3 de julio de 2020

Restaurante Kromatiko - Vitoria-Gasteiz

Restaurante Kromatiko
Después de muchos meses habiendo dejado de lado, gracias o debido al confinamiento por el COVID-19, las críticas a restaurantes y habiéndonos centrado en las recetas que hemos ido preparando, los miembros de equipo hemos querido retomar nuestras críticas a restaurantes después de, obviamente, haberlos probado.
 
En esta ocasión, y como estamos todavía de recuperación de esa nueva normalidad, nos quedamos en casa, en Vitoria-Gasteiz. Por suerte, con la llegada de esta nueva normalidad, ha llegado también un nuevo restaurante que mejorará, sin duda, la oferta gastronómica de la ciudad.
 
Hoy en este rincón os queremos hablar del “Restaurante Kromatiko”, situado en la calle Beato Tomás de Zumárraga n. 2 de la que fue, Capital Gastronómica de España 2014.
 
La primera sorpresa nos la llevamos al llegar al local ya que, nos encontramos con un local con clara inspiración a los años 20 del pasado siglo XX (personalmente a los miembros de este equipo nos recordó a la estética que vimos en “El gran Gatsby”), con una pared de cristal separando los dos ambientes, el del comedor y la sala del bar dando a ambos la sensación de pertenencia al mismo entorno, aunque separando ambos usos.
 
De entrada, el “Restaurante Kromatiko” no dispone de ningún menú, ni diario, ni degustación, dejando totalmente al usuario la elección de que platos va a degustar de su bien variada carta.
 
En nuestro caso, optamos por pedir varios platos y compartirlos todos. Los escogidos fueron:
 
“Croquetas (Takoyaki de pulpo gallego y de Marmitako de bonito)”. Realmente espectaculares y sorprendentes, tanto de presentación como de sabor y textura. Muy recomendables.
 

Croquetas de pulpo y de marmitako
Croquetas de Takoyaki de pulpo gallego y de Marmitako de bonito

 
“Aguacate Asado con Tartar de gamba roja”. Sin lugar a dudas una auténtica delicia, por su combinación de sabores y de texturas. Una propuesta original, sorprendente y un imperdible de su carta.
 

Aguacate Asado con Tartar de gamba roja
Aguacate Asado con Tartar de gamba roja

 
“Tartar de atún rojo, patata y huevo oilobide”. Tercera gran sorpresa de la comida, ¿cómo una delicia como atún rojo puede combinar tan bien con una simple patata frita? Ufff… sin lugar a dudas, para repetir una y mil veces.

 

Tartar de atún rojo, patata y huevo oilobide
Tartar de atún rojo, patata y huevo oilobide

 
“Gyozas de jabalí en salsa Perigueux”. Aquí también nos llevamos sorpresa, aunque negativa, y no por la carne del jabalí (ya de por sí seca), sino por la masa de la gyoza que sabía excesivamente a harina… una auténtica pena.

 

Gyozas de jabalí en salsa Perigueux
Gyozas de jabalí en salsa Perigueux

 
Y cerramos con un “Goxua Tropical”, divertido y fresco, y una “Torrija de Té Matcha” también muy conseguida y atractiva.

 

Torrija de te matcha
Torrija de te matcha

 
Os tenemos que asumir que el “Restaurante Kromatiko” nos ha gustado mucho, aunque su precio podríamos decir que impide que sea un restaurante de uso habitual (la comida que os acabamos de contar nos salió a unos 90 euros, vino y cafés incluidos), sí que lo colocamos directamente en la zona alta de nuestras preferencias a la hora de disfrutar de una buenísima cocina de producto, con un trato exquisito al mismo y al comensal.
 
Con todo, nos vemos con la obligación de dar también un punto negativo al "Restaurante Kromatiko" ya que, hay varios platos que, pese a estar realmente buenos, tiene una relación cantidad-precio realmente baja. Es decir, pagamos como un plato y recibimos un pintxo (por ejemplo: la carrillera de vaca vieja, y el aguacate asado que os hemos contado en esta entrada).
 
