28 de septiembre de 2012

Judías con salteado de jamón y queso de cabra


¡Muy buenas! Ya vuelvo a estar por aquí, esta vez sin haber dejado pasar demasiado tiempo, claro, es lo que tiene haber acabado ya las vacaciones… Bueno, voy a continuar con el repaso de recetas y críticas que tengo pendientes… hoy toca, una receta.

Como os comenté en mi última entrada, el pasado julio mis dueños descubrieron el restaurante “Divina la Cocina” de Madrid, y con ello, un plato que, desde entonces han hecho ya en varias ocasiones, y que hoy yo os voy a contar aquí.

Por raro que parezca, el plato de hoy, es un plato de verduras, eso sí, con un toque más que especial, le llaman “judías con salteado de jamón y queso de cabra”. Es muy sencillo, ya veréis.

Mis dueños utilizaron los siguientes ingredientes (para 2 personas):

400 gr. de judías
1 loncha de jamón ibérico
4 rodajas de rulo de cabra
Aceite
Sal

Ya veréis, rápidas, sencillas y sobre todo, buenísimas.

Para empezar, pondréis una olla al fuego con agua y una pizca de sal. Cuando esta llegué a hervir, añadiréis las judía cortadas a trozos. Cuando vuelva a hervir otra vez, bajaréis el fuego, y lo dejaréis hirviendo unos 12 minutos.

Mientras, picaréis bien finita la loncha de jamón ibérico y las rodajas de rulo de cabra. Una vez hecho, en una sartén con tres gotas de aceite caliente, pasaréis un poco las virutas de jamón, para dejarlas bien crujientes, y las reservaréis.

Cuando las judías estén hechas, las pondréis en un plato y encima de ellas, repartiréis el salteado de jamón ibérico y los cachitos de queso de cabra.

A mis dueños les quedó así:


Judías y salteado de jamón con queso de cabra
Judías y salteado de jamón con queso de cabra

19 de septiembre de 2012

Restaurante Divina la Cocina - Madrid


Restaurante Divina la Cocina - Logo
Dios como pasa el tiempo, ¡un mes sin aparecer por aquí! Ya sabéis, las vacaciones :P... que, por suerte he podido disfrutar ¡meh, meh, meh! Aunque claro, ahora estoy con un montón de críticas entre las zarpas, :(

Por suerte, aunque yo he estado un mes panza arriba un mes entero, mis queridísimos dueños han continuado cocinando y yendo de restaurantes. (grrr, ¡cabrones!).

A ver, ¿por donde empiezo? ¿Por una receta? ¿O mejor, por una crítica? A ver, por esta no, hmm... ¡esta menudo nombre que tiene! Elegido, empezaré por una crítica.

No me negaréis que el nombre “Divina la Cocina” para un restaurante no es de lo más sugerente. Mis dueños lo conocieron en su último viaje a Madrid, y hoy, yo os lo contaré por aquí.

Bueno, para empezar os lo emplazaré: el restaurante esta colocado en pleno centro de Madrid, concretamente en la calle Colmenares número 17.

En el restaurante podéis encontrar dos menús, uno para todos los mediodía por 14 euros (IVA a parte) y a cualquier hora (tanto mediodía como noches): el “menú Divina” por 26 euros (evidentemente, más IVA). A parte, aunque no os lo haya dicho, también disponen de carta, aunque los precios están muy subidos.

Mis dueños optaron por el ‘menú Divina’ y probaron los siguientes platos:

Entrantes:

  • Judías salteadas con jamón ibérico y queso de cabra. Sin lugar a dudas, fue la sorpresa de la noche. Originales, sabrosas... ¡sorprendentes!
  • Raviolis de pasta de arroz con carabineros, lenguado y salsa de boletus. Sabrosos, pero mis dueños esperaban algo más... ¡con ese nombre!

Platos principales:

  • “Villagodio” de ternera con pimientos asados y salta de vino. Fue una pequeña sorpresa negativa. La carne del solomillo les quedó demasiado dura, aunque estuviera muy poco hecha.
  • “Magret” de pato al Oporto con peras al vino y cebollitas. El sabor era realmente espectacular, aunque tal vez en el caso de las peras predominaba el sabor del vino por encima del suyo natural.

Postres:

  • Torre de chocolate blanco con helado de violetas y sopa de albahaca. Realmente esta fue la mayor decepción de la noche, ya que la sugerente combinación que el nombre de este plato prometía no fue tal. No es que el sabor fuese malo, el problema fue, simplemente, que no destacaba en absolutamente nada.
  • Tartaleta de manzana con sorbete de ‘Cassis’ y espuma de Krish. Realmente muy sabroso, además con una combinación caliente – frío... hmmm... ¡¡sorprendente!!

Con todo, la valoración de mis dueños fue positiva, ya que la calidad de los platos del restaurante es buena, la cantidad es adecuada, la presentación excelente y el trato recibido por parte del personal fue realmente ejemplar.

