30 de abril de 2021

Falafel casero

Visitar un país de Oriente Medio es descubrir tanto una forma distinta de vivir como una gastronomía rica en contrastes, sabores y con unos toques claramente mediterráneos, donde sin lugar a dudas los cereales como el trigo, la cebada y el centeno son parte fundamental, sin olvidar los lácteos, las legumbres y las mezclas de especias. 

Si no habéis estado nunca por la zona, os lo recomendamos para cuando las autoridades y el maldito COVID nos permitan volver a viajar. Pero bien, como no sabemos cuándo será esto, hoy en este pequeño rincón os acercaremos la adaptación de una receta que tiene origen en la zona, el falafel.

Para realizar una docena de bolas de falafel, necesitaremos los siguientes ingredientes:

180 g de garbanzos crudos

70 g harina de garbanzo
3 g de levadura
½ cebolleta
½ diente de ajo
Cilantro fresco
Perejil fresco
Comino molido
Sal
Pimienta negra molida
 
Lo primero que tenemos que hacer para preparar el falafel, es, un día antes de que queramos cocinarlo, poner en remojo los garbanzos, ya que tienen que hidratarse, como mínimo durante 24 horas.
 
Cuando queramos preparar el falafel, escurriremos bien los garbanzos y los secaremos hasta evitar que les quede agua. Los pondremos en el vaso de batidora (o si lo preferís de vuestro robot de cocina) junto con el ajo, la cebolleta, el cilantro bien lavado, el perejil, el comino y lo picaremos todo bien hasta conseguir una masa homogénea.
 
Una vez tengamos la masa, añadiremos la mitad de la harina de garbanzo, la levadura y salpimentaremos a nuestro gusto. Una vez hecho, volveremos a triturar un poco y dejaremos reposar la masa en la nevera una media hora.
 
Pasado este tiempo, iremos formando bolas (algo más pequeñas que las albóndigas), las pasaremos por harina de garbanzo y las aplastaremos para dejarlas de un grosos de, más o menos, un centímetro. Mientras vamos haciendo bolas, pondremos a calentar una sartén con aceite suficiente (o la freidora, cada uno a su elección).
 
Cuando el aceite esté caliente, iremos friendo las bolas hasta que tomen un color dorado uniforme, en ese momento, tendremos ya nuestros falafeles preparados, por tanto, los sacaremos y pondremos sobre un papel absorbente.
 
Falafeles caseros a punto de caramelo
Falafeles caseros a punto de caramelo

 
 
Para montar el plato, podemos hacerlo rellenando panes de pita (con un poco de ensalada, un par de falafeles y una salsa de yogur) o, como hicimos nosotros, con unas tortillas mejicanas, tal que así:
 

Falafel casero con rucula en tortitas
Falafel casero con rucula en tortitas

 
Ideal para una cena con amigos original, divertida y sabrosa.
 
¡Buen provecho!

 

15 de abril de 2021

Calabacines rellenos de rulo de cabra y pesto

Después de unas cuantas entradas contándoos postres, clásicos de la cocina y otras recetas más o menos originales o desconocidas, en esta entrada os queremos proponer un plato de esos que nos gustan a nosotros, sencillos, sanos, con una combinación de sabores espectacular y que, además, es tan versátil que podréis adaptarlo tanto a vuestro gusto particular como a la ocasión para la cual lo queráis (una cena informal, como entrante, en una comida vegetariana, etc.).

El protagonista de nuestra receta es una verdura típicamente mediterránea que, aunque tiene su temporada punta en verano, lo podemos encontrar en cualquier momento, el calabacín.

Sí, hoy en este pequeño rincón os contaremos como preparar unos “calabacines rellenos de rulo de cabra y pesto”.

Para preparar dos raciones de estos deliciosos “calabacines rellenos de rulo de cabra y pesto” necesitaremos los siguientes ingredientes:


  • 1 calabacín mediano
  • 1 rebanada de pan (de molde o el que más te guste)
  • 1 rueda de rulo de cabra (o medio rulo si es pequeño)
  • 8 tomates cherry
  • 20 g de piñones (u otros frutos secos)
  • ½ diente de ajo
  • Albahaca fresca
  • 1 cucharada de queso rallado (Grana Padano o al gusto)
  • Aceite de Oliva Virgen Extra

Lo primero que haremos será poner a precalentar el horno a 180 grados. Mientras se calienta, prepararemos el calabacín. Para ello, lo limpiaremos bien y lo cortaremos longitudinalmente y, con la ayuda de una cucharilla de café, le quitaremos la pulpa (que reservaremos filmada para otra receta) dejando los calabacines como barquitas, las cuales pondremos en una fuente apta para el horno.

Cuando el horno haya calentado, pondremos la fuente con las barquitas y continuaremos preparando los ingredientes.

Lo siguiente será tostar la rebanada de pan. Cuando esté tostada, la cortaremos a dados pequeños y los reiremos a fuego vivo en una sartén con aceite para conseguir unos ricos picatostes que reservaremos en un bol.

