáceres pensamos: “qué mal rollo nos da este local”, y pasamos de él y de su portavelas (con velas e imágenes religiosas en la puerta). El siguiente día que pasamos ante su puerta, nos santiguamos y decidimos hacer un acto de fe y probar la cocina del “Trinidad Tapas”.

Detalle decorativo "Trinidad Tapas"
No es una iglesia, es el "Trinidad Tapas"


Lo primero que uno encuentra al acceder al “Trinidad Tapas” es un pequeño comedor decorado como si estuvieras en una iglesia, con mesas y sillas de madera antigua, imágenes religiosas en las paredes y una iluminación tirando a lúgubre, lo segundo, es la mirada atenta y servicial de su camarera, con alzacuellos y una delicada y divertida atención que, si tiene mesa (no admiten reservas) te llevará a ella.

Ya en la mesa, tendremos ante nosotros la carta del “Trinidad Tapas”, una divertida y muy variada propuesta de productos locales preparados y presentados de una forma divertida y original.

Nuestra opción para compartir fue:

  • Bravísimas:  Una más que aceptable ración de patatas aliñadas con dos salsas picantitas (una brava casera y otra de alioli verde) ideales para compartir.
Bravísimas del Trinidad Tapas
Bravo por las bravísimas del "Trinidad Tapas"


  • Empanadillas de pollo al curry con maíz dulce. Originales y sabrosas, aunque en esta ocasión, pese a ser caseras, más poco sorprendentes.
  • Timbal de bacalao y jamón ibérico. Una deliciosa fusión entre el vecino “Bacalhau a brâs” con un buen jamón de la tierra.
Timbal de bacalao con jamón ibérico
Timbal de bacalao con jamón ibérico


  • Y para cerrar, dos postres 100% caseros, simplemente deliciosos, para acabar la cena en auténtico pecado.

No os vamos a engañar, la decoración primero nos sorprendió negativamente (no esperábamos comer en una “iglesia”), y al final nos acabó gustando, especialmente por el excelente trato de la camarera y el buen hacer en cocina con sus propuestas de cocina casera, a una excelente relación calidad-cantidad-precio y buscando siempre dar un toque especial a los platos.

Por todo lo que os hemos contado, el “Trinidad Tapas” es un local totalmente recomendable, tanto para la gente que vive en Cáceres como para cualquiera de los cientos de miles de turistas que, anualmente visitan la ciudad y su espectacular centro histórico.

Nosotros, os decimos sin dudarlo ni un ápice que, cuando volvamos a Cáceres, volveremos al “Trinidad Tapas” tanto como para probar más platos de su cocina como para que nos den su bendición, en forma de hostia, al pagar la cuenta.

Llega la hostia
Llega la hostia


Aunque no reservan, os dejamos sus datos de contacto:


Trinidad Tapas

Calle Pizarro, 31

10003 Cáceres

Teléfono: 619 989 834

 

 

5 de enero de 2023

Raya a la plancha con patatas

Comer sano y variado es, a veces, tan difícil como necesario. Difícil por el hecho de encontrar productos diferentes a los habituales, necesario porque cada producto que encontramos en la naturaleza (sea cual sea su origen) nos aporta a nuestro organismo.

Con todo, y pese a mantener siempre una buena variedad en nuestra alimentación, cada vez más dejamos un poco más apartada la carne para dar más protagonismo a las aves, las verduras y los pescados. Hoy en este rincón os traemos una receta con un protagonista que descubrimos recientemente en nuestra pescadería, la raya.

La raya es un pescado plano con forma de rombo que habita en las profundidades de nuestros mares, entre ellos, el Mediterráneo. Considerado como pescado blanco, su carne, cartilaginosa y sin huesos, tiene un sabor delicioso e intenso estando en su mejor temporada, a comienzos de año.

La receta que os presentamos hoy en este rincón es tan sencilla como deliciosa y obviamente tiene como protagonista la raya, sí, hoy os contaremos como preparar una “raya a la plancha con patatas”.

Para hacer dos raciones de esta “raya a la plancha con patatas” necesitaremos los siguientes ingredientes:

  • 2 trozos de raya
  • 1 patata grandes (o dos pequeñas)
  • 2 dientes de ajo
  • 1 ramillete de perejil
  • Aceite de Oliva Virgen Extra

Lo primero que haremos será lavar y pelar bien las patatas, una vez hecho, la cortaremos a ruedas, de más o menos medio centímetro de grosor y las pondremos en una fuente con agua para quitarles el almidón.

Una vez hecho, en un mortero pondremos los dientes de ajos sin piel y picados bien pequeños junto con las hojas, también lavadas y picadas, del perejil y los majaremos bien en el mortero. Reservaremos.

