sábado, 18 de abril de 2015

Ensalada templada con carpaccio de piña


Sí, la combinación de piña con “templada” puede parecer muy rara, y en una ensalada, más, pero todo tiene una explicación y nosotros hoy os la queremos dar a través de  esta riquísima receta.

Como ya sabréis muchos de los que nos venís siguiendo desde hace tiempo, en casa nos encantan las ensaladas para cenar, pero claro, intentando innovar un poco y no caer en lo repetitivo. La receta que hoy os explicaremos la hemos bautizado como: “Ensalada templada con carpaccio de piña”.

Para dos personas, necesitaremos los siguientes ingredientes:

150 gr de lechuga variada
2 rodajas de queso de oveja (o rulo de cabra)
90 gr de piña
2 tomates de ensalada
2 rebanadas de pan de molde
Aceite de oliva virgen
Sal

Esta ensalada es muy sencilla, pero en casa nos encanta por su combinación de sabores, por tanto, la preparamos a menudo.

Para empezar, limpiaremos bien el tomate y con un cuchillo bien afilado lo cortaremos a lonchas bien finas (de un par de milímetros, si podemos), y la dispondremos en la base del plato. Una vez hecho, encima del tomate pondremos las hojas de lechuga, distribuyendo más o menos, la mitad en cada plato.

A continuación, prepararemos el carpaccio de piña. Para hacerlo, limpiaremos bien la piña, quitándole tanto el corazón como la piel y los ojos que en ella puedan quedar. Una vez hecho, la cortaremos a rodajas lo más delgadas que podamos (el grosor óptimo sería también de un par de milímetros) y las distribuiremos encima de las hojas de lechuga.

El penúltimo paso será preparar la parte templada de la ensalada. Para ello, pondremos a calentar una sartén con una base de aceite de oliva. Mientras se calienta, tostaremos el par de rebanadas de pan y les quitaremos, más o menos, un centímetro por lado, consiguiendo así cuatro palos de pan y una base cuadrada. Cuando el aceite esté caliente, freiremos el pan y lo colocaremos sobre papel absorbente.

Finalmente, freiremos también las rodajas del rulo de cabra (u oveja) un minuto por cada lado.

Nosotros la presentamos así:

Ensalada templada con carpaccio de piña
Ensalada templada con carpaccio de piña


¡Buen provecho!!

domingo, 22 de marzo de 2015

Quiche de pera y Gorgonzola


Encontrar una buena receta para cenar es complicado y más si pretendemos que sea rápida, sabrosa y poco repetitiva. Por eso, cuando hace un tiempo encontramos la receta de la “Quiche Lorraine” se nos abrió un nuevo mundo ante los ojos.

Los últimos tiempos hemos probado un montón de versiones de la quiche, entre ellas, versiones tan distintas como: “Quiche de salmón y puerros”, “Quiche cuatro quesos” o la “Quiche de calabacín y queso Brie”. Todas ellas tienen una base común pero todas distintas y sobre todo, todas son especiales.

Hoy, seguramente os explicaremos la receta de quiche más especial de todas las que hemos probado, con dos contractes de sabor realmente espectaculares. La receta de hoy es: “Quiche de pera y queso Gorgonzola”.

Para preparar esta receta, necesitaremos los siguientes ingredientes:

1 disco de masa quebrada
2 huevos
2 peras conferencia
100 gr de queso gorgonzola
200 ml de crema de leche
Aceite (o un poco de mantequilla)
Sal

Antes que nada pondremos a pre-calentar el horno (más o menos a unos 200 grados). Mientras se esté calentando, procederemos a poner el disco de masa en un molde circular apto para ir al horno, extendiendo bien la masa tanto por la base como por los bordes. Cuando esté esto hecho, la pincharemos con la ayuda de un tenedor.

Cuando tengamos esto hecho, cortaremos a dados pequeños el queso y lo repartiremos por toda la base de la masa. Después, pelaremos las peras, les quitaremos el corazón y de nuevo, las cortaremos a dados pequeños para finalmente, distribuirlos por la base de la masa.

Mientras, en un bol batiremos los huevos como si quisiéramos hacer una tortilla. Cuando los tengamos bien batidos, añadiremos la crema de leche y de nuevo mezclaremos bien hasta que obtengamos una salsa bien ligada. Finalmente, añadiremos esta salsa en la masa, por encima de los dados de pera y de queso gorgonzola.

