28 de octubre de 2019

Mejillones a la marinera

Después de muchísimo tiempo, quizá demasiado, sin traer a este rincón ninguna receta con un pescado u marisco como protagonista principal, nos hemos decidido a hacerlo, y para ello, hemos optado por un molusco repleto de sabor y aroma, el mejillón.

Todos hemos visto en la pescadería, o incluso en algunas playas, los mejillones, con su concha negra y su carne anaranjada, aunque quizá no todos les hayamos hecho caso que deberíamos hacerles. La verdad, si habéis pasado de ellos, ya os decimos que es una auténtica pena, pues los mejillones además de ser unas auténticas joyas gastronómicas son una fuente de vitaminas y minerales.

Hoy, os queremos contar la sana, sabrosa y olorosa receta de “Mejillones a la marinera”. Para hacer dos raciones necesitaremos los siguientes ingredientes:

600 g de mejillones frescos
1 vaso de vino blanco
2 hojas de laurel
1 cebolla dulce
1 cucharada de harina
Perejil picado
Pimentón
Sal
Aceite de oliva


Lo primero que haremos será limpiar bien los mejillones. Para ello, con paciencia y un cuchillo, iremos retirándole los pelillos (vaya, lo que todos llamamos barbas) y les rascaremos las conchas para quitar todas las adherencias posibles.

Una vez limpios pondremos una olla alta al fuego con un poco de agua, los mejillones, una pizca de sal y las hojas de laurel. Taparemos la olla y la pondremos a hervir. Cuando hierva, la mantendremos en el fuego hasta que abran todos los mejillones. Cuando estén abiertos, reservaremos tanto el agua de la cocción como los mejillones.

Llegados a este punto, empezaremos a preparar la salsa marinera. Para ello pondremos a calentar un poco de aceite en una sartén mientras procedemos a picar bien la cebolla. Una vez la tengamos picada, la incorporaremos a la sartén y la pocharemos. Una vez esté pochada, añadiremos el perejil picado y removeremos. A continuación, tamizaremos la cucharada de harina y removeremos bien hasta que cambie de color.

Una vez la harina se haya cocinado, añadiremos el vino blanco y el agua de la cocción de los mejillones y mientras removemos para integrarlo todo, añadiremos la cucharadita de pimentón. Cuando esté todo integrado, lo dejaremos unos 5 minutos a fuego medio removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue. Pasado este tiempo apagaremos el fuego y reservaremos.

Mientras se cocina la salsa, aprovecharemos a preparar los mejillones, para ello lo que haremos es abrirlos y quitarles la concha que no contiene carne y los dispondremos en una fuente de barro o directamente en el plato donde los serviremos.

Finalmente, repartiremos la salsa marinera sobre los mejillones y serviremos.

Receta de Mejillones a la marinera
Una ración de deliciosos mejillones a la marinera


¿A que os apetecería coger uno? Hmmm

¡Buen provecho!



14 de octubre de 2019

Ensalada tibia de setas y castañas

Hace unos días que dejamos atrás el verano, y con él, los días largos ideales para callejear, las tardes de sol, de playa, de terracita con una cerveza en la mano y ahora, tenemos a la vuelta de la esquina los primeros fríos, las hojas marrones cubriendo nuestras calles, los días cada vez más cortos, etc.

Con todo, en nuestros bosques estos primeros días de otoño han empezado a aparecer las primeras setas (níscalos, trompetas de la muerte, boletus, rebozuelos, etc.) abriendo todo un mundo de olores y sabores para nuestra cocina. Por ello, como nos encanta la cocina de temporada, es un momento de empezar con esa cocina de otoño, con sus platos tibios y, sobre todo, con sus setas.

Aprovechando que estamos en plena temporada de setas y de castañas, hoy os proponemos una sabrosísima “ensalada tibia de setas y castañas”.


Para dos raciones de esta ensalada necesitaremos los siguientes ingredientes:

3 cogollos
250 g de setas variadas
2 dientes de ajo bien picaditos
12 castañas
Romero
Limón
Vinagre blanco
Pimienta negra molida
Aceite de oliva
Sal

Lo primero que haremos será poner a calentar una sartén con un chorrito de aceite de oliva y los ajos picados. Mientras calienta, aprovecharemos a limpiar bien las setas (a nadie le gusta el crujiente de la tierra) y cortarlas a tiras. Una vez el aceite esté caliente, añadiremos las setas y las saltearemos bien. Una vez hecho, las reservaremos.

A continuación, escaldaremos las castañas en abundante agua (las podéis freír también, cambiará el sabor, pero la ensalada será algo más contundente), una vez hecho, las pelaremos bien y cortaremos a dados pequeños. Finalmente, las reservaremos.