Cuando las patatas hayan estado en agua unos 10 minutos, las sacaremos, escurriremos bien y secaremos con papel absorbente. Una vez hecho, pondremos un sartén a fuego vivo con un buen chorro de aceite. Cuando esté caliente, pondremos las patatas y les freiremos bien por cada lado hasta que estén bien doraditas. Una vez hecho las escurriremos.

En la misma sartén que hemos hecho las patatas, pondremos cada uno de los trozos de raya y dejaremos que se cocinen durante unos 3 minutos por cada lado (si os ha tocado muy gruesa, podéis dejarlos 4 minutos). Reservaremos cada uno de los trozos de la raya una vez cocinada.

El aceite sobrante de la cocción y el jugo que ha soltado la raya (es una auténtica delicatesen) lo pondremos en el mortero e integraremos bien con el ajo y el perejil.

Cuando lo tengamos todo ya podremos proceder a montar el plato, para ello haremos una cama con las patatas y encima de ellas pondremos un trozo de raya y la regaremos con la mitad del majado de aceite, ajo y perejil, tal que así:


Raya a la plancha con patatas cocidas

Raya a la plancha con patatas, receta sencilla de pescado

Y ya, solo desearos que hayáis escogido un buen pan, y a disfrutar de este manjar.

¡ Buen provecho !


2 de enero de 2023

Arrea ! - Restaurante - Kanpezu

Desde que el ser humano es considerado como tal, se han instaurado en todas y cada una de las sociedades que ha creado, sistemas basados en la competitividad entre sus miembros buscando al mejor e identificándolo en todos los ámbitos, el mejor cazador, el mejor recolector, el mejor fabricante, el mejor estudiante, etc.

Con este mismo afán, a comienzos del pasado siglo XX, el recientemente creado fabricante de neumáticos Michelin creó una pequeña guía con consejos sobre neumáticos y recomendaciones de hoteles y restaurantes para quienes usaran sus productos en sus viajes, naciendo así lo que hoy conocemos como “Guía Michelin”.

Casi 40 años después de su nacimiento, a mediados de la década de los años 30, Michelin publicó los requisitos que debían cumplir los restaurantes que quisieran estar en su guía, estableciendo un sistema basado en estrellas de para catalogarlos. Acababa de nacer las prestigiosas “Estrellas Michelin”.

En el caso de España, cada año a finales de noviembre se realiza una gala en la que se otorgan las estrellas Michelin que estarán vigentes hasta la siguiente gala, de esta manera, se otorgan 3 estrellas a aquellos restaurantes que tienen una “cocina excepcional”, 2 estrellas a aquellos restaurantes con “cocina excelente por la que merece la pena desviarse” y 1 estrella a aquellos restaurantes con “muy buena cocina en su categoría”, obviamente entre aquellos restaurantes visitados por los inspectores de la organización.

Hoy en este rincón os queremos recomendar un restaurante que ha entrado para 2023 en la famosa guía con una estrella Michelin. Ubicado en pleno corazón de la Montaña Alavesa, en Kanpezu, os queremos hablar de la apuesta del joven cocinero alavés Edorta Loma por la gastronomía autóctona en el “Arrea! ”.

Cuando uno entra en el “ Arrea! ” pronto descubre que está en un lugar especial donde, en pleno invierno, uno es recibido por el crepitar de los troncos que calientan una estancia repartida en tres ambientes claramente diferenciados: el bar, el comedor de la cuadra y el propio comedor. Cada uno de estos, destinado a una propuesta gastronómica diferente.

Nosotros optamos por el menú gastronómico así que, sin espera, nos acompañaron a nuestra mesa en el centro del comedor.

Sin apenas espera, Telmo, nuestro camarero, nos explicó con todo lujo de detalle los orígenes del restaurante y su apuesta por homenajear una gastronomía marcada por las principales señas de identidad de la zona: la escasez de cultivos, la montaña, el furtivismo y la recuperación de algunos ingredientes que, casi, se dieron por extinguidos, y todo en base a un paseo gastronómico que empieza por un Almuerzo (cerrado y sorpresa), tres pases a elegir por el comensal (entre las opciones de: Huerta, cangrejo, perdiz, paloma, corzo, trucha o jabalí) y obviamente, postres.

Nuestra elección para los tres pases de nuestro menú fue: perdiz, trucha y corzo. Sin más dilación, y presentado por el propio chef, Edorta Loma, quien nos explicó su apuesta por una gastronomía diferente y furtiva, empezó el desfile de platos que componían nuestro almuerzo:


Una parte de los pases del almuerzo en "Arrea !"
Una parte de los pases del almuerzo en "Arrea !"