A continuación, desmenuzaremos el queso de cabra en el bol donde tengamos los picatostes. Haremos lo mismo con los tomatitos cherry una vez los hayamos limpiado y cortado a cuartos.

Finalmente, prepararemos una salsa pesto, para ello, pondréis en el vaso de la picadora los frutos secos, el medio ajo, la albahaca y cubriéndolo todo, el aceite de oliva y lo picaremos todo hasta conseguir la característica salsa verde del pesto, la cual, añadiréis al bol con el resto de ingredientes y mezclaréis bien.

Con todo mezclado, sacaremos las barquillas de calabacín del horno y las rellenaremos con el contenido del bol. Finalmente, espolvorearemos con el queso rallado por encima y meteremos de nuevo, la fuente en el horno donde la dejaremos unos 45 minutos más.

Pasado este tiempo, sacaremos el horno y emplataremos. Lo podéis presentar, como salgan, sobre una cama de ensalada, o cortados a trozos de 4/5 centímetros a modo de pincho.


Calabacín relleno de rulo de cabra con pesto casero
Calabacín relleno de rulo de cabra y pesto

¡Buen provecho!



30 de marzo de 2021

Bacalao a la portuguesa

Si tuviéramos que relacionar un ingrediente típico para definir la cocina portuguesa, este seguramente sería el bacalao. No hay restaurante ni casa particular en Portugal que no lleve regularmente a la mesa una o varias recetas con bacalao, a cada una más sabrosa y deliciosa, y es que no es para menos ya que, hay voces que hablan de más de 1000 recetas distintas (o sea, hay muchísimo más que su célebre “bacalhau a bras” o “a natas”).
 
La relación del bacalao con Portugal se remonta a hace más de 7 siglos, cuando los grandes navegantes y comerciantes lusos conquistaron Terranova (Canadá) y movían grandes cantidades de pescado en salazón, bacalao, el cual se conservaba durante meses sin perder sus propiedades.
 
Hoy, en este rincón os traemos una receta realmente deliciosa, aunque tiene un nombre tan ambiguo como el de la “Paella valenciana”, sí, hoy os presentamos la receta del “Bacalao a la portuguesa”.
 
Para hacer dos raciones generosas de “Bacalao a la portuguesa” necesitaremos los siguientes ingredientes:
 
2 lomos de bacalao (fresco o desalado)
2 patatas medianas
½ cebolla
½ pimiento rojo
1 tomate pequeño (o media docena de cherrys)
1 cucharada de café de pimentón
½ vaso de vino
Sal
Aceite
 
Lo primero que haremos será cortar la cebolla y el pimiento rojo a tiras muy finas y ponerlas a pochar en una sartén con aceite. Lo dejaremos pochando unos 20 minutos a fuego bajo. Pasado este tiempo, añadiremos el pimentón y removeremos bien para evitar que se queme.
 
A continuación, añadiremos el vasito de vino y dejaremos que reduzca durante dos o tres minutos. Pasado este tiempo, apagaremos el fuego y reservaremos.
 
El siguiente paso será preparar las patatas, para ello, las pelaremos y haremos rodajas de algo menos de medio centímetro y las pondremos a dorar en una sartén con aceite. Cuando empiecen a dorarse, las sacaremos del fuego y las pondremos en la base de una fuente apta para ir al horno.
 
En la sartén donde hemos dorado las patatas, aprovecharemos para marcar los lomos de bacalao previamente enharinados. Ojo, no más de uno o dos minutos por lado. Una vez hecho, pondremos los lomos sobre las patatas y cubriéndolo todo, la salsa que hemos hecho inicialmente con la cebolla, pimiento y pimentón.
 
Finalmente, precalentaremos el horno a 180 grados, cuando hayamos conseguido la temperatura, meteremos la fuente y dejaremos que se cocine unos 15 o 20 minutos.
 
Y este es el delicioso resultado:
 

Bacalao a la portuguesa
Bacalao a la portuguesa, un auténtico placer gastronómico

 
¡Buen provecho!

17 de marzo de 2021

Ensalada marinera o Salade marinière

Como bien sabéis, en el equipo nos encanta viajar, tanto físicamente, como gastronómicamente (y cuando podemos, de las dos formas simultáneamente) y, poco a poco, ir intentando replicar, con ingredientes más nuestros, los platos que nos han encantado de otros países y culturas.

En esta ocasión, aunque la ensalada que os vamos a presentar, internacionalmente es reconocida como un plato francés, nosotros creemos que, ya es más bien un plato internacional en el que, como la paella valenciana, cada cocinero aporta su toque personal. Sí, hoy en este pequeño rincón os queremos contar nuestra versión de la “salade marinière” o “ensalada marinera”.