Finalmente, meteremos el recipiente con todos los ingredientes en el horno previamente precalentado a 180 grados y lo dejaremos cocinándose unos 25 minutos.

Aquí os dejamos una posible ración de muestra:

Quiche de pera y Gorgonzola
Una ración de la quiche de pera y queso Gorgonzola

Un plato original y divertido como pocos. ¿Os atrevéis?

¡Buen provecho!

domingo, 8 de marzo de 2015

Bacalao ‘à brás’


Cada país, cada región y en algunos casos, cada pueblo, tiene sus propios platos o recetas tradicionales, y a nosotros la verdad es que nos encanta descubrirlos y catarlos. A raíz de esto mismo, nuestra entrada de hoy la consideramos, un poco, como un pequeño homenaje a Portugal, un país con una cocina tan sencilla como sabrosa que casi siempre logra estremecernos. Para este pequeño homenaje, utilizaremos un producto que además, está actualmente en temporada: el bacalao.

La elección del bacalao no es casual, ya que, casi le podemos considerar el plato nacional de Portugal y gracias a él tenemos el “Bacalao a natas” y la receta que os contamos hoy, el “Bacalao ‘à brás’”.

Para dos raciones, utilizaremos los siguientes ingredientes:

2 trozos de lomo de bacalao
3 patatas medianas
4 huevos
Media cebolla
Aceitunas negras
Perejil
Sal, pimienta negra y aceite

Empezaremos preparando el bacalao. Para hacerlo, pondremos los trozos de lomo en una olla con agua hirviendo y los dejaremos un par de minutos o hasta que las lascas de bacalao empiecen a separarse. Cuando esto suceda, quitaremos los lomos del fuego y los reservaremos. Cuando el bacalao esté frío, le quitaremos las espinas y la piel con sumo cuidado de no olvidarnos ninguna, y de nuevo, lo reservaremos.

Después de finalizar este paso, picaremos la cebolla y rayaremos las patatas (o las convertiremos en patatas paja bien finas). En una sartén pequeña pondremos un buen chorro de aceite y cuando esté bien caliente añadiremos las patatas y las freiremos. Finalmente las reservaremos entre papel absorbente para quitarles el excedente de aceite.

Para acabar, en la misma sartén donde hemos frito las patatas, añadiremos la cebolla y la cocinaremos hasta que cristalice, en ese momento añadiremos el bacalao desmigado y lo dejaremos un par de minutos removiéndolo constantemente. Cuando el bacalao esté bien tierno, añadiremos las patatas fritas y removeremos un poco más. Mientras todo se mezcla bien, en un bol pequeño batiremos los huevos como si quisiéramos hacer una tortilla para, finalmente, añadirlos a la sartén, salpimentaremos al gusto y removeremos un par de minutos más. Pasado este tiempo, retiraremos la sartén del fuego y continuaremos removiendo hasta que cuaje.

Llegados a este punto, y solo nos faltará presentar el plato. Por ejemplo, podemos usar un molde circular, rellenándolo con el bacalao y adornándolo con cuartos de aceituna negra y un poco de perejil picado.

Este fue nuestro resultado final:

Una ración de bacalao 'à brás'
Una ración de bacalao 'à brás'


¡Buen provecho!

domingo, 22 de febrero de 2015

Croquetas de jamón ibérico


Hoy os traemos todo un clásico de la cocina, las croquetas.

Sin lugar a dudas, las croquetas destacan por su gran adaptación a los sabores, permitiendo así una gran variedad de ingredientes que en ellas se pueden combinar, lo que hace que sea un plato que, normalmente, gusta a la mayoría. Como pasa en estos casos, y más tratándose de un plato tan tradicional, podemos encontrar una gran variedad de croquetas precocinadas en las estanterías de nuestro supermercado habitual, ya que, aunque no se necesita un Nobel para hacerlas en casa, sí que conllevan un largo proceso de elaboración.

Una vez explicado todo esto, solo nos falta contaros como preparamos en casa nuestras croquetas, concretamente las “croquetas de jamón ibérico”.

Para hacer 24 croquetas, necesitaremos los siguientes ingredientes:

1/2 litro de leche
50 gr. de harina
100 gr. de jamón ibérico
1 diente de ajo
Media cebolleta
50 gr. de mantequilla (o aceite de oliva)
Pan rallado
2 huevos
Aceite de oliva
Sal

Antes que nada limpiaremos la cebolleta y la cortaremos tan pequeña como nos sea posible. Una vez hecho, pelaremos y picaremos el diente de ajo.

