19 de noviembre de 2023

Crema de castañas

El otoño es una estación realmente especial, las temperaturas empiezan a descender tras la canícula del verano, las hojas de los árboles caducos cambian rápidamente el color de sus hojas a tonos ocres creando imágenes realmente bellas y, en el mejor de los casos, algunas de las calles de nuestros pueblos y ciudades se inundan del agradable aroma a castañas asadas.

Las castañas son una de las delicias de otoño, un fruto seco con un aporte calórico relativamente bajo y un gran aporte de hidratos de carbono que se combinan con su delicado aroma y un sabor con claros tonos dulces.

La mayoría de vosotros las comeréis como a la antigua usanza (¡qué bonito era ver las castañeras y castañeros de antaño!), asada al carbón, o más modernamente al horno o air-fryer. De todas formas, tenemos muchas más opciones: escaldadas, en patés, en mermelada, o como hacen Francia, como marrón glacé.

Hoy en este pequeño rincón os queremos presentar una nueva opción, en forma de una deliciosa “crema de castañas”.

Para preparar dos raciones de esta aromática y sorprendente receta de “crema de castañas” necesitaremos los siguientes ingredientes:


250 g de castañas frescas

½ cebolla

½ puerro

1 patata pequeña

500 ml de caldo de verduras o agua (al gusto)

Vinagre de jerez

Aceite de Oliva Virgen Extra

2 huevos (opcional)

Pimentón dulce

Pimienta negra


Aunque puede resultar obvio, lo primero que haremos será asar las castañas, para ello, les haremos un corte profundo en forma de cruz en su piel y las asaremos como más nos guste (nosotros las asamos en la air-fryer, 12 minutos a 200 grados agitando a los 6 minutos y listo), las pelaremos bien y las reservaremos.

A continuación, picaremos bien la cebolla y el puerro y los pondremos al fuego en una olla con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, cuando la cebolla empiece a transparentar, añadiremos patata pelada y troceada y las castañas peladas. Salpimentaremos y dejaremos que se cocine un par de minutos, tras este tiempo, añadiremos un chorrito de vinagre, mezclaremos bien y dejaremos que se saltee todo un par de minutos más.

Pasado este tiempo, añadiremos el caldo de verduras (o el agua), taparemos y dejaremos que se cueza durante unos 30 minutos (removeremos de vez en cuando). Finalmente, lo trituraremos bien y lo dispondremos en un plato hondo o un bol para servir.

Para decorar tenéis varias opciones sanas como repartir unas nueces o un poco de queso ricota, o bien, como hemos hecho nosotros, preparar un huevo pochado, ponerlo en la crema y decorar con un poco de pimentón dulce y un chorrito de AOVE, tal que así:


Crema de castañas con huevo pochado
Crema de castañas con huevo pochado


¡Buen provecho!

20 de octubre de 2023

Empanadillas de tomate seco y queso feta

Aunque actualmente su nombre se relaciona directamente con la cocina argentina, hoy os traemos una receta que tiene su origen en la mezcla de dos gastronomías mediterráneas, la antigua cocina egipcia y la griega, os estamos hablando de las empanadillas.

2000 años A.C., griegos y egipcios tenían la necesidad de conservar los ingredientes en sus largos viajes y decidieron empezar a envolver carne en pequeñas porciones de masas de harina, acababan de nacer las empanadillas. Años más tarde, los árabes las hicieron suyas y empezaron a depurar los rellenos con guisos, almíbares, verduras, etc., y las fueron repartiendo a lo largo y ancho de sus territorios.

Hoy, en este rincón queremos compartir con vosotros una receta de empanadillas que combina dos ingredientes mediterráneos que le dan un sabor espectacular, el queso feta y los tomates secos con AOVE, sí, hoy os contaremos como preparar una receta sencilla, rápida, llena de sabor y, sobre todo, saludable, son unas “empanadillas de tomate seco y queso feta”.

Para hacer unas 16 unidades de nuestras “empanadillas de tomate seco y queso feta” necesitaremos los siguientes ingredientes:


16 obleas de empanadilla

200 gr de tomates secos en aceite de oliva

100 gr de queso feta

1 huevo


Lo primero que haremos será cortar los tomates secos a trozo bien pequeños y los pondremos en un bol. Una vez hecho, aplastaremos bien el queso feta y lo incorporamos en el bol de los tomates secos cortados.

Una vez tenemos todos los ingredientes en el bol, los mezclaremos bien con la ayuda de un tenedor y un poco del aceite de los propios tomates secos hasta conseguir una masa más o menos uniforme e integrada.

Llegados a este punto, empezaremos el proceso de rellenado y preparación de las empanadillas, para ello iremos extendiendo las obleas y con la ayuda de una cucharilla de café iremos repartiendo la masa de tomates y peso en el interior de cada oblea.


