lunes, 26 de enero de 2015

Tartar de lubina a la naranja


Hace un tiempo os presentamos una receta tan sabrosa como arriesgada, el “Tartar de salmón con manzana ácida y aguacate”. Arriesgada por qué no todo el mundo está preparado para degustar la técnica del tartar, pero como a nosotros nos encantó, hemos dado el siguiente paso, preparar un “Tartar de lubina a la naranja”.

Como veréis, la idea es la misma, pero el resultado, aunque igualmente espectacular, tiene un sabor totalmente distinto.

Utilizaremos los siguientes ingredientes (para dos personas):

2 lubinas de ración (o una salvaje pequeña)
1 naranja
½ pimiento rojo
1 cebolleta fresca
1 cucharada de mostaza de Dijon
Sal y Pimienta

¿Todo a punto y el cuchillo bien afilado? Pues, ¡adelante!

Antes que nada, preparéis la lubina. Para hacerlo, deberéis quitarle la piel y las espinas, todas las espinas. Esto deberéis hacerlo con mucho cuidado ya que es de vital importancia que no os quede ninguna.

Una vez hecho, cortaréis la lubina a cubos bien pequeños, de algo menos de medio centímetro y los iréis reservando en un bol. Una vez completado el trabajo, cogeréis la cebolleta y la cortaréis también a dados del mismo tamaño y los iréis añadiendo al bol de la lubina. Haréis lo mismo con el pimiento rojo, y la mitad de la naranja.

Una vez cortados todos los ingredientes, aliñaréis con sal, pimienta, una cucharadita de café de mostaza de Dijon y el zumo de media naranja. Finalmente, lo mezclaréis todo con la ayuda de dos cucharas para evitar que la carne de la lubina se rompa.

Cuando esté todo bien mezclado, filmaréis el bol y lo pondréis en la nevera, como mínimo un par de horas, hasta justo la hora de presentar el plato.

Nosotros para presentar el plato, optamos por un molde circular, en el que fuimos poniendo más o menos la mitad de la mezcla obtenida, y lo decoramos con unas hojitas de cebollino.

Tartar de lubina a la naranja
Tartar de lubina a la naranja


¡Buen provecho!


lunes, 12 de enero de 2015

Producto de temporada. Enero: Salmón


Desde hace mucho tiempo barajábamos la posibilidad de estrenar una nueva sección, y que mejor excusa que el comienzo de un nuevo año, ¿verdad? Pues bien, nuestra idea es, una vez al mes, contaros las propiedad y posibles usos de un producto “de temporada” (dicho de otra manera, del mes en cuestión).

Para estrenarnos, en esta ocasión os hablaremos de uno de nuestros ingredientes favoritos, el salmón.

Mayoritariamente procedente de las frías aguas del Atlántico, el salmón se caracteriza por su cuerpo alargado (más de 50 centímetros) y cubierto de pequeñas escamas con manchas oscuras, su carne rosácea o anaranjada, y un peso óptimo está entre 1 y 3 kilos.

El salmón es un pescado graso, perteneciente a la familia de pescados azules. Aunque mucha gente le critica su aportación de grasa, este tiene unos 11 gramos de grasa por cada 100 de carne, un porcentaje muy similar al de las sardinas o el atún, aunque eso sí, su grasa es rica en Omega-3, favoreciendo así la reducción de colesterol, triglicéridos y evitando la formación de coágulos o trombos sanguíneos.

Aunque como ya os podéis imaginar, no todo es positivo en el salmón, ya que su alto contenido en purinas provoca un incremento de ácido úrico en nuestro cuerpo, por lo tanto, no es recomendable para aquellos que tengan problemas con el ácido úrico.

En la cocina, el salmón es uno de los pescados más versátiles y deliciosos, aunque eso sí, extremando siempre el cuidado al cocinarlo, ya que con un exceso de calor el salmón pierde sus principales características. Nosotros os recomendamos tres formas bien sencillas de preparar un buen salmón y además, triunfar en la mesa:

  • A la papillote
Es sin lugar a dudas una de las formas de cocción más sanas y que más respetan la textura y sabor. Os dejamos un ejemplo: Salmón a la papillote
  • A la plancha
Tradicional y sabrosa, pero cuidado porqué es tremendamente fácil quemar el salmón. Aquí tenéis una buena receta: Combinado de salmón

  • En un tartar
Un método arriesgado, por el que no todo el mundo está preparado, aunque a nosotros, nos vuelve locos. ¿Qué os parece esta receta? Tartar de salmón con manzana ácida y aguacate.

 

domingo, 30 de noviembre de 2014

Pastel de calabaza y gambas


En casa tenemos un libro que para nosotros es bastante especial, “Karlos Arguiñano en tu cocina”, sí, nuestro primer libro de cocina. Durante un tiempo fue nuestro libro de cabecera ya que, de él sacamos una gran cantidad de recetas e ideas. Una de ellas, os la explicaremos hoy, tiene por nombre: “Pastel de calabaza y gambas”.

Para dos personas necesitamos los siguientes ingredientes:

½ kg de calabaza
8 gambas
3 huevos
100 ml de crema de leche
2 puerros
Media cebolleta
Una cucharada de harina
Mantequilla, aceite
Sal i agua

Antes que nada, deberéis precalentar el horno a 200 grados. Mientras se calienta, cortaréis la calabaza a dados pequeños. Cuando el horno se haya calentado, pondréis la calabaza en un recipiente y lo pondréis en el horno, dejándolo cocer a 180 grados, unos 15 minutos. Pasado en tiempo, reservad la calabaza para, cuando está se haya enfriado, aplastarla bien con la ayuda de un tenedor.

