lunes, 18 de mayo de 2015

Producto de temporada. Mayo: Berenjenas


Ya estamos en mayo, y con él llegan los primeros calores y empieza la temporada de la berenjena, una de las verduras que más nos gustan y que además, más usos le damos en nuestra cocina.

Desde mayo hasta finales de año, podemos degustar esta verdura cilíndrica de entre 10 y 30 centímetros, con piel lisa y una gama de colores entre morado y negro, aunque eso sí, su pulpa es blanca, esponjosa y con un sabor ligeramente amargo.

De origen asiático, se cultiva desde hace miles de años y su extensión por la cuenca mediterránea se produjo con rapidez, donde desde hace años es altamente apreciada.

Este vegetal tiene entre sus características, la escasez de calorías (un 92% es agua) se combina con una buena aportación de potasio y vitaminas como A, B1, B2, B3 y C.

En la cocina, la berenjena constituye un potente aliado a la hora de crear platos sanos y sabrosos, aunque eso sí, debe cocinarse siempre, pero cuidado, por qué si pretendemos freírlas o pasarlas por la sartén, su carne absorbe una gran cantidad de aceite si no las hacemos sudar antes (dejándolas descansar media hora con sal).

A nosotros nos encantan las berenjenas y las utilizamos tanto de acompañamiento de muchos platos, como incluso como ingrediente principal de otros tantos. Como ejemplo de estos platos, hoy os recomendamos las siguientes recetas: 

  • Arroz con berenjena confitada: Este es un arroz fácil y original, una receta con dos protagonistas, el arroz blanco y nuestro producto del mes, la berenjena. Aquí tenéis nuestra receta.
  • Tostas de Berenjena: Una gran opción para cenar con amigos. Unas tostadas originales con un toque a especias que no deja indiferente a nadie. Os recomendamos que las probéis. Aquí tenéis nuestra receta.
  • Tumbet mallorquín: Todo un clásico de la cocina mediterránea que logra unir la tradición y el vegetarianismo. En casa nos encanta y os lo recomendamos totalmente. Lo hacemos con esta receta.


jueves, 30 de abril de 2015

Carpaccio de calabacín


El sol empieza a calentar, y con ello, cada vez apetece más comer al aire libre y sobre todo, apetece olvidarse un poco de esas sanas lentejas (o potajes) para degustar platos más frescos y acordes a la nueva temporada. Por eso, hoy os presentamos un plato fresco, sencillo y rápido, al que le podemos llamar: “Carpaccio de calabacín”.

Sí, lo sabemos, se trata de una receta ciertamente arriesgada, pero a nosotros nos encanta y por su combinación de sabores o garantizamos que merece mucho la pena.

Para preparar dos raciones de receta, necesitaremos los siguientes ingredientes:

Un calabacín
60 gr. de piñones
50 gr. de pétalos de parmesano
50 gr. de pasas de California
Sal en escamas
Aceite de oliva virgen
Pimienta negra molida

Para empezar, limpiaremos a conciencia el calabacín, más que nada, porque nos lo comeremos crudo. Cuando esté hecho, lo cortaremos a lonchas bien finas, o lo que es lo mismo, de más o menos, un par de milímetros. Así pues, si tenéis mandolina, este es un gran momento para utilizarla, je je je.

Cuando tengamos el calabacín cortado, pondremos una sartén al fuego con un chorro de aceite y lo calentaremos. Cuando esté caliente, bajaremos el fuego y tostaremos los piñones.

Finalmente ya solo nos faltará montar el plato, y para hacerlo, repartiremos las lonchas de calabacín llenando la base del plato. Encima de ellas, repartiremos los piñones y las pasas de California, para por último, espolvorear con los pétalos de queso parmesano, justo antes de aliñarlo todo con las escamas de sal, una pizca de pimienta molida y un chorrito de aceite de oliva virgen.

En casa, el plato nos quedó así:

Carpaccio de calabacín - receta
Una ración de Carpaccio de calabacín


¡Buen provecho!


sábado, 18 de abril de 2015

Ensalada templada con carpaccio de piña


Sí, la combinación de piña con “templada” puede parecer muy rara, y en una ensalada, más, pero todo tiene una explicación y nosotros hoy os la queremos dar a través de  esta riquísima receta.

Como ya sabréis muchos de los que nos venís siguiendo desde hace tiempo, en casa nos encantan las ensaladas para cenar, pero claro, intentando innovar un poco y no caer en lo repetitivo. La receta que hoy os explicaremos la hemos bautizado como: “Ensalada templada con carpaccio de piña”.

Para dos personas, necesitaremos los siguientes ingredientes:

150 gr de lechuga variada
2 rodajas de queso de oveja (o rulo de cabra)
90 gr de piña
2 tomates de ensalada
2 rebanadas de pan de molde
Aceite de oliva virgen
Sal

Esta ensalada es muy sencilla, pero en casa nos encanta por su combinación de sabores, por tanto, la preparamos a menudo.

Para empezar, limpiaremos bien el tomate y con un cuchillo bien afilado lo cortaremos a lonchas bien finas (de un par de milímetros, si podemos), y la dispondremos en la base del plato. Una vez hecho, encima del tomate pondremos las hojas de lechuga, distribuyendo más o menos, la mitad en cada plato.

A continuación, prepararemos el carpaccio de piña. Para hacerlo, limpiaremos bien la piña, quitándole tanto el corazón como la piel y los ojos que en ella puedan quedar. Una vez hecho, la cortaremos a rodajas lo más delgadas que podamos (el grosor óptimo sería también de un par de milímetros) y las distribuiremos encima de las hojas de lechuga.