  • Selección de embutidos: jamón y lomo de jabalina, salchichón de ciervo y chorizo de corzo.
  • Selección de pates: de montaña y en croute
  • Foie de sesos
  • Cuajo helado
  • Pajarito frito
  • Grisinis de cordero
  • Gilda de paloma
  • Pechuga de paloma curada en cera de abeja
  • Encurtidos
  • Lechuga autóctona de la montaña alavesa
  • Espárragos fermentados
  • Sándwich de trucha
  • Falso queso de avellanas
  • Tomatitos rellenos de queso
  • Huevos de codorniz fluidos

Después de estos entrantes empiezan los pases particulares, en nuestro caso:

  • Pate de hígado de perdiz con avellana
  • Pechuga en escabeche
  • Pata de perdiz en escabeche del monte
  • Tar-tar de trucha
  • Truchita envuelta en tocino de jabalí
  • Solomillo de trucha con pella y berros
  • Salchicha de corzo y acelga
  • Corzo camuflado
  • Chuletilla de corzo y ajopuerro
Solomillo de trucha con pella y berros
Solomillo de trucha con pella y berros


Y acabamos con nada más y nada menos que 6 postres:

  • Poma y leches
  • Berrubiote (el fruto del madroño)
  • Pasta de galleta y mermelada de tapaculos
  • Goitebera con gominolas de zurracapote, madalena de bellota y tabas
  • Las suertes
  • Liquen con chocolate.

Pasta de galleta y mermelada de tapaculos
Pasta de galleta y mermelada de tapaculos

Nada más y nada menos que 34 platos / platillos con una combinación excepcional de técnica, ingredientes locales y recuperados de la tradición alavesa, conforman este delicioso paseo gastronómico por la Montaña Alavesa de Kanpezu, a cada cual mejor.

Sin lugar a dudas, nuestra experiencia en el “ Arrea! ” de Kanpezu es la mejor a nivel gastronómico que hemos tenido hasta el momento ya que, esta, trasciende de la cocina para envolverse en la historia para sentir la tierra que uno pisa, y todo, en un halo de humildad que te hace sentir como en casa.

En cuanto al servicio deciros que es simplemente genial, profesional y sobre todo, próximo, siempre dispuesto a explicarte, comentar y ayudarte en todo.

Todo esto que os hemos contado, por unos 95 Euros, bebida y cafés aparte. Y ya os decimos, que no lo consideramos para nada nada caro, y más, teniendo en cuenta la experiencia que ofrecen.

Si queréis disfrutar de una experiencia única en tierras alavesas y os apasiona la cocina, no lo dudéis ni un instante, reservad en el “ Arrea! ”

Os dejamos sus datos por si queréis reservar:

 

 

Arrea!

Subida al Frontón, 46

01110 Kanpezu (Araba)

Teléfono:  689 740 370

 

 

 Otros restaurantes con "Estrella":

"Erre de Roca" - Miranda de Ebro 

"Restaurante Hofmann" - Barcelona


29 de noviembre de 2022

Crema suave de patata con picatostes

Aunque hoy en día sea un alimento básico a escala mundial, es cierto que, para los países del viejo continente, aunque ha salvado de muchas hambrunas, es relativamente reciente. Obviamente os hablamos de la patata (o papa en muchos lugares del globo terráqueo).

La patata tiene su origen entre el sur de Perú y el noroeste de Bolivia, datando de casi 8000 años ante de Cristo, aunque tuvo su expansión mundial a raíz del descubrimiento de América de Cristóbal Colón y posterior llegada a Europa.

Actualmente, encontramos la patata (o papa) como protagonista en una gran cantidad de recetas de nuestra gastronomía, tanto en recetas de platos salados (“Patatas rellenas de setas, jamón y huevo”, “Tarfiflette” o incluso el célebre “Fish and Chips”) como dulces (“Buñuelos de patata”).

Hoy en este rincón os queremos presentar una receta sencilla, con la patata de protagonista principal, se trata de una “crema ligera de patata con picatostes”.

Para hacer dos raciones de nuestra “crema ligera de patata con picatostes” necesitaremos los siguientes ingredientes:

3 patatas medianas

½ cebolla
100 ml de leche (o bebida sustitutiva al gusto)
2 rebanada de pan
Pimentón rojo
Aceite de oliva virgen extra

Lo primero que haremos será lavar las patatas y pelarlas bien. Una vez hecho, las cortaremos a datos y reservaremos.

A continuación, pelaremos la cebolla y la cortaremos en juliana. Pondremos una olla en a fuego medio con un chorrito de aceite. Cuando esté caliente, sin llegar a humear, añadiremos la cebolla y dejaremos que cristalice un poco. Una vez conseguido, añadiremos las patatas y mezclaremos un poco.

