5 de agosto de 2010

Restaurante ROOT - Madrid

Restaurante Root - Grupo Vips
Bueno, bueno, que sepáis que continúo de morros con mis dueños. ¿No se supone que los lindos gatitos como yo somos los reyes de la casa y tenéis que hacer lo que nosotros queramos, y sobretodo, cuando nosotros queramos? ¡Ja! Empiezo a hartarme porque, con esos petardos.... ¡ESTO NO FUNCIONA!

Como recordaréis, esos dos se marcharon a Madrid para celebrar uno de sus aniversarios para hacer algo de turismo por la capital. Pues bien, allí visitaron una serie de restaurantes, sobre los cuales, últimamente os estoy contando sus impresiones (sigiloso que es uno cuando quiere, jejeje). Hace unos días os conté lo que les había parecido el “Restaurante Basarri”, hoy le toca el turno a un restaurante perteneciente al conocido Grupo VIPS (grupo del cual, mis dueños son clientes habituales... ejem...). En este caso, decidieron ir a uno de los restaurantes “exclusivos” del grupo, el “Restaurante Root”.

En cuanto llegaron al restaurante, lo primero que dijeron fue: “¡Qué bonito!” Y es que la decoración del local es exquisita, tanto por el tipo de materiales como por la iluminación empleada. Todo encaja perfectamente, lo que, según ellos (ya sabéis que los gatos tenemos un gusto distinto a vosotros), ayuda a que te sientas cómodo.

El restaurante se encuentra situado en un subterráneo, accediendo al mismo a través de unas escaleras que envuelven a unas bonitas luces colgantes que simulan unas modernas raíces, consiguiendo así un agradable efecto, ya que, justamente a eso, a las raíces de la tierra es a lo que debe su nombre el restaurante. Esto, junto al trato recibido por parte del servicio, según escuché, fue lo más destacable del “Restaurante Root”.

No obstante, la conversación dio para largo porque, por lo visto, lo que prometía ser una buena comida acabó con mis amos decepcionados. ¿Los motivos? Ahí van los más destacables.

Cuando comenzaron a hojear la carta, se llevaron una grata sorpresa, puesto que los nombres de los platos eran tan sugerentes que hacían que surgiesen dudas sobre cuales escoger, ya que desgraciadamente, en fin de semana, no disponen de menú.

Los platos escogidos finalmente fueron los siguientes:

Entrantes:

• Tarrina de foie con manzana caramelizada.
• Patata asada rellena de salmón ahumado.

Platos Principales:

• Lasaña de setas
• Tagliatella de marisco

Postres:

• Emulsión de chocolate blanco con galleta Oreo(c)
• Tiramisú de fresas.


De todos estos, esos dos criticaron especialmente los entrantes (incluso el que llevaba salmón… ¡Miau!), puesto que ni el foie ni las manzanas que lo acompañaban eran realmente tan destacables como los que comieron días antes en “Restaurante Basarri” y en “La cocina de Plágaro”, mientras que la patata resultó ser un plato muy poco elaborado y sospechosamente parecido al que se oferta en los restaurantes Ginos del mismo grupo. Ellos decían que esto no debería ser así, ya que el precio del mismo plato en el Root era mucho más alto que en Ginos.

Los platos principales fueron bastante mejores, aunque carecían totalmente de identidad, puesto que en ambos se repitió la situación vivida con el segundo de los entrantes, siendo tanto su apariencia como su sabor sospechosamente iguales a los de otros restaurantes del grupo.

Por último, en cuanto a los postres, estos sí fueron muy distintos y originales, siendo su sabor y presentación muy buenos. Eso sí, en el caso de la emulsión de chocolate, se encontraron ante un plato excesivamente sencillo por el cual mis dueños consideraron que les habían cobrado un precio excesivamente alto (galletas Oreo desmigadas con chocolate blanco fundido).

