18 de febrero de 2025

Risotto de remolacha con gambas y espárragos verdes

Originario de las cocinas del norte de Italia, entre las regiones de Piamonte y Lombardía, el risotto nació a mediados del siglo XVI y es mucho más que una forma de preparar arroz. Este plato representa una tradición culinaria que ha sabido combinar sencillez y sofisticación, pasando de los campos de arroz lombardos a convertirse en un referente de la alta cocina internacional.

 

La primera vez que intentamos preparar un risotto pensamos que sería una receta sencilla. ¿Qué dificultad podía tener remover el arroz y añadir caldo poco a poco? Sin embargo, a mitad de la elaboración comprendimos que el risotto no es solo una cuestión de técnica. Requiere ritmo, atención y sensibilidad, saber escuchar al arroz y reconocer el momento exacto en el que alcanza su punto perfecto. Por eso, el risotto puede considerarse una auténtica obra de arte culinaria.

 

Hace ya algún tiempo os contamos cómo preparar un risotto negro con calamares y gambas. Hoy damos un paso más y os proponemos una versión más original y sorprendente: un risotto de remolacha con gambas y espárragos verdes, una receta sana, colorida y llena de sabor, perfecta para quienes buscan innovar sin renunciar a la tradición italiana.

 

A continuación, os detallamos los ingredientes necesarios para preparar dos raciones de risotto de remolacha con gambas y espárragos verdes, una elaboración ideal tanto para una ocasión especial como para disfrutar de un plato diferente en casa:

 

  • 180 g de arroz redondo (arborio o Carnaroli)
  • 750 ml de caldo de verduras
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 remolacha cocida
  • 6 gambas
  • 6 espárragos verdes
  • ½ cebolla roja
  • Sal al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra

 

Lo primero que haremos será triturar la remolacha en el baso de nuestra batidora hasta que quede una crema fina y homogénea. Una vez hecha, la reservaremos.

 

En un bol pequeño o mediano, pondremos el caldo a calentar. Mientras calienta cortaremos la cebolla a trozos parecidos al tamaño de un grano de arroz. Haremos lo mismo con la mitad inferior de los espárragos verdes. Cuando lo tengamos todo cortado, pondremos los trozos en una cacerola con un chorro de aceite de oliva virgen extra y lo cocinaremos todo a fuego lento hasta que la cebolla cristalice.

 

Una vez la cebolla haya cristalizado, añadiremos el arroz y lo tostaremos un par de minutos. A continuación, añadiremos el vaso de vino, subiremos el fuego y removiendo, dejaremos que el alcohol de evapore durante un par de minutos.

 

Pasado este tiempo, añadiremos el caldo caliente, la cantidad justa para sobrepasar el poco el arroz y dejaremos que cocine, removiendo con movimientos circulares unos 7 u 8 minutos cuando añadiremos más caldo y la crema de remolacha que teníamos reservada y de nuevo dejaremos que cocine, removiendo con movimientos circulares unos 10 minutos. Una vez más pasado este tiempo, cubriremos de nuevo el arroz con caldo y rectificaremos de sal y dejaremos, de nuevo, que cocine, removiendo con movimientos circulares unos 7 minutos. Pasado este tiempo apartaremos del fuego y taparemos la cazuela/cacerola.

 

En una sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, pondremos a tostar las mitades superiores de los espárragos. Mientras se cocina, pelaremos las gambas y las limpiaremos. Cuando los espárragos empiecen a cambiar de color, añadiremos las gambas y las cocinaremos un minuto por cada lado.

 

Y llegados aquí, solo nos faltará montar el plato, lo cual haremos de la siguiente manera:

 

Risotto de remolacha con gambas y espárragos verdes
Risotto de remolacha con gambas y espárragos verdes

 

Y ahora, a disfrutar de un plato delicioso y sano.

 

¡Buen provecho!

 

 

 

 

12 de febrero de 2025

Ensalada de espinacas y pollo en salsa de soja

Como bien sabéis, el tiempo pasa muy rápido, y si hace nada estábamos disfrutando de las grandes comidas de Navidad, en poco lo haremos de las torrijas, después nos preocuparemos por la operación bikini (o por no lucir demasiados michelines) y volverá a empezar la rueda.

 

Sinceramente, la vida pasa muy rápido y cuidarse se ha convertido, últimamente, en un objetivo que deberíamos tener todos. Y no creáis, que es más fácil de lo que parece ya que, con incrementar el consumo de verduras, de frutas y eliminando tanto harinas procesadas como azucares y alimentos ultra procesados de nuestra dieta, ya tenemos mucho de ganado.

 

Hoy en este rincón os queremos contar como preparar una ensalada que es tan sana como divertida. Con dos protagonistas de excepción, unas ricas espinacas frescas y pechuga de pollo, conseguiremos un auténtico plato con el que divertirnos comiendo y además cuidarnos.