A continuación, limpiaréis bien los puerros y la cebolleta para después picar ambas cosas, a continuación, lo pondréis todo en una cazuela para dorarlo un poco. Cuando empiece a cambiar de color, añadiréis la cucharada de harina y continuaréis cocinándolo unos minutos más.

Pasados un par de minutos, cubriréis con agua y lo dejaréis cocinando a fuego lento (unos 15 o 20 minutos). Finalmente, lo batiréis todo con la batidora eléctrica.

En un bol batiréis los huevos y la crema de leche. Cuando esté todo bien ligado, añadiréis la calabaza y lo mezclaréis todo bien.

A continuación, en un molde apto para ir al horno untado con mantequilla pondréis la calabaza y la mezcla de huevos y en su interior pondréis las gambas bien limpias. Cuando esté todo preparado, pondréis el molde al baño María en el horno durante 40 minutos a 180 grados.

Pasado este tiempo, ya solo os faltará presentar el plato, y para ello, nosotros os proponemos lo siguiente:


Pastel de calabaza y gambas - receta
Pastel de calabaza y gambas


¡Buen provecho!

domingo, 2 de noviembre de 2014

Tumbet Mallorquín


En los tiempos que corren, cada día es más importante la cocina de reciclaje, y más, si con ella podemos mantener un plato tradicional. Con la receta que os presentamos hoy, conseguimos ambas cosas, además de preparar un plato vegetariano de primera. Hoy os presentamos nuestra versión del “Tumbet Mallorquín”.

El tumbet es un plato directamente relacionado con la sanfaina catalana, la ratatouille francesa o el pisto español. Un plato que hace muchos años se elaboraba con los sobrantes del huerto.

Para elaborar dos raciones de “Tumbet” utilizaremos los siguientes ingredientes:

2 patatas medianas
1 berenjena mediana
1 calabacín
Medio pimiento rojo
Media cebolla
200 ml de tomate triturado
1 diente de ajo
Sal
Aceite

Lo primero que haremos será cortar las verduras a rodajas de, algo menos de medio centímetro de grosor y las salaremos con un pellizco de sal.

Una vez hecho, pondremos una sartén con una buena cantidad de aceite en el fuego y cuando esté caliente, pondremos las patatas a freír. Una vez fritas las reservamos en una fuente con papel absorbente.

A continuación, en una cacerola pondremos a pochar la cebolla cortada a láminas finas, y el diente de ajo bien picado. Cuando haya cambiado de color, añadimos el tomate triturado salpimentado y lo dejamos cocinar a fuego lento durante unos 15 minutos.

Mientras se prepara el tomate, vamos friendo las rodajas de berenjena, calabacín y pimiento rojo hasta que estén al gusto de cada uno. A medida que las tengamos, las vamos poniendo igualmente en papel absorbente.

Llegados a este punto, ya solo nos faltará montar el plato. Para hacerlo, colocaremos las verduras por capas siguiendo esta estructura: las patatas formarán la base, encima suyo, la berenjena, el calabacín y el pimiento rojo, para finalmente coronarlo todo con la salsa de tomate.

Este es un posible resultado:

Tumbet Mallorquín - Receta


El tumbet lo podéis tomar así mismo, o ponerlo al horno unos 5 minutos antes de llevarlo a la mesa. Sea cual sea vuestra opción, seguro que triunfaréis.

¡Buen provecho!

sábado, 11 de octubre de 2014

Tostas de berenjena


Hace unos días, en casa apareció un libro de Samantha Vallejo-Nagera (sí, la jurado de “MasterChef”) con un montón de recetas fáciles y rápidas, vaya como nos gustan a nosotros. Entre todas las recetas, encontramos una que nos pareció ideal para la cena: “Tostas de berenjena”.

Como teníamos todos los ingredientes, nos pusimos a hacer nuestra propia versión. Para cuatro tostas, necesitamos los siguientes ingredientes:

4 rebanadas de pan de payes
2 berenjenas medianas
6 aceitunas negras
1 bola de mozzarella de búfala
1 diente de ajo
1 cucharada (de café) de pimentón dulce
1/2 cucharada (de café) de comino
Zumo de medio limón
Unas hojas de albahaca fresca
Perejil fresco
Sal
Pimienta
Aceite

Para empezar, lavaremos bien las berenjenas, las cortaremos por la mitad y les  marcaremos la pulpa con un cuchillo, las pondremos media hora al horno, a 180 grados.

Pasado este tiempo, quitaremos la pulpa a las berenjenas y la reservaremos en un bol.

En el mismo bol añadiremos: el ajo triturado, un poco de perejil, el zumo de limón, el pimentón, el comino, una pizca de sal, otra de pimienta y un chorrito de aceite de oliva. Finalmente, lo pasamos todo por la batidora hasta conseguir una crema densa y uniforme.

Una vez hecho, sacaremos bolitas (o cubos) de la bola de mozzarella y cortaremos las aceitunas por la mitad.

A continuación, tostaremos las rebanadas de pan y las untaremos con la crema de berenjena.

Finalmente, repartimos las bolitas de mozzarella y las aceitunas por encima, salpimentamos y decoramos con una hojita de albahaca.

Este fue nuestro resultado:

Tostas de berenjena



¡Buen provecho!