En cuanto a sus impresiones finales del restaurante… Pues, destacaron ambiente interior y la calidad de su servicio, pero tienen claro que, de no haber un cambio en su filosofía, no volverán. Y es que, si escuché bien, a este restaurante le falla lo esencial: su comida, ya que carece totalmente de identidad y originalidad (la mayoría se pueden encontrar en los Ginos o Vips a un precio más razonable).

Con todo, la nota se queda con un 5,5, puesto que la decoración y el servicio le salvan del suspenso, ya que, como os he contado hasta ahora, el resto poco aporta.

No obstante, por si os animáis a ir, ahí os dejo la dirección del restaurante. En esta ocasión, no pondré el teléfono puesto que, al igual que ocurre en la gran mayoría de restaurantes del Grupo Vips, no se admiten reservas.



Restaurante ROOT

C/ Virgen de los peligros, 1
28013 Madrid (Madrid)



Actualización (Julio 2012):  

Parece mentira que el Grupo Vips (dueños del lugar) lo hayan hecho, pero así es, por lo que escuché a mis dueños, el Restaurante Root, YA NO EXISTE, en su lugar hay un TGI Fridays, o algo así.

25 de julio de 2010

Restaurante Basarri - Madrid

Restaurante Basarri
¿Que fueron a Madrid para hacer un cena? ¡Buahh! A menudo pienso que están como chotas. ¡Grrr! Además, que envidia les tengo. Ellos a Madrid, y yo, con lo bonito que soy… aquí, claro. Y luego me pedirán que les de mimos, y ronroneos, y… ¡ya les vale!

Como mínimo, espero que recuerden la experiencia de “La cocina de Plágaro”. Bueno, la cosa es que el día siguiente de vivirla, se fueron directos a Madrid. ¿La excusa? Pues celebrar el cumpleaños de uno de mis “esclavos”, y claro, allí, intentaron hacer otra cena romántica. Sí, habéis leído bien, intentaron, aunque finalmente...

Más o menos con un mes de antelación, mi otro esclavo (o, querido dueño…) buscó varias alternativas a través de internet, claro, es lógico, ninguno de los dos conocía ningún restaurante en Madrid (que no fuera una franquicia). Después de leer unas cuantas opiniones, escogió el "Restaurante Basarri" porque es muy céntrico y además, en varias páginas de internet, recomendaban encarecidamente el restaurante.

Después de pasearse por medio Madrid, un rato antes de la hora convenida se fueron hacia la plaza de la Puerta del Sol, y desde allí, buscaron la no menos famosa plaza Mayor. ¡Buah! Según les escuché, esa zona debe ser súper bonita, pero bueno, eso ya es otra historia, y yo estoy aquí para hablaros de restaurantes, y de comida, no de calles y paisajes, ¿no?

El “Restaurante Basarri”, está situado en una de las salidas de la plaza Mayor (C/ Toledo, 10), concretamente, lo encontraréis bajo los arquillos de la plaza.

Según su opinión, el restaurante tenía una muy buena pinta por fuera, y bueno, no os quiero engañar, por dentro también, viejo (o histórico) pero bonito. El restaurante no es muy grande, pero dispone de dos comedores distintos. Según dijeron, el día que estuvieron ellos, cuando llegaron, eran los únicos clientes del restaurante cosa que, casi les dio miedo (otra vez, ¡que me lleven a mí, que mis zarpas no temerán nada!, y mi boca está ansiosa de catar buenos alimentos… ¡ains!).

Bueno, para empezar, los camareros les llevaron la carta, y ¡buah! Se llevaron un tremendo susto cuando vieron los precios de los platos, y además, ¡el menú de casa no aparecía por ninguna parte! ¡Eso es tener más cara que espalda! Quizá por eso, ellos perdieron la vergüenza y sin dudarlo demasiado, pidieron el menú de la casa (que además, anuncian aún hoy, por internet).