Llegados a este punto, prepararemos la vinagreta con la aliñaremos la ensalada, para ello, en un recipiente pondremos el vinagre de vino, un poco de pimienta negra molida, una cuchara de zumo de limón, un chorro generoso de aceite de oliva y mezclaremos bien hasta integrarlo todo.

Finalmente le daremos un toque especial a los cogollos, para ello, les quitaremos las hojas más exteriores (las más feas), los partiremos por la mitad (o a cuartos si preferís) y los marcaremos bien en una sartén o plancha caliente. Una vez marcados los cogollos, procederemos a emplatar, para ello, dispondremos los cogollos en la base del plato, encima suyo repartiremos las setas salteadas y las castañas (nos reservaremos 2 o 3) y aliñaremos bien con la vinagreta que hemos preparado.

Finalmente, le daremos un toque rayando las castañas que hemos separado. Nosotros, lo degustamos así:
 

Receta de Ensalada tibia de setas y castañas
Ensalada tibia de setas y castañas



¡Buen provecho!
 

1 de octubre de 2019

Albóndigas de cerdo con aroma a Tailandia

Como bien sabéis, los miembros de este equipo tenemos, además de la gastronomía otra afición, para nosotros, totalmente relacionada, los viajes. Por eso, cuando viajamos intentamos descubrir y disfrutar de la gastronomía local, de sus mezclas de sabores, de olores, etc. Para después, siempre que esté en nuestras manos adaptar esas combinaciones a nuestros platos del día a día.

Con todo, son muchas las ocasiones en que, desgraciadamente, ni nuestros horarios ni nuestro presupuesto nos permite viajar físicamente. En esos casos, echamos mano de internet para adaptar alguna receta que nos llame la atención y nos permita viajar a lugares recónditos. No hace mucho, y a través de la receta que os presentamos hoy, nos permitimos viajar a Tailandia, se trata de una “Albóndigas de cerdo tailandesas”.

Para hacer dos raciones generosas (unas 12 unidades) de estas albóndigas de cerdo con aroma a Tailandia necesitaremos:

Para las albóndigas:

300 g de carne picada de cerdo
¼ cebolla dulce
½ bote de leche de coco
1 huevo
1 cayena (o chile)
1 diente de ajo
1 lima
1 cucharada de azúcar
3 cucharadas de arroz basmati
Jengibre
Cilantro
Sal

Para la salsa:

½ bote de leche de coco
1 cucharada de azúcar
1 cucharada de maicena
2 cucharadas de vinagre de vino
Sal


Tantos ingredientes asustan, ¿verdad? Pues no os preocupéis porque la receta, como todas las que os contamos aquí, es fácil y resultona.

Lo primero que haremos será tostar las tres cucharadas de arroz basmati. Para ello, pondremos una sartén al fuego sin aceite. Cuando esté caliente, añadiremos el arroz y dejaremos tostar. Cuando esté tostado, lo trituraremos bien con la ayuda de un mortero.

En un bol lo suficientemente grande pondremos: la carne picada, media cucharada de jengibre, el diente de ajo picado bien fino, la cayena bien picada también, el azúcar, la ralladura de la lima y un tercio de su zumo. Una vez hecho, mezclaremos bien para integrar todos los ingredientes. Una vez hecho, añadiremos el huevo, la cebolla picada, el cilantro, el arroz tostado triturado y la leche de coco, finalmente, mezclaremos hasta conseguir una masa pastosa.

Ha llegado el momento de poner a precalentar el horno, y lo haremos a 200 grados. Mientras calienta, nosotros iremos preparando las albóndigas y las dispondremos sobre un papel sulfurado (papel de horno, vaya).

Una vez el horno esté caliente, pondremos la bandeja con las albóndigas en el horno y las mantendremos allí unos 10/12 minutos con calor superior e inferior.

Mientras se cocinan las prepararemos la salsa. Para ello cogeremos la leche de coco que nos ha sobrado, le añadiremos una cayena bien picada (o chile), una cucharadita de café de azúcar, otra de vinagre blanco y mezclaremos bien. Pondremos esta leche en un cazo al fuego y cuando arranque a hervir, añadiremos un poco de agua con maicena disuelta para espesar la salsa. Finalmente, apagaremos el fuego y reservaremos.

Para montar el plato, nosotros normalmente lo hacemos con un acompañamiento de arroz basmati y unos gajos de lima, tal que así:


Albóndigas de cerdo con aroma aTailandia
Una ración de albóndigas tailandesas con arroz basmati

¡Buen provecho!