Por nuestra parte, os recomendamos totalmente el “Restaurante Kromatiko” y deseamos que haya llegado para quedarse y de un impulso aún mayor a la buena gastronomía que tenemos en Vitoria-Gasteiz.
 
Si queréis ir, no olvidéis reservar con antelación pues su comedor es relativamente pequeño (tiene una capacidad para unos 30 comensales). Para ello os dejamos sus datos de contacto:

 

 

01008 Vitoria-Gasteiz

 

Teléfono: 639 47 60 66

 

 

 




Otras opciones para comer genial en Vitoria-Gasteiz:



 

22 de junio de 2020

Receta de pan de molde con un toque de miel

Después de mucho tiempo imaginándonos haciendo nuestro propio pan casero, hace dos meses nos lanzamos con un pan de payés (u hogaza) que, la verdad, nos quedó de escándalo. Como fue todo un éxito, en el equipo pensamos que podríamos ampliar nuestro recetario de panes y, sin pensarlo demasiado, nos aventuramos con algo más sencillo, preparar un pan de molde.
 
La receta que os presentamos hoy, podríamos considerarla como una receta básica para hacer un pan de molde con un toque original que dará otra vida a nuestros desayunos y meriendas, hoy os queremos invitar a preparar un “pan de molde con un toque de miel”
 
Para preparar este delicioso pan de molde necesitaremos los siguientes ingredientes:
 
500 g de harina
250 ml de leche (a temperatura ambiente)
50 ml de aceite de oliva
20 g de levadura fresca
1 cucharada sopera de miel
1 cucharada sopera de azúcar
1 cucharada de café de sal
 
Lo primero que haremos será buscar un bol grande. En él pondremos la leche y la levadura y removeremos hasta disolverla bien. Una vez disuelta la levadura añadiremos el aceite, el azúcar, la sal y miel sin dejar de remover. Una vez esté todo integrado, iremos tamizando la harina e integrándola con el resto de ingredientes.
 
Nosotros, como no tenemos amasadora, fuimos amasando a mano. A los pocos minutos, quizá unos cinco o seis, la masa estuvo en su punto perfecto ya que, podíamos amasar sin que se nos pegara en las manos ni en las paredes del molde.
 
Una vez conseguido este punto, sacamos la masa del molde y la estiramos en la encimera. Cuando tuvimos la masa estirada, la fuimos enrollando sobre sí misma como si hiciéramos un brazo de gitano. Finalmente, pusimos el rollo en un molde alargado y untamos bien la masa con aceite de oliva y dejamos reposar cubierto con un paño húmedo.
 
Dejaremos la masa reposando hasta que haya doblado su tamaño. Una vez hecho, pondremos a precalentar a 200 grados el horno. Mientras calienta, y con la ayuda de un pincel, pintaremos con leche y con mucho cuidado la superficie de la masa.
 
Cuando el horno esté caliente, meteremos el molde y dejaremos que se cocina durante unos 30 minutos (cuidado, los tiempos dependen un poco de cada horno).
 
Una vez acabado y desmoldado, toca ya disfrutarlo

 

Un delicioso pan de molde casero
Un delicioso pan de molde casero

 
¿Os animáis?
 
¡Buen provecho!

9 de junio de 2020

Pasta con crema de gorgonzola, pera y nueces

Aunque en casa no somos especialmente amantes de los quesos azules, hay uno que, cocinado, nos tiene robado el corazón: el queso gorgonzola italiano. Lo descubrimos hace años al probar una quiche de pera y gorgonzola, un clásico en nuestra mesa, y desde entonces lo hemos usado en besamel, pasta rellena y otras recetas.

Hoy le damos protagonismo en uno de nuestros platos de pasta casera: tagliatelle con crema de gorgonzola, pera y nueces.