Los platos que les llevaron fueron:

· Entrantes de la casa.
· Cecina de León con almendras.
· Una croqueta de jamón ibérico. (Sólo fue una croqueta, pero muy grande… según su opinión, quizá incluso demasiado).
· Foie envuelto con manzana caramelizada aliñada con una reducción de vinagre.

Después, tuvieron que escoger entre:

· Merluza gratinada sobre un fondo de crema de patatas.
· Presa ibérica con raviolis caseros y una salsa de cebolla caramelizada.
· Bacalao con azafrán y pimientos asados.
· Pluma ibérica con salsa de cebolla caramelizada.

Y para acabar:

· Postres de la casa a repartir entre los dos.
· Café.


Aunque, en la web del “Restaurante Basarri” figura una clara anotación de “Menú de la casa. 35€ (IVA incluido)”, mis dueños acabaron pagando por el mismo menú 42€ (IVA aparte). ¿Qué mal, no?

Antes de acabar esta crítica, os voy a contar lo que he escuchado que a mis dueños, más les gustó del restaurante, y claro, lo que menos, para que podáis valorar vosotros mismos.


Lo mejor:

· Sin lugar a dudas, lo mejor del restaurante es la calidad de la comida que ofrecen. Todos los platos que sirven están muy bien preparados y con una presentación de lo más conseguida, todo para remarcar un exquisito sabor y con la justa cantidad.
· El ambiente que se respira en el local ya que, parece el comedor de una antigua casa de payés. Eso les pareció muy bonito, aunque quizá le hubiesen puesto algo más de iluminación (que quisquillosos son mis dueños… ¿no?).

Lo peor:

· El servicio. Mis dueños no han dudado en ningún momento de su profesionalidad, aunque según su opinión, se dieron un par de situaciones que ciertamente les incomodaron; la primera fue que, les desaparecían las bebidas de la mesa, ya que cuando ellos consideraban que debían quitarlas, lo hacían, en ocasiones sin ni siquiera preguntar. Además, aún se están preguntando por qué el maitre del restaurante les preguntaba que tal iba todo, si en ninguna ocasión se quedó para escuchar la respuesta, ¿poco interés quizá?
· El precio. Aunque la calidad y la cantidad fue buena, según mis dueños pagaron demasiado por lo que comieron, más que nada que, por ese precio, quizá merecía algo más de innovación en la comida.


Después de decir todo esto, ellos le acabaron poniendo al restaurante un 6.75. Según su opinión, aunque el precio fue alto, el “Restaurante Basarri” es muy recomendable, entre otras cosas, porque preparan comida casera (o tradicional) con gracia, y esto se debe tener muy en cuenta en una ciudad como Madrid, donde en muchas ocasiones es difícil encontrarse con restaurantes de este estilo y demasiado fácil darse de bruces con franquicias.

Por si os interesa, ahora os dejaré su dirección y su teléfono para reservar.




Restaurante Basarri
C/ Toledo, 10
28005 Madrid – (Madrid)

Tel: 91 365 69 39




Actualización (Julio 2012):  

Menuda sorpresa se llevaron mis dueños. El otro día, pasando por allí, comprobaron que no sólo habían echado la persiana, sino que, no queda el mínimo rastro del “Restaurante Basarri”. Otro que NO EXISTE.



7 de julio de 2010

Restaurante La Cocina de Plágaro - Vitoria-Gasteiz

La Cocina de Plágaro
En esta ocasión no me meteré mucho con ellos, pues aunque me dejaron sólo en casa, tenían una excusa formidable para salir a cenar fuera, y esta no era ni más ni menos que, el cumpleaños de uno de mis esclavos (bueno, de uno de mis queridos dueños, ja ja ja), y claro, eso bien merece una cena romántica, ¿no? Por eso, ellos se fueron a cenar y a mí, me tocó quedarme en casa, guardándola.

Llevaban un buen tiempo con la intención de ir a “La cocina de Plágaro”, pero necesitaban una excusa especial, más que nada, porque pensaban que era carísimo, aunque ya veréis, que no había para tanto.