No obstante, mis dueños remarcaron que en el caso de que desaparezca el menú aquí mencionado,  el “Divina la cocina” perdería gran parte de su interés, ya que los precios de la carta son, tal y como os he dicho antes, muy elevados, habiendo bastantes platos que superan los 30€ con total tranquilidad, lo cual según mis amos es excesivo a pesar de la buena calidad de los platos en general. No obstante, mientras se mantengan este tipo de menús este restaurante es una estupenda opción, siendo sin lugar a dudas, una gran opción si queremos pasar una noche especial cenando en compañía y huyendo de cualquier franquicia.

Por todo, la nota final que mis queridos amos le dieron al “Divina la cocina” es un 7 sobre 10.

Si tenéis ganas de ir, recordar que es muy recomendable reservar antes de hacerlo, por tanto, aquí debajo os dejo su dirección y su teléfono.




Restaurante Divina la Cocina
28004 Madrid

Restaurante Cerrado



9 de agosto de 2012

Polvorones blancos


Con la receta de hoy este blog parecerá un recopilatorio de recetas del mundo... ¡¡Meh, meh, meh!! Recetas italianas, restaurantes de varios tipos, y desde hoy, un postre mejicano.

El otro día, sin apenas planificarlo, se sacaron de la manga una cena temática, con nachos, burritos, y unos postres de lo más curiosos. Sí, lo se, es raro pero así son mis queridos dueños... Y yo, para colaborar un poco con esta rareza, os contaré cómo hicieron los postres que comieron.

Encontraron la receta por internet, se llamaba: “Polvorones blancos”.

140 gr. de maicena (harina de maíz)
170 gr. de harina
120 gr. de mantequilla (sin sal)
100 gr. de azúcar
1 Ralladura de limón

No os asustéis, que la receta es extremadamente fácil.

Cogeréis un bol grande, que os permita trabajar en él. Cuándo lo tengáis, pondréis en él todos los ingredientes que os he comentado y empezaréis a mezclar con las manos (¡cuidado! ¡A máquina no vale!). Es muy sencillo, por lo que vi, únicamente necesitaréis mucha paciencia, ¡¡Meh, meh, meh!!

El proceso de mezcla finalizará cuando todos los ingredientes estén perfectamente mezclados, o lo que es lo mismo, cuando os sea imposible distinguirlos (según mis dueños, lo dejaron cuando la masa parecía un montón de queso en polvo). A mis dueños, la mezcla les quedó tal que así:

Masa para polvorones blancos


No es difícil, ¿verdad? Bueno, llegados aquí solo os faltan 2 pasos: dar forma a los polvorones y hornearlos.

Para dar forma a los polvorones, cogeréis un puñado de la mezcla y con las manos, iréis presionando la masa para compactarla a la vez que, poco a poco y con mucho cuidado (tened en cuenta que es una mezcla seca, por lo que se rompe con facilidad), le vais dado forma de croquetón.

Cuando lo consigáis, meteréis los polvorones al horno previamente precalentado a 200 grados. Cuando esté caliente, meteréis los polvorones y bajaréis la temperatura a 180 grados y así lo dejaréis durante unos 25 minutos.

Por último, un pequeño consejo: Antes de quitar los polvorones de la bandeja del horno, debéis dejarlos enfriar, pues una vez calientes son muy tiernos y se desmoronan fácilmente.

Los polvorones blancos tienen este aspecto:

Polvorones blancos mejicanos
Polvorones blancos mejicanos


Duros, dulces, y sobre todo, según puede escuchar, muy diferentes.

1 de agosto de 2012

40 Café - Madrid

40 Café
Os debo asumir que mis dueños han pasado por varias etapas, pero siempre han preferido no abusar de las franquicias, cayendo eso sí, de vez en cuando (siendo sus favoritas en estos casos: Vips, Gino’s o Starbucks).

En su último viaje a Madrid (al que por cierto, no me llevaron), intentaron evitar todas las franquicias (a excepción de Starbucks, claro), y lo consiguieron. Aunque bueno, finalmente, por culpa de la publicidad, probaron algo parecido a una franquicia: el “40 café”.

El restaurante “40 café” es una iniciativa de la cadena radiofónica “40 Principales”, y está emplazado en pleno corazón de la ciudad, concretamente en el número 55 de la madrileña Gran Vía.

Según dijeron mis dueños, el local es espectacular, las escaleras de acceso son a la vez una gran pantalla, y encima, justo en medio del comedor, la gente de “40 Principales” han instalado un pequeño estudio de radio des donde se emiten, en directo, algunos programas.

A decir verdad, se podría decir que este restaurante es el primero de un nuevo modelo de restaurantes donde sobresale sobre el resto de cosas, el espectáculo. De todas formas, según mis dueños, es justo en este punto donde podemos encontrarle su principal problema.