Para preparar nuestra deliciosa versión de la “ensalada marinera” para dos personas, necesitaremos los siguientes ingredientes:

 
1 sobre de ensalada de brotes tiernos
10 gambas
10 tomates cherry
1 lata de atún en aceite
120 g de salmón ahumado
1 patata mediana
1 cucharada de mostaza
Vinagre de Módena
Aceite de oliva
Sal
 
Lo primero que haremos será pelar la patata y la cortaremos a ruedas de, más o menos, un centímetro. Hecho esto, pondremos un cazo al fuego con agua y, cuando hierva, añadiremos las patatas y las cocinaremos unos 10 minutos. Pasado este tiempo, escurriremos y reservaremos.
 
Una vez hecho esto, pelaremos las gambas, las salpimentaremos y, en una sartén con un poco de aceite caliente, las cocinaremos un poco por ambos lados.
 
Con los ingredientes ya cocinados, procederemos a montar el plato, para ello, repartiremos la ensalada en ambos platos, sobre ella, repartiremos la lata de atún y los tomates cherry limpios y partidos por la mitad. A continuación, repartiremos también las ruedas de patata, el salmón a tiras o cachos irregulares y finalmente las gambas.
 
Llegados a este punto, ya solo nos faltará preparar el aliño, para ello, cogeremos un bol pequeño, y pondremos en él, la cucharada de mostaza, un buen chorro de aceite de oliva virgen, una pizca de sal y un chorro de vinagre de Módena. Una vez hecho, mezclaremos bien hasta conseguir que todos los ingredientes estén bien integrados.
 
Finalmente aliñaremos y presentaremos:
 

Una deliciosa Ensalada marinera (o salade marinière)
Una deliciosa Ensalada marinera (o salade marinière)
 
¡Buen provecho!

22 de febrero de 2021

Croquetas de pulpo

Después de unas cuantas entradas intentando hacer viajes gastronómicos (¡cómo echamos de menos viajar físicamente!), ha llegado la hora de quedarnos, aunque sea por unas semanas, en casa o como mínimo un poco más cerca.

Sí, hoy, en este pequeño rincón os queremos presentar una receta con un claro aroma a la cocina gallega, aunque enfocada a lo que todos conocemos como “cocina de aprovechamiento”, es decir, usaremos como ingrediente principal, recortes o partes de un ingrediente que tenemos de elaboraciones previas, en este caso, “pulpo a feira”.

Pero, ¿cómo aplicaremos esta “cocina de aprovechamiento”? Pues, creando una nueva versión del plato de aprovechamiento por excelencia, unas croquetas, concretamente unas deliciosas “croquetas de pulpo”.

Para hacer un par de docenas de nuestras “croquetas de pulpo” necesitaremos los siguientes ingredientes:

 
180 g de pulpo a feira (u otra versión que os haya sobrado)
80 g de harina
200 ml de agua de cocción del pulpo (u otro caldo)
180 ml de leche
50 g de cebolla
50 ml de aceite
Sal
2 huevos
Pan rallado (o panko si lo preferís)
 
¿Cómo empezaremos? Pues preparando el pulpo, nosotros os recomendamos ponerlo en la picadora y dejando como si fuera una masa (si os gusta que se noten los trozos, lo cortáis con un cuchillo, al gusto).
 
A continuación, picaréis bien fina la cebolla y la pondréis en una fuente al fuego con un buen chorrito de aceite y dejareis pochar. Cuando haya cristalizado la cebolla, añadiréis la harina y la tostaréis para evitar el sabor a crudo. Una vez la tengáis tostada, añadiréis tanto el agua de cocción del pulpo como la leche y mezclaréis bien para evitar grumos.
 
Cuando lo tengáis todo integrado, añadiréis el pulpo y mezclaréis hasta que consigáis una especie de crema homogénea (si es necesario añadir leche, hacedlo poco a poco). Cuando tengáis la crema, la extenderéis en una fuente, la filmareis y la dejareis reposar en la nevera. Nosotros os recomendamos de un día por otro, pero si os urge, podéis usar la masa pasada, como mínimo, una hora.
 
Llegados a este punto, queda lo más divertido, dar la forma a las croquetas. Para ello, prepararemos un recipiente con pan rallado y otro con dos huevos bien batidos. Con esto a punto, iréis cogiendo la masa y haciendo bolas, las pasaremos por pan rallado, después las bañaremos en huevo y volveremos a pasar por pan dándoles la forma que más nos guste, y así, hasta acabar con la masa.
 
Finalmente, procederemos a freírlas, para ello, pondréis una calentar una cantidad generosa de aceite, cuando esté caliente (a unos 170 grados más o menos), iréis poniendo las croquetas para dorarlas al gusto.
 
Y para acabar, como es lógico, toda disfrutarlas:
 

Deliciosas croquetas de pulpo
Ración de croquetas de pulpo

 
 
Detalle de una deliciosa croqueta de pulpo
Detalle de una deliciosa croqueta de pulpo

 
¿Os apetecen? Están de vicio.
 
¡Buen provecho!