Dicho y hecho, cuando terminó la celebración familiar del cumpleaños, recogieron un poco la casa, me sacaron a mí del trasportín (leñes, no pude ni bufar a nadie... ¡ains!) y se fueron directos al restaurante. Pero, porqué es tan famoso en Vitoria este restaurante?

La respuesta es fácil: Según les escuché, Luís Ángel Plágaro, es un joven cocinero (nació en 1979) alavés que consigue una espectacular fusión entre la cocina tradicional y una esmerada presentación de diseño. Además cuenta con la particularidad que, todos los productos, además de frescos, son de la zona (de un radio inferior a 100 km), formando parte así de la iniciativa ‘Programa Kilómetro 0

Como os podéis imaginar, es necesario reservar con cierta antelación, aunque no con tanto tiempo como hicieron ellos, pues tenían reserva desde diciembre... (Criaturas!!...). Bueno, la cuestión es que, el pasado viernes, a eso de las 10, estaban ya preparados para disfrutar de una buena cena.

En el restaurante, les recibió Leticia Plágaro (sí, correcto, es la hermana del cocinero), y con una sonrisa les acompañó hasta la mesa. A decir verdad, no le costó mucho acompañarles, pues el restaurante sólo dispone de nueve mesas.

Ellos, cómo no, pidieron el menú degustación y una botella de un buen tinto, y como la verdad, no entienden mucho de vinos, dejaron la elección en manos de Leticia, y buah!! ¡Menudo vino les llevó!

No recuerdo exactamente todos los platos, más que nada porqué fueron ocho, pero bueno, no creo que vaya muy equivocado si os digo que, les llevaron:

- Cómo entrantes, les sacaron tres auténticas ‘delicatesen’:
. Una croqueta de marisco
. Una bola de cecina bañada en almendras
. Queso “Brie” frito

- Una ensalada variada con reducción de vinagre y láminas de foie sobre carpaccio de ternera.

- Unas gambas ibéricas. Concretamente dos gambas vestidas con una gabardina de jamón ibérico. ¡Deliciosas! (bueno, como mínimo eso dijeron... ¡que envidia!)

- Presa ibérica.

- Pre-postres (una natilla casera para relamerse los dedos).

- Postres. Una bandeja con seis o siete postres distintos, entre los que destacaban: un pincho de fresa con una crema de chocolate blanco, tocino del cielo, etc.


Y lo más sorprendente, todo lo que os acabo de poner, más el vino y el café por 60 € cada uno (el menú degustación son 42 + IVA).


Una vez acabada la cena, mis dueños dijeron que habían quedado más que bien (y mirad que tienen buen saque, jajaja), tanto por cantidad como sobretodo por cantidad, así que os tengo que trasmitir su recomendación: si vais alguna vez a “La cocina de Plágaro” (que vale y mucho la pena), pedid el menú degustación, no lo dudéis.

Para acabar esta crítica, os digo que ellos le pusieron un diez, sin paliativos, tanto porque el lugar es encantador, porque la comida es especialísima, y para colmo, todo remarcado por un exquisito trato familiar. Definitivamente, ellos volverán, y además, lo recomiendan tanto a familiares como amigos (sí, sí, a vosotros estimados lectores, también).

Como es imprescindible reservar, os dejo sus señas:



Restaurante La Cocina de Plágaro
C/ Florida, 37
01005 Vitoria – Gasteiz
Teléfono: 945 27 96 54


P.D.:   
Para el 2012, el precio del menú degustación es de 44€ + IVA 
Para el 2013, el precio del menú degustación es de 50€ + IVA 

Actualización (Enero 2014):  

Lamentamos informar que el “Restaurante La cocina de Plágaro” tal y como os hemos contado, ya no existe. Próximamente, se reabrirá bajo el concepto de pintxos y raciones, de la mano eso sí, del própio Luís Ángel Plágaro.