Con muy pocos ingredientes, este plato de pasta con gorgonzola y pera consigue un sabor intenso y delicioso, perfecto incluso para quienes no son fanáticos del queso azul. Una receta sencilla, rápida y exquisita para disfrutar en casa.

Para hacer dos raciones de “Pasta con crema de gorgonzola, pera y nueces” necesitaremos los siguientes ingredientes:
 
  • 190 g de pasta seca (o casera, al gusto)
  • 100 ml de leche evaporada (o normal, o crema de leche)
  • 50 g de queso gorgonzola
  • 50 g de nueces
  • 1 pera conferencia
  • ½ cebolla dulce
  • 20 g de queso parmeggiano rallado (o el que más os guste)
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
 
Lo primero que haremos será preparar la salsa. Para ello cortaremos primero la cebolla en brunoise (es decir, en dados pequeños), una vez la tengamos cortada, la pondremos a pochar a fuego medio en una sartén con un chorrito de aceite.
 
Mientras pocha la cebolla procederemos a pelar la pera y a cortarla también a dados pequeños (a un tamaño parecido a la cebolla) y los reservaremos. Picaremos también las nueces y estas las añadiremos a cebolla.
 
Una vez la cebolla haya cambiado de color le añadiremos la pera y dejaremos que se cocine todo junto unos 5 minutos. Pasado este tiempo, añadiremos la crema de leche (o leche evaporada) y el queso gorgonzola a cachitos. Mezclaremos todo bien para que el queso se vaya integrando y disolviendo en todos los ingredientes. Llegados a este punto, apagaremos el fuego y reservaremos en la misma sartén.
 
Con la salsa preparada, prepararemos la pasta. Si optáis por preparar un plato excepcional que dejará con la boca abierta a vuestros comensales, os recomendamos que uséis una buena pasta casera (la nuestra, esta, es de las mejores, jejeje) aunque si preferís algo más rápido, podéis usar la pasta seca que tengáis en casa (espaguetis, macarrones, etc), preparándola según las instrucciones de su fabricante.
 
Una vez la pasta esté cocinada, la escurriremos y la añadiremos a la sartén donde tengáis la crema y todo junto lo pondremos de nuevo a fuego medio para armonizar su temperatura antes de servir.
 
Nosotros os recomendamos espolvorear con un poco de queso parmeggiano (o el rayado que uséis en casa) y un poco de orégano, tal que así:

 

Receta de tagliatelle caseros con crema de gorgonzola, pera y nueces fácil y deliciosa
Tagliatelle caseros con crema de gorgonzola, pera y nueces – receta fácil y deliciosa

 
No me digáis que no le hincaríais el diente… ¡A nosotros nos encanta!
 
¡Buen provecho!

 

 

1 de junio de 2020

Crema fría de aguacate con manzana ácida

Estos últimos años se han puesto de moda los llamados superalimentos, es decir y para que nos entendamos todos, alimentos potencialmente sanos que más pronto que tarde se acaban convirtiendo en una moda o en el objetivo de potentes campañas de publicidad. A nosotros lo que realmente nos interesa es su lado más saludable y, sobre todo, como podemos ir incorporando algunos de estos alimentos a nuestro menú.
 
Hoy nos centraremos en uno de estos alimentos, el aguacate, un fruto tropical originario de América Central que tiene muchas más aplicaciones que la que conocíamos hasta ahora, el guacamole.
 
El aguacate es una fuente de ácido fólico, un potente antioxidante que, además, cuida nuestro corazón mientras nos ayuda a bajar peso. Bueno, a lo que nos interesa en este rincón, la receta que hoy es una riquísima y saludable crema, concretamente una “crema fría de aguacate con manzana ácida”.
 