El penúltimo paso será preparar la parte templada de la ensalada. Para ello, pondremos a calentar una sartén con una base de aceite de oliva. Mientras se calienta, tostaremos el par de rebanadas de pan y les quitaremos, más o menos, un centímetro por lado, consiguiendo así cuatro palos de pan y una base cuadrada. Cuando el aceite esté caliente, freiremos el pan y lo colocaremos sobre papel absorbente.

Finalmente, freiremos también las rodajas del rulo de cabra (u oveja) un minuto por cada lado.

Nosotros la presentamos así:

Ensalada templada con carpaccio de piña
Ensalada templada con carpaccio de piña


¡Buen provecho!!

domingo, 22 de marzo de 2015

Quiche de pera y Gorgonzola


Encontrar una buena receta para cenar es complicado y más si pretendemos que sea rápida, sabrosa y poco repetitiva. Por eso, cuando hace un tiempo encontramos la receta de la “Quiche Lorraine” se nos abrió un nuevo mundo ante los ojos.

Los últimos tiempos hemos probado un montón de versiones de la quiche, entre ellas, versiones tan distintas como: “Quiche de salmón y puerros”, “Quiche cuatro quesos” o la “Quiche de calabacín y queso Brie”. Todas ellas tienen una base común pero todas distintas y sobre todo, todas son especiales.

Hoy, seguramente os explicaremos la receta de quiche más especial de todas las que hemos probado, con dos contractes de sabor realmente espectaculares. La receta de hoy es: “Quiche de pera y queso Gorgonzola”.

Para preparar esta receta, necesitaremos los siguientes ingredientes:

1 disco de masa quebrada
2 huevos
2 peras conferencia
100 gr de queso gorgonzola
200 ml de crema de leche
Aceite (o un poco de mantequilla)
Sal

Antes que nada pondremos a pre-calentar el horno (más o menos a unos 200 grados). Mientras se esté calentando, procederemos a poner el disco de masa en un molde circular apto para ir al horno, extendiendo bien la masa tanto por la base como por los bordes. Cuando esté esto hecho, la pincharemos con la ayuda de un tenedor.

Cuando tengamos esto hecho, cortaremos a dados pequeños el queso y lo repartiremos por toda la base de la masa. Después, pelaremos las peras, les quitaremos el corazón y de nuevo, las cortaremos a dados pequeños para finalmente, distribuirlos por la base de la masa.

Mientras, en un bol batiremos los huevos como si quisiéramos hacer una tortilla. Cuando los tengamos bien batidos, añadiremos la crema de leche y de nuevo mezclaremos bien hasta que obtengamos una salsa bien ligada. Finalmente, añadiremos esta salsa en la masa, por encima de los dados de pera y de queso gorgonzola.

Finalmente, meteremos el recipiente con todos los ingredientes en el horno previamente precalentado a 180 grados y lo dejaremos cocinándose unos 25 minutos.

Aquí os dejamos una posible ración de muestra:

Quiche de pera y Gorgonzola
Una ración de la quiche de pera y queso Gorgonzola

Un plato original y divertido como pocos. ¿Os atrevéis?

¡Buen provecho!

domingo, 8 de marzo de 2015

Bacalao ‘à brás’


Cada país, cada región y en algunos casos, cada pueblo, tiene sus propios platos o recetas tradicionales, y a nosotros la verdad es que nos encanta descubrirlos y catarlos. A raíz de esto mismo, nuestra entrada de hoy la consideramos, un poco, como un pequeño homenaje a Portugal, un país con una cocina tan sencilla como sabrosa que casi siempre logra estremecernos. Para este pequeño homenaje, utilizaremos un producto que además, está actualmente en temporada: el bacalao.

La elección del bacalao no es casual, ya que, casi le podemos considerar el plato nacional de Portugal y gracias a él tenemos el “Bacalao a natas” y la receta que os contamos hoy, el “Bacalao ‘à brás’”.

Para dos raciones, utilizaremos los siguientes ingredientes:

2 trozos de lomo de bacalao
3 patatas medianas
4 huevos
Media cebolla
Aceitunas negras
Perejil
Sal, pimienta negra y aceite

Empezaremos preparando el bacalao. Para hacerlo, pondremos los trozos de lomo en una olla con agua hirviendo y los dejaremos un par de minutos o hasta que las lascas de bacalao empiecen a separarse. Cuando esto suceda, quitaremos los lomos del fuego y los reservaremos. Cuando el bacalao esté frío, le quitaremos las espinas y la piel con sumo cuidado de no olvidarnos ninguna, y de nuevo, lo reservaremos.

Después de finalizar este paso, picaremos la cebolla y rayaremos las patatas (o las convertiremos en patatas paja bien finas). En una sartén pequeña pondremos un buen chorro de aceite y cuando esté bien caliente añadiremos las patatas y las freiremos. Finalmente las reservaremos entre papel absorbente para quitarles el excedente de aceite.

Para acabar, en la misma sartén donde hemos frito las patatas, añadiremos la cebolla y la cocinaremos hasta que cristalice, en ese momento añadiremos el bacalao desmigado y lo dejaremos un par de minutos removiéndolo constantemente. Cuando el bacalao esté bien tierno, añadiremos las patatas fritas y removeremos un poco más. Mientras todo se mezcla bien, en un bol pequeño batiremos los huevos como si quisiéramos hacer una tortilla para, finalmente, añadirlos a la sartén, salpimentaremos al gusto y removeremos un par de minutos más. Pasado este tiempo, retiraremos la sartén del fuego y continuaremos removiendo hasta que cuaje.

Llegados a este punto, y solo nos faltará presentar el plato. Por ejemplo, podemos usar un molde circular, rellenándolo con el bacalao y adornándolo con cuartos de aceituna negra y un poco de perejil picado.

Este fue nuestro resultado final:

Una ración de bacalao 'à brás'
Una ración de bacalao 'à brás'


¡Buen provecho!