Originario de las cocinas del norte de Italia, entre las regiones de Piamonte y Lombardía, el risotto nació a mediados del siglo XVI y es mucho más que una forma de preparar arroz. Este plato representa una tradición culinaria que ha sabido combinar sencillez y sofisticación, pasando de los campos de arroz lombardos a convertirse en un referente de la alta cocina internacional.
La primera vez que intentamos preparar un risotto pensamos que sería una receta sencilla. ¿Qué dificultad podía tener remover el arroz y añadir caldo poco a poco? Sin embargo, a mitad de la elaboración comprendimos que el risotto no es solo una cuestión de técnica. Requiere ritmo, atención y sensibilidad, saber escuchar al arroz y reconocer el momento exacto en el que alcanza su punto perfecto. Por eso, el risotto puede considerarse una auténtica obra de arte culinaria.
Hace ya algún tiempo os contamos cómo preparar un risotto negro con calamares y gambas. Hoy damos un paso más y os proponemos una versión más original y sorprendente: un risotto de remolacha con gambas y espárragos verdes, una receta sana, colorida y llena de sabor, perfecta para quienes buscan innovar sin renunciar a la tradición italiana.
A continuación, os detallamos los ingredientes necesarios para preparar dos raciones de risotto de remolacha con gambas y espárragos verdes, una elaboración ideal tanto para una ocasión especial como para disfrutar de un plato diferente en casa:
- 180 g de arroz redondo (arborio o Carnaroli)
- 750 ml de caldo de verduras
- 1 vaso de vino blanco
- 1 remolacha cocida
- 6 gambas
- 6 espárragos verdes
- ½ cebolla roja
- Sal al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
Lo primero que haremos será triturar la remolacha en el baso de nuestra batidora hasta que quede una crema fina y homogénea. Una vez hecha, la reservaremos.
En un bol pequeño o mediano, pondremos el caldo a calentar. Mientras calienta cortaremos la cebolla a trozos parecidos al tamaño de un grano de arroz. Haremos lo mismo con la mitad inferior de los espárragos verdes. Cuando lo tengamos todo cortado, pondremos los trozos en una cacerola con un chorro de aceite de oliva virgen extra y lo cocinaremos todo a fuego lento hasta que la cebolla cristalice.
Una vez la cebolla haya cristalizado, añadiremos el arroz y lo tostaremos un par de minutos. A continuación, añadiremos el vaso de vino, subiremos el fuego y removiendo, dejaremos que el alcohol de evapore durante un par de minutos.
Pasado este tiempo, añadiremos el caldo caliente, la cantidad justa para sobrepasar el poco el arroz y dejaremos que cocine, removiendo con movimientos circulares unos 7 u 8 minutos cuando añadiremos más caldo y la crema de remolacha que teníamos reservada y de nuevo dejaremos que cocine, removiendo con movimientos circulares unos 10 minutos. Una vez más pasado este tiempo, cubriremos de nuevo el arroz con caldo y rectificaremos de sal y dejaremos, de nuevo, que cocine, removiendo con movimientos circulares unos 7 minutos. Pasado este tiempo apartaremos del fuego y taparemos la cazuela/cacerola.
En una sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, pondremos a tostar las mitades superiores de los espárragos. Mientras se cocina, pelaremos las gambas y las limpiaremos. Cuando los espárragos empiecen a cambiar de color, añadiremos las gambas y las cocinaremos un minuto por cada lado.
Y llegados aquí, solo nos faltará montar el plato, lo cual haremos de la siguiente manera:
Y ahora, a disfrutar de un plato delicioso y sano.
¡Buen provecho!