Para hacer dos raciones de esta deliciosa “crema fría de aguacate con manzana ácida” necesitaremos los siguientes ingredientes:
 

1 aguacate maduro

1 manzana Granny Smith
media lima
1 Yogur natural
¼ litro de agua
Sal
Pimienta molida
 
Lo primero que haremos será pelar el aguacate, para ello y con la ayuda de un cuchillo lo partiremos longitudinalmente con cuidado. Una vez hayamos dado la vuelta con el cuchillo, con un giro con las manos nos quedaremos con las dos mitades del aguacate, le retiraremos el hueso y con la ayuda de una cuchara le retiraremos toda la carne, la cual iremos metiendo en vaso de la batidora.
 
Una vez hecho, pelaremos la manzana, le quitaremos el corazón y las semillas y la cortaremos a trozos pequeños, trozos que iremos poniendo también en el vaso de la batidora. En el mismo baso añadiremos la ralladura de la media lima y su zumo. Finalmente echaremos también en el vaso el yogur, el agua, una pizca de sal y un poco de pimienta en polvo.
 
Finalmente, batiremos todo durante unos 3 minutos o hasta que consigamos una textura totalmente cremosa y uniforme.
 
Para acabar presentaremos el plato, para lo cual, nosotros siempre acostumbramos a ponerle unas pocas virutas de jamón ibérico o, como el caso que os presentamos, unas patatas fritas de bolsa desmenuzadas, tal que así:
 

Crema fría de aguacate con manzana ácida
Crema fría de aguacate con manzana ácida

 

Ya veis que fácil es tener un buen plato en la mesa que, además, es sano y delicioso.
 
¡Buen provecho!

13 de mayo de 2020

Buñuelos de patata

Hoy en este rincón vamos a rescatar una de las recetas más tradicionales de la gastronomía mediterránea. Aunque para muchos forman parte de la tradición de la Semana Santa, nada más lejos de la realidad ya que históricamente se tomaban más en otoño o incluso bien entrado el invierno, os estamos hablando de los “buñuelos”.
 
Aunque todos tenemos en mente los buñuelos de viento, podemos tomarlos también únicamente con azúcar o miel, e incluso podemos hacerlos en su versión salada, con bacalao o gambas. En esta entrada os presentaremos una variante dulce y sabrosísima que es muy habitual en las Baleares (especialmente en Mallorca). Directamente del recetario del maestro panadero Joan Seguí (del Forn Sant Francesc de Inca), os traemos nuestra adaptación de la receta de los “Buñuelos de patata”.
 
Para preparar una buena fuente de “Buñuelos de patata” necesitaremos los siguientes ingredientes:
 
250 g de patata hervida (o puré de patata)
125 g de harina
12 g de levadura fresca
1 huevo campero mediano
Azúcar o miel para decorar
Aceite para freír
 
Lo primero que haremos será preparar el puré de patatas, para ello pondremos un cazo en el fuego con la cantidad de patatas indicada (si las cascáis, podréis hervir menos tiempo) y las herviremos unos 15/20 minutos. Una vez hervidas, las trituraremos hasta conseguir el puré y lo reservaremos en un bol grande.
 
En el bol donde tengamos las patatas añadiremos la harina tamizada, la levadura fresca y el huevo campero y mezclaremos hasta conseguir una masa fina que no se nos quede pegada en las manos. Si es necesario, podremos espolvorear con algo más de harina.
 
Una vez consigamos la masa, la dejaremos en el bol y cubriremos con un trapo húmedo hasta que la masa llegue a doblar su tamaño.
 
Una vez la masa haya doblado su tamaño prepararemos un recipiente (un cazo o una sartén alta), le pondremos una buena cantidad de aceite y lo calentaremos.
 
Mientras, con nuestras manos humedecidas, prepararemos bolas del tamaño de una croqueta (o una albóndiga). Cuando el aceite esté muy caliente, cogeremos cada bola y le haremos un agujero en medio con los dedos. Hecho esto los freiremos hasta que queden bien doraditos, tal que así:
 
Buñuelos de patata
Buñuelos de patata
¡Buen provecho! Y ¡¡a disfrutar de la comida de siempre!!