Sí, habéis leído bien, aunque el “40 café” es un restaurante, su principal problema no está en su ubicación, ni en su tamaño, ni su moderna ambientación, no, su punto más débil está en que su única obsesión es el espectáculo.

Según nuestra opinión (me incluyo, ¡meh, meh, meh!), el problema más grave que tiene, está en la calidad de la comida que ofrecen, y sobre todo, en su relación calidad – precio.

En el caso de mis dueños, comieron una hamburguesa cada uno (uno, de ternera y el otro, la estrella de la casa ‘para gustos colores’). Las dos variantes eran casi iguales... un trozo de carne, una hoja de lechuga y una salta rara para dar sabor (vaya, como hace unos años en el McDonald’s), acompañadas por un cacito de patatas pre-fritas.

Pan de colores, una patatas, salsa y... "para gustos colores"


Por si fuera poco, por esas dos hamburguesas, un botellín de agua y una cerveza, acabaron pagando 34 euros. Según dijeron: un auténtico robo.

Quizá el pan de colores (sí, el pan de las hamburguesas es de colorines) llama la atención, quizá es un gran reclamo publicitario en forma de restaurante, quizá... no lo se, lo que es seguro es que mis dueños, como restaurante, lo suspendieron.

Pese a todo, os dejo sus datos por si os interesan:


40 Café
28013 Madrid

Teléfono: 91 758 77 76



Actualización (Marzo 2014):  

Se veía venir, una mala relación calidad-precio ha llevado a este restaurante al CIERRE

12 de julio de 2012

Ensalada fresca de verano con pasta

Aunque pueda parecer extraño, desde que comencé a escribir este blog con el objetivo de demostrar hasta dónde puede llegar la inteligencia felina (y, por supuesto, de disfrutar de una buena comida), creo que nunca os había hablado de las ensaladas caseras que preparan mis amos.

La verdad es que no comprendo el motivo, porque suelen ser platos con una pinta espectacular, a los que recurren con bastante frecuencia, especialmente cuando buscan algo fresco, ligero y sabroso.

Anoche, sin ir más lejos, prepararon una ensalada que me llamó especialmente la atención, tanto por lo original de su presentación como por la forma en la que decidieron aliñarla. Por todo ello, y tras una atenta observación felina, he decidido bautizar este plato como ensalada fresca de verano con pasta.

Ingredientes para 2 raciones de ensalada fresca de verano con pasta

Para la ensalada

  • 50 g de rúcula
  • 50 g de canónigos
  • 110 g de pasta tipo penne rigate (u otra pasta corta)
  • 50 g de queso de cabra (rulo de cabra)
  • 1 loncha de jamón ibérico
  • 1 tomate de ensalada
  • 8 tomates cherry
  • 12 picatostes
  • 12 almendras peladas

Para el aliño

  • Hojas de menta fresca (unas 4)
  • 1 limón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto

Qué montón de ingredientes, ¿no? Pues no os preocupéis, porqué, a pesar de esto, esta receta es sencillísima.

En primer lugar, lavad la rúcula y los canónigos, dejándolos escurrir. Una vez lo hayáis hecho, los repartiréis en los platos en los que queráis servir la ensalada.

En segundo lugar, limpiad el tomate de ensalada y los tomates cherry. El tomate deberéis pelarlo y cortado a daditos, mientras que, con los cherrys, esto no será necesario.

A continuación, pondréis a hervir un cacito con agua salada. Con el primer hervor, añadiréis la pasta y la dejaréis cociendo unos 10 minutos (o lo que indique en cada caso el fabricante). Pasado este tiempo, la pasáis por agua fría para romper la cocción, y la dejáis escurrir.

En un mortero, pondréis las almendras y las picaréis bien finitas. Cuando las tengáis picadas, añadiréis los picatostes para a continuación repetir el picado. Puestos a picar, aprovechad este paso para picar bien finito la loncha de jamón ibérico.

Finalmente prepararemos el aliño, para hacerlo, obtendréis el jugo del limón, añadiréis dos veces su cantidad de aceite de oliva virgen y dos pellizcos generosos de sal. Para potenciar y refrescar el aliño, picaréis las hojas de menta y las añadiréis al aliño mezclándolo todo bien.

¿Verdad que es sencillo? Pues ya solo os falta montar y presentar la ensalada. Y para hacerlo, encima de la rúcula y los canónigos, repartiréis la picada de picatostes con almendras, los cubitos de tomate, la pasta y el jamón ibérico picadito. Rodeando estos ingredientes, repartiréis los tomates cherry cortados por la mitad y los daditos de queso de cabra.

El último paso, como no podía ser otro, es el de aliñar la ensalada con el aliño que os he contado antes, y voila, aquí tenéis un posible resultado:

Ensalada fresca de verano con pasta, receta ligera y saludable
Ensalada fresca de verano con pasta recién preparada

Por lo que pude observar y escuchar, el contraste de sabores es brutal, fresca y contundente. Totalmente recomendable para estas noches de calor. ¿Os atrevéis?