20 de septiembre de 2019

Berenjenas a la parmesana

Como bien sabéis todos aquellos que nos venís siguiendo desde hace un tiempo, en el equipo nos encanta unir nuestras dos pasiones, los viajes y la gastronomía haciéndolo, sobre todo, con recetas que cumplan con tres premisas básicas: que sean fáciles, que sean sabrosas y, sobre todo, que sean sanas.

Hoy en este rincón os traemos la receta de un auténtico clásico de la gastronomía italiana. Se trata de unas “berenjenas a la parmesana”, un plato vegetariano que llevará a vuestra mesa el auténtico sabor mediterráneo.

Para preparar dos raciones necesitaremos los siguientes ingredientes:

1 Berenjena grande
1 Bola de mozzarella de búfala
200 g de tomate triturado
Media cebolla
1 diente de ajo
Queso parmesano rallado
1 huevo
Albahaca
Aceite de Oliva
Pimienta y sal


Para empezar, lo que haremos será preparar la berenjena. Para ello, la cortaremos en rodajas longitudinales (a lo largo, no a lo ancho) de un grosor de medio centímetro, más o menos. Una vez hecho, las salaremos y dejaremos reposar una media hora para que suelten líquido y pierdan amargor.

Mientras reposan las rodajas de berenjena, picaremos bien finos tanto el ajo como la cebolla y los podremos en un cazo al fuego con un chorrito de aceite. Cuando la cebolla empiece cristalizar añadiremos el tomate con una pizca de sal y de pimienta molida y dejaremos que se cocine durante unos 15 o 20 minutos, removiendo de vez en cuando.

Cuando tengamos el sofrito de tomate preparándose, pondremos a precalentar el horno a 180 grados e iremos secando las rodajas de berenjena con papel de cocina.

Mientras calienta el horno, pondremos una sartén con aceite al fuego y cuando esté caliente iremos friendo suavemente la berenjena. Una vez hecho, colocaremos cada rodaja sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite.

A continuación, cogeremos una fuente apta para el horno y le embadurnaremos la base con una buena capa del sofrito de tomate que hemos preparado. Una vez hecho, le pondremos una capa de berenjena, sobre ella, repartiremos queso parmesano y rayaremos un poco de mozzarella. Repetiremos las capas de tomate, berenjena y quesos hasta que agotemos los ingredientes.

Finalmente batiremos el huevo, añadiremos un poco de queso parmesano rallado, repartiremos por encima de la última capa de berenjena y meteremos en el horno durante unos 15 o 20 minutos.

Este es un posible resultado:


Receta de Berenjenas a la parmesana
Una deliciosa ración de berenjenas a la parmesana


¡Buen provecho!


8 de septiembre de 2019

¿Dónde comer en Menorca?

Para muchos, viajar e irse de vacaciones es coger el avión o el coche y hacer una cantidad ingente de kilómetros para llegar a un gran resort, ponerse de la pulserita y disfrutar de un “Todo incluido” durante 7 o 15 días. Para nosotros, y deseamos que, para la mayoría de los que estáis leyendo esta entrada, viajar y hacer turismo vaya un poco más allá ya que, bajo nuestro punto de vista, une dos de nuestras grandes pasiones: los viajes y la gastronomía.

Desde hace ya muchos años, en el equipo hemos hecho nuestra la frase de “allí donde fueres, haz lo que vieres” y la hemos tuneado para dejarla en “allí donde fueres, come lo que comieren”, así que, intentamos pasar mucho de las pulseritas y de los buffet libre de los hoteles, para pasarnos a descubrir la gastronomía y la cocina de los restaurantes de la zona que estamos visitando.

Uno de los últimos destinos donde hemos hecho esto, ha sido en la paradisíaca isla de Menorca.
 
Menorca, un paraíso de aguas turquesas
Menorca, un paraíso de aguas turquesas

Menorca, la segunda isla en extensión y tercera por población de las Islas Baleares, cuenta además de maravillosas playas y calas de agua turquesa, de una rica gastronomía, con platos que van desde el marisco (con su famosa “caldereta de langosta”) hasta la carne (como la “xua”, la sobrasada, etc) pasando por los dulces (como los “carquinyols” o el “dit i fet”), los quesos o su célebre pomada (ginebra local con limón).

Después de todo esto y teniendo en cuenta que para visitar y conocer Menorca hay que moverse por toda la isla, ¿nos acompañáis en nuestro recorrido gastronómico por Menorca?



Empezaremos por su capital, Mahón. En pleno casco antiguo de Mahón y a tocar del monumento del “Pont de Sant Roc”, nos encontramos con el


Restaurante Pont Roc
“Restaurante Pont Roc”, un restaurante realmente curioso y posiblemente único en la isla. El “Pont Roc” dispone de una carta realmente corta aunque muy compensada para gustar tanto a locales como a extranjeros. Con todo, la principal baza del “restaurante Pont Roc” es su menú del día compuesto por un entrante, un plato principal (carne o pescado) y postre por unos 14 euros.