 

Sí, hoy en este pequeño rincón os queremos compartir nuestra receta de la “ensalada de espinacas y pollo en salsa de soja”.

 

Para dos raciones de esta sana y deliciosa “ensalada de espinacas y pollo en salsa de soja” necesitaremos los siguientes ingredientes:

 

200 g de espinacas frescas

1 bola de mozzarella (o burrata)

50 g de cacahuetes sin sal

4 filetes de pollo

½ cebolla

30 ml de salsa de soja

Aceite de oliva Virgen Extra

 

Lo primero que haremos será preparar las espinacas, si estas son frescas, las limpiaremos bien bajo y el agua y les cortaremos los troncos más grandes. Si las compráis de bolsa, simplemente haremos este último paso.

 

A continuación, cortaremos la cebolla y la pondremos en una sartén con un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra a fuego lento. Mientras se cocina, cortaremos el pollo a trozos o tiras más o menos pequeñas. Cuando la cebolla cristalice, añadiremos el pollo y lo dejaremos cocinando unos 10 minutos a fuego medio.

 

Pasado este tiempo añadiremos los cacahuetes, la salsa de soja y lo menearemos todo dejándolo cocinar a fuego lento durante unos 8 minutos más.

 

Mientras se acaba de cocinar todo, cortaremos la bola de mozzarella (o burrata) a dados más o manos pequeños y los reservaremos.

 

Una vez hecho esto, ya solo nos faltará montar el plato. Para hacerlo, repartiremos las espinacas en platos o fuentes, encima suyo repartiremos los trozos de mozzarella y la mezcla que hemos cocinado de pollo, cacahuetes y salsa de soja.

 

Una vez hecho, añadiremos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y todo a punto de degustar

 

Ensalada de espinacas y pollo en salsa de soja
Ensalada de espinacas y pollo en salsa de soja

 

¿No os parece una opción deliciosa para una cena? Lo es, y además sana y saciante.

 

¡Buen provecho!

 

7 de febrero de 2025

Hummus de remolacha

El antiguo Egipto, además de ser el origen de un importante destino turístico a nivel mundial, fue, en su momento una de las cunas de la civilización, una tierra marcada sobre todo, por la presencial y función del rio Nilo tanto como elemento de transporte como de fertilización de sus orillas, alejando un poco al desierto del Sahara.

 

Desde hace muchos años, uno de los alimentos más importante de la zona de Egipto son las legumbres, en especial los garbanzos pudiéndolos encontrar aún hoy en día, en platos tan célebres como el falafel, el Koshari y sobre todo, el hummus. Este último se ha extendido por todo el mundo, aunque muy especialmente por Oriente Medio (Líbano, Israel, Palestina, Chipre, Turquía, etc.)

 

Hoy, en este rincón os queremos contar una versión un poco especial del hummus, un plato tan sencillo como sabroso y a la vez, sano. Esta receta que os contaremos, los garbanzos comparten protagonismo con un vegetal también con mucha historia, la remolacha.

 

Prepararos para disfrutar de esta crema untable con nuestra receta de “Hummus de remolacha”, en esta ocasión, para cuatro raciones, para la cual necesitaremos los siguientes ingredientes:

 

1 remolacha cocida (de más o menos 250 g)

200 g de garbanzos en conserva

1 diente de ajo

1 limón

2 cucharadas de tahini (pasta de sésamo)

Aceite de oliva virgen extra

Sal

 

Lo primero que haremos será limpiar y escurrir los garbanzos para quitarle completamente el jugo de conservación que llevan. Una vez hecho los pondremos en el vaso de la batidora (o del robot de cocina, a vuestra elección), al cual añadiremos la remolacha cortada a trozos pequeños.

 

Una vez lo tengamos, pelaremos el ajo y lo cortaremos a trozos, rallaremos el limón (sólo la parte amarilla ya que la blanca amarga bastante) y lo exprimiremos. Añadiremos al vaso de la batidora el ajo, el zumo de limón y la ralladura de este.

 

Una vez lo tengamos, accionaremos la batidora al máximo y batiremos todos los ingredientes hasta conseguir una crema uniforme. Cuando la tengamos, añadiremos las cucharadas de tahini y volveremos a batir, mientras poco a poco vamos añadiendo tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra. El objetivo es conseguir una crema untosa, la cual probaremos y corregiremos de sal si lo estimamos oportuno.

 

Finalmente, pondremos el hummus de remolacha en cuencos individuales, tal que así:

 

Una ración de hummus de remolacha
Una ración de hummus de remolacha

 

Para acompañar o untar, tenemos varias opciones, usar pan pitta (una opción muy de Oriente Medio) o, unas buenas patatas fritas de bolsa cocinadas en aceite de oliva (esta opción es más divertida y occidental).

 

¡ Buen provecho ¡