El siguiente paso será añadir el agua, tanta como sea necesaria para cubrir todos los ingredientes, agregaremos un poco de sal y dejaremos que se cocine todo durante unos 25 minutos.

Pasado este tiempo, quitaremos el excedente de agua (dejaremos un poquito de ella), añadiremos el vasito de leche y trituraremos hasta conseguir una crema homogénea. Si vemos que queda muy espesa, podemos corregir tanto con agua como con un chorrito más de leche.

Una vez tengamos la crema, pasaremos a preparar los picatostes. Para ello pondremos una sartén a fuego vivo con un buen chorro de aceite cuando esté caliente añadiremos las rebanadas de pan y las freiremos por ambos lados. Una vez hecho, la pondremos sobre papel absorbente para quitarles el exceso de aceite. Pasados unos minutos, cortaremos el pan a dados o a trozos irregulares y reservaremos.

Para montar el plato, muy sencillo, pondremos la mitad de la crema suave de patata en un bol o plato hondo, haremos lo mismo con los picatostes y finalmente decoraremos un poco con pimentón rojo.


Crema suave de patata con picatostes
Crema suave de patata con picatostes


Y aquí tenéis un plato ideal para entrar en calor, y disfrutar un rato de una buena combinación de sabores.

¡Buen provecho!

 

 

15 de noviembre de 2022

Pavo guisado

Desde hace unos años vivimos inmersos en la cultura de cuidarse, de hacer ejercicio regular y sobre todo, de comer lo más sano posible, aunque eso, de vez en cuando y viendo los carros de compra que hay en nuestros supermercados parece que ignoramos con demasiada facilidad.

En casa, siempre hemos pensado que la calidad de lo que comemos es crucial para nuestro bienestar ya que, nuestro cuerpo no es un contenedor de basura, por tanto, no vamos a llenarlo de ello. Con todo, a veces se confunde la calidad con sobrecostes económicos y eso, no gusta a nadie. Para nosotros la calidad se puede resumir en: los productos de proximidad, de temporada, comer casero y tan variado como se pueda.

Dentro de esta premisa, últimamente hemos descubierto una carne muy saludable, con vitaminas, minerales y muy pocas calorías (es una carne hidratante y muy ligera), os hablamos del pavo.

Hoy en este rincón os presentamos la receta de un plato que en casa nos encanta, “Pavo guisado”.

Para hacer dos raciones de nuestro particular “Pavo guisado” necesitaremos los siguientes ingredientes:

400 gr de pechuga de pavo

100 ml de vino blanco
250 ml de caldo de pollo (o en su defecto agua)
1 puerro
2 zanahorias
½ cebolla
2 dientes de ajo
1 cucharada sopera de harina
150 g de arroz (para acompañar)
Sal, pimienta
Aceite de oliva virgen extra

Lo primero que haremos será preparar los ingredientes, para ello cortaremos o picaremos a trozos pequeños, el puerro, las dos zanahorias (una vez peladas), la cebolla y los dientes de ajo. También cortaremos a dados más o menos grandes, la pechuga de pavo y la salpimentaremos a nuestro gusto.

Una vez esté todo preparado, pondremos una olla al fuego con un chorro generoso de aceite. Cuando esté caliente el aceite, pondremos los trozos de pavo y los doraremos por todos lados. Una vez hecho, reservaremos.

A continuación, en el mismo aceite que hemos sellado el pavo, añadiremos las zanahorias, el puerro y la cebolla y lo cocinaremos todo durante unos 10 minutos removiendo con frecuencia. Pasado este tiempo, añadiremos el ajo y lo cocinaremos un minuto más junto a las verduras, una vez hecho, añadiremos la harina y dejaremos que se cocine unos 2 minutos removiendo frecuentemente.

Una vez hecho, añadiremos el pavo que tenemos reservado y vino el vino. Dejaremos que se cocine todo durante unos 3 minutos para que se evapore el alcohol. Sin más espera, añadiremos el caldo de pollo y dejaremos que se cocine todo por unos 20 minutos, removiendo todo de vez en cuando. A media cocción corregiremos de sal y pimienta y en otra olla, pondremos agua a hervir para cocinar un arroz blanco que nos servirá de acompañamiento o guarnición.

Os tiene que quedar tal que así:


Pavo guisado, a punto para rebañar pan
Pavo guisado, a punto para rebañar pan


Y ya, a disfrutar de un gran plato único acompañados de un buen pan para rebañar bien la salsa y el tierno guiso de pavo que habréis conseguido.

¡Buen provecho!