Su propuesta de platos es divertida (p.e. con un gazpacho de frutos rojos) y fresca (sus lubinas y doradas están para chuparse los dedos). Así pues, ¿dónde está su originalidad? En su gestión, ya que únicamente trabaja en el “restaurante Pont Roc” su jefa que actúa a la vez de camarera, cocinera y auténtica alma del lugar, por tanto si vais un día que está a tope o sin género, os puede decir que volváis otro día. Nosotros, en nuestra próxima visita a Menorca, volveremos.


Nuestra segunda parada la haremos en la idílica e imperdible población de Fornells, conocida además de por su puerto, por su plato estrella, la Caldereta de Langosta, aunque nosotros os propondremos una opción mucho más terrenal y accesible para todo el mundo, el:

Restaurante Jordis Food n'drinks
“Restaurante Jordis Food N’Drinks”, ubicado en pleno puerto de Fornells su terraza se convierte en un auténtico mirador desde donde disfrutar de buena comida con vistas a los llaüts (la barca de pesca tradicional menorquina) atracados en el puerto.

El “restaurante Jordis FoodN’Drinks” sólo dispone de carta (no tiene menú del día) y sus platos están pensados claramente para compartir. Entre ellos nos encontramos con pizzas, hamburguesas, bocadillos, huevos, ensaladas, croquetas, etc. Todo, de muy buena calidad, fresco (con ingredientes de proximidad) y muy bien tratado en cocina y por un precio que, pese a no ser barato, mantiene una buenísima relación calidad-precio. Sin lugar a dudas, os lo recomendamos.


Nuestra tercera recomendación pasa directamente por el centro de la isla de Menorca, por Es Mercadal, un enclave por el que pasaréis tanto para visitar las playas del norte, como las del sur. En el centro de Es Mercadal veréis un imponente molino que ya os avisamos, no es un museo, es el

Restaurante Es Molí des Racó
“Restaurante Es Molí des Racó”, quizá uno de los restaurantes más concurridos de la isla. Aunque el restaurante dispone de varios comedores estos se llenan provocando largas listas de espera, por tanto es casi imprescindible reservar.

El “restaurante Es Molí des Racó” se caracteriza por su comida 100% casera y con productos de proximidad para realizar, básicamente, platos de la cocina menorquina y balear. 

Aunque dispone de una extensa y surtida carta con precios más que razonables, tenéis también a vuestra disposición un correctísimo menú del día por 15€ (compuesto por primero, principal y postre) con el que os chuparéis los dedos.



Nuestra penúltima recomendación nos lleva al núcleo turístico de Cala Galdana, el enclave perfecto para descubrir las paradisiacas playas de Cala Mitjana y Macarella. 

Relativamente cerca del puerto deportivo de Cala Galdana nos encontramos con el

“Delit Restaurante i Pizzeria”, una de nuestras grandes sorpresas cuando visitamos Menorca, ya que aunque por su nombre podría ser una de las típicas pizzerías que tanto abundan en los núcleos turísticos, nada más lejos de la realidad ya que la principal baza del “Delit Restaurante” está tanto en el excelente trato a la comida como al comensal.

El “Delit Restaurante i Pizzeria” dispone de una bien proporcionada carta y de dos menús (uno por unos 14 euros, y otro por unos 17) con los que disfrutar de su comida. Nosotros, en nuestras dos visitas probamos ambos menús y ya os decimos que ambos, están deliciosos, con unos pescados (lenguado, mejillones, sepia, etc.) frescos y en su perfecto punto de cocción, unas ensaladas correctamente presentadas y unos postres caseros que son la guinda a una comida perfecta. Y todo, sin olvidar el excelente trato recibido por parte del servicio.


Nuestra última parada en esta pequeña ruta gastronómica por Menorca nos lleva a Ciutadella, la ciudad con más habitantes de la isla y con un puerto natural que enamora. En su pintoresco casco histórico y algo alejado del bullicio del ir y venir de turistas nos encontramos con el

“Bistrot Es Rodol”. El “Bistrot Es Rodol” dispone de un coqueto comedor, aunque si tenéis la opción, os recomendamos coger mesa en la terraza, o mejor dicho, en plena calle.

El “Bistrot Es Rodol” ofrece una corta pero bien estructurada carta y un menú del día y de noche con el que disfrutar de buena comida casera. Nosotros optamos por el menú y la verdad, disfrutamos de buen producto, unos platos bien presentados y bien tratados y un servicio más que correcto y profesional. En definitiva un restaurante muy a tener en cuenta para comer bien y a gusto.