21 de junio de 2010

Albóndigas de atún

¡Vaya pedazo de comida que se prepararon el pasado domingo! ¡Para relamerse los bigotes! Bueno por lo menos para mí (y eso aquí, es importante, pues es mí blog, claro, jajaja). Bueno al trabajo... el domingo pasado prepararon: un pudding de macarrones (ya os contaré como lo hicieron), albóndigas de atún y para acabar, pastel de queso.

Hoy, si queréis, os explicaré como hicieron las albóndigas de atún.

Como quien no quiere la cosa, utilizaron los siguientes ingredientes:

200gr. de atún (o un par de rodajas, o filetes)
Pan rayado
Un diente de ajo
Sal
Una cucharada de harina
Aceite
Caldo de pescado (200 cl. o un vaso)
Media cebolla


Para empezar, picaron el atún (bien finito con la picadora). Mientras, en un bol batieron los huevos. Una vez batidos, añadieron el atún picado, el diente de ajo picado y con todo, bien despacito añadieron el pan rallado (¡cuidado con este paso!, pues se tiene que añadir en pocas cantidades, de otra manera, quedaría una masa demasiado dura) y volvieron a mezclar, hasta conseguir una masa bien cremosa.

Seguidamente, llegó la parte más divertida de la receta: hacer las bolitas de atún. Para hacerlas con un tamaño homogéneo, se sirvieron de una cuchara de café, con la que fueron cogiendo la masa de atún, y luego con las manos fueron dándole forma a las bolitas, primero una, luego la otra… ¡que ganas les tenía yo a las bolitas! (de coger una claro, pero ellos tenían bien protegidas, grrr...).

Finalmente, enharinaron las albóndigas y les pusieron a freír en una sartén con abundante aceite caliente para freírlas bien (que no quemadas, cuidado con este paso). Para dejarlas a su punto, solo se necesitan unos 3 minutos.

Por último, prepararon una salsa para acompañar a esa delicia de albóndigas. Fue muy sencilla la verdad, algo así como una besamel, pero en vez de utilizar leche, con la sopita de pescado.

¡Animaros! Este plato es muy sencillo y sabroso.



Albondigas de atún - Receta

¿Al ver esta foto, no os entran ganas?



¡Buen provecho!

17 de mayo de 2010

Lasaña con puerros y patatas

¿Verduras? Hmmm... no quiero engañaros pero, me gustan bastante menos que otras cosas (ains, ese salmón). Pero bueno, a veces (cada vez más), pienso que comer verduras es muy bueno. Además, en este caso, a decir verdad, les quedó un plato muy sabroso.

Ellos utilizaron los siguientes ingredientes:

1 Manojo de puerros (con 3 o 4 porros)
2 o 3 patatas grandes
1 pedazo de queso
Sal
Aceite

Para empezar, le quitaron la parte verde a los puerros. Seguidamente, los limpiaron a conciencia para quitarles toda la tierra que a veces llevan en el tallo. Después de hacerlo, cortaron los puerros a rodajas pequeñitas, los salpimentaron y directos a la sartén. Allí los tuvieron unos 10 minutos a fuego medio, hasta que quedaron bien pochaditos (cocidos pero tiernos).

Mientras cocían los puerros, fueron pelando y cortando las patatas a láminas no demasiado gruesas.

Una vez tuvieron los ingredientes preparados (las patatas laminadas, y los puerros pochados), cogieron una bandeja para el horno y se pusieron a montar el plato como si se tratara de una lasaña, es decir, pusieron: una capa de patatas, una de puerros y finalmente, otra de patatas.

Para acabar, le pusieron un filete grueso de queso a modo de tejado, y metieron la bandejita al horno, donde estuvo unos 40 minutos a 180 grados.



Aunque es verdura... reconozco que no tiene un aspecto malo, ¿verdad? Además, a ellos les gusta. A mí, pues creo que podría ser una buena opción para entrar en el mundo de la verdura, pero ya me conozco su respuesta: “esto no es una comida para gatitos,... bla bla bla”



Lasaña de puerros y patatas