Por otro lado, pondremos una olla al fuego con la mantequilla y cuando se haya derretido, añadiremos la cebolla y el ajo picados y lo cocinaremos a fuego medio unos minutos hasta cristalizar.

Mientras tanto, picaremos el jamón ibérico tan pequeño como nos sea posible. Cuando la cebolla haya cristalizado, añadiremos el jamón y lo mantendremos medio minuto removiendo constantemente. Una vez hecho, añadiremos la harina y continuaremos removiendo.

Una vez tengamos una mezcla homogénea, añadiremos poco a poco la leche. Mientras hacemos este paso, tenemos que ir mezclando e integrando la leche en la masa, poco a poco para evitar grumos. Es decir, a medida que la masa se vaya endureciendo, iremos añadiendo la leche y removiendo a la vez hasta conseguir una masa consistente y homogénea. Normalmente esto os sucederá a la media hora, así que, andad preparados y con el brazo dispuesto a durante ese rato.

Finalizado este paso, dejaremos reposar y enfriar la masa, para ello, la pondremos en un recipiente plano y la taparemos con papel film, haciendo que este toque la masa (así evitaremos que en esta se forma costra), y la dejaremos en el frigorífico como mínimo 8 horas.

Una vez reposada la masa, llegará el momento más divertido, dar forma a las croquetas. Para ello, una vez decidida la forma que le queramos dar (redonda, alargada, etc.), iremos cogiendo pequeñas porciones de masa, les daremos forma, las rebozaremos por huevo y pan rallado y las dejaremos reposar unos minutos más.

Finalmente ya solo nos faltará freír las croquetas. Para ello, si no disponemos de freidora, pondremos abundante aceite en una sartén y cuando este esté caliente, iremos poniendo croquetas y controlándolas bien para que no se nos quemen. Por último, y en forma de consejo, os recomendamos que al sacarlas del aceite, las pongáis un rato sobre papel absorbente para evitar así el exceso de aceite.

Aquí os dejamos una posible presentación:

Croquetas de jamón ibérico con chutney de calabaza
Croquetas de jamón ibérico con chutney de calabaza


¡Buen provecho!

domingo, 15 de febrero de 2015

Producto de temporada. Febrero: Guisantes


¡En un pispás nos hemos comido enero! Y además, muy rápido. Casi sin darnos cuenta acabamos en dejar atrás el primer mes del año para entrar en uno de los meses más fríos del calendario. Un mes de sofá, calefacción, chimenea y platos de cuchara, pero como nos gusta cuidarnos, os vamos a recomendar una verdura que ahora está en una de sus mejores épocas: los guisantes.

Sí, os puede parecer extraño, pero los guisantes tienen dos fechas de recolección (en las zonas donde la climatología lo permite), a finales de febrero, y a comienzos de verano. Aunque eso sí, en ninguna de las dos épocas, se puede quitar el apelativo de “verdura aburrida”.

Los guisantes, de los que se tiene constancia desde hace más de 10000 años, son originarios de Oriente Medio y poseen propiedades muy beneficiosas para nuestro organismo, en especial para la circulación de la sangre y el control del temido “Colesterol malo”. Vaya, todo un aliado para la salud de nuestro corazón.

Esta pequeña legumbre, es una fuente de proteínas vegetales, magnesio, hierro y calcio. En definitiva, es una buena fuente de energía y una buena opción para la renovación de las células de nuestro cuerpo.

En la cocina, los guisantes son una de las legumbres más fáciles de cocer, ya que, frescos en unos 5 minutos hirviendo (o al vapor) los tenemos al punto, mientras que para los congelados necesitaremos unos 10. Eso sí, en ambos casos, si queréis conservar su verde característico, deberéis pasarlos por agua una vez cocinados.

Aunque ciertamente aburridos (por su deje dulzón al comer), los guisantes nos abren un gran abanico de posibilidades en la cocina, pudiéndolos convertir de un colorido acompañamiento a todo un plato principal lleno de virtudes. Como ejemplo os dejamos las siguientes recetas:


  • Canelones de guisantes”.Estéticamente muy parecidos a los canelones tradicionales pero dignos de las mejores cocinas, tanto por sabor, como por lo divertidos que son.
  • Y de la mano de nuestra amiga Glo de “Cocinando con amigos”, os traemos un acompañamiento con una base de guisantes que nos hace estremecer: “Pollo guisado con verduras