Como ya comentamos en el último post, la comida italiana es una de nuestras grandes pasiones, por lo que a menudo preparamos para comer o cenar recetas italianas tradicionales. Y todas, sin excepción, han sido un auténtico éxito en casa.
Siguiendo con nuestras recetas de cocina italiana, hoy queremos enseñarte cómo preparar un postre italiano clásico, fácil y delicioso: el tiramisú casero.
Aunque no tiene un origen concreto, todo apunta a que el tiramisú nació en la región del Véneto a mediados del siglo XX. Su nombre, que significa “levántame”en italiano, alude a la energía que aportan el café y el azúcar de su receta.
Existen muchas versiones para hacer tiramisú, pero esta receta destaca por ser una de las más sencillas y sabrosas, perfecta incluso si no tienes mucha experiencia en la cocina (¿alguien se anima a discutirlo? 😄).
Para preparar cuatro raciones de tiramisú casero, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 3 yemas de huevo
- 2 claras de huevo
- 100 gr. de azúcar
- 250 gr. de mascarpone
- 100 gr. de bizcochitos (por ejemplo, de soletilla o Savoiardi)
- 100 gr. de chocolate negro
- 150 gr. de café
- Cacao en polvo
El primer paso será preparar una buena taza de café (cuidado, ¡no es para tomar!... si necesitáis uno, mejor preparáis 2 tazas). Este café lo deberéis apartar un momento.
A continuación, en un bol, pondréis las claras con una pizca de sal, y lo batiréis todo con la ayuda de la batidora eléctrica hasta conseguir llevarlas a punto de nieve. Cuando lo consigáis, las dejaréis reposar un par de minutos.
Mientras, en un bol más pequeño, pondréis las yemas con el azúcar y lo mezclaréis bien con la batidora manual hasta conseguir una masa cremosa y regular. Cuando la tengáis, le añadiréis el mascarpone y continuaréis removiendo hasta conseguir, de nuevo, una masa cremosa y homogénea.
Con esto preparado, toca enfrentarnos al punto más delicado, juntar las claras a punto de nieve con la crema de mascarpone. Para ello, iréis integrando la crema a las claras con una espátula y haciendo suaves movimientos envolventes para evitar que el punto de nieve pierda su esponjosidad. El resultado será una crema suave y totalmente homogénea.
Hasta aquí, ¿todo bien? ¿Sí, no? Bueno, pues ya lo tenéis todo preparado, solo os falta presentar el plato.
Para hacerlo, escogeréis los recipientes de postre que más os gusten y le pondréis en la base unos bizcochos impregnados con café (cuidado, sólo un poco húmedos con café) hasta tapar la base del recipiente, a continuación, encima de los bizcochos, extenderéis una capa de mascarpone, y encima suyo, rayaréis un poco de chocolate negro.
Fácil, ¿no? Bueno, estos últimos pasos, deberéis repetirlos hasta llenar totalmente el recipiente escogido, eso sí, dejando siempre que la última capa sea una de mascarpone, en la que, espolvorearéis un poco de cacao.
Esta es una posible presentación de nuestro Tiramisú:
Os garantizo que este es un postre buenísimo, además de una fantástica opción para acabar cualquier comida o cena, ya sea con amigos o familia.
¡Buen provecho!
No soy yo mucho de dulces, la verdad, y la repostería no me interesa mucho. Pero toda regla tiene su excepción, o sus excepciones, que en mi caso son tres: los bizcochos, la tarta de queso, y el tiramisú. Al italiano que se le ocurrió este último habría que darle el Premio Nobel
ResponderEliminarMadre mía!! Necesito mascarpone, bizcochitos, chocolate negro... He de ir a comprar ya!
ResponderEliminarMenudo postre....me encanta 😉
Abrazos
Es un postre sencillísimo que además gusta a todo el mundo. En casa triunfa y es el postre que sale en casi todas las cenas con amigos.
Eliminar