Rellenar las empanadillas con queso feta y tomate
Rellenar las empanadillas con queso feta y tomate


Una vez hecho, iremos cerrando las empanadillas sobre sí mismos y las cerraremos apretando sus bordes con un tenedor para evitar que salga el contenido al cocinarse.

Cuando las tengamos todas cerradas, batiremos el huevo y pintaremos las empanadillas con él.

Finalmente tocará cocinar las empanadillas, para ello tenemos varias opciones: freírlas en aceite o cocinarlas al horno (o airfryer), esta última una opción mucho más sana.

Para ello, pondremos a calentar el horno a 180 grados y cuando esté caliente, pondremos las empanadillas y dejaremos que se cocinen durante unos 10 minutos o hasta que estén doradas.

¡¡Y a disfrutar de la deliciosa combinación de sabores!!



Empanadillas de tomate seco y queso feta
Empanadillas de tomate seco y queso feta

Si queréis una textura más crujiente, en vez de obleas de empanadilla, podéis hacerlas con masa filo y tendréis unas deliciosas samosas.

¡Buen provecho!

29 de septiembre de 2023

Ensalada de pollo con higos

Se dice, se comenta, se rumorea que, aunque desconocido por muchos, el fruto de la higuera, el higo, lleva cultivándose desde hace más de 10000 años y no es para menos ya que, su intenso sabor dulce y su carnosa pulpa llena de contenido energético gracias a sus carbohidratos le otorgan una gran cantidad de beneficios para el organismo humano.

Aunque su origen se sitúa en pleno Oriento Medio, los fenicios lo distribuyeron e introdujeron en toda la costa mediterránea y posteriormente fue llevado por otras culturas al resto del mundo.

El uso del higo fresco en cocina ha ido evolucionando con el tiempo, pasando de ser únicamente una fruta a formar parte en ensaladas y últimamente en platos calientes como rellenos al horno, en purés, batidos, tartas, etc. Hoy en este rincón os presentamos una deliciosa ensalada templada con el higo de protagonista, es una “Ensalada de pollo con higos”.

Para hacer dos raciones de esta “Ensalada de pollo con higos”, necesitaremos los siguientes ingredientes:


150 g de ensalada fresca (os recomendamos la rúcula)

1 muslo de pollo deshuesado (o una pechuga fileteada)

10 higos maduros

20 anacardos crudos (o almendras)

1 rueda de rulo de cabra

50 ml de leche

Aceite de oliva Virgen extra

Vinagre de Módena

Sal


Lo primero que haremos será cocinar el pollo, para ello salpimentaremos bien el muslo por ambos lados. Una vez hecho, pondremos una sartén a fuego vivo, cuando esté caliente, pondremos el muslo por el lado de la piel y lo cocinaremos unos 3 o 4 minutos, pasado este tiempo, giraremos y dejaremos que se cocine otros 3 minutos. Una vez el pollo esté bien cocinado, lo cortaremos a dados más o menos pequeños.

El siguiente paso será poner a calentar la leche, cuando esté caliente, añadiremos el queso y mezclaremos bien hasta que este esté bien integrado. Una vez hecho reservaremos.

Para acabar de preparar los ingredientes, pelaremos los higos (podéis dejarlos con piel, si optáis por esta opción, los lavaréis bien), y los cortaremos a cuartos.

En un bol, pondremos la ensalada (rúcula en nuestro caso), le pondremos un poco de sal, un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra (AOVE) y un chorrito de vinagre de Módena y mezclaremos bien. Una vez hecho, pondremos la mitad de la ensalada en cada plato/bol en el que serviremos.

Sobre cada la ensalada, repartiremos la mitad de los higos cortados en cuartos, y la mitad de los anacardos (o fruto seco al gusto) triturados a mano y la mitad de los datos de pollo que tenemos reservados.

Una vez hecho, aliñaremos la ensalada con la salsa de queso de cabra que tenemos reservada.

Os puede quedar tan que así:


Ensalada de pollo con higos
Ensalada de pollo con higos

A disfrutar de un gran y sano plato. ¡Buen provecho!


12 de septiembre de 2023

Fetuccini Alfredo con gambas

Se dice, se comenta, se rumorea que, la receta que os presentamos hoy en este rincón tiene su origen en la bella ciudad de Roma de comienzos del pasado siglo XX, donde en una de sus calles más céntricas se encontraba un pequeño restaurante regentado por don Alfredo Di Lelio, un hombre tan preocupado por la débil salud de su mujer como poblado era su frondoso mostacho.

Alfredo, un día, y viendo que su esposa no comía más que trozos de mantequilla, decidió coger una receta clásica y darle un giro, la elegida fue “fetuccini al burro” y los adaptó a su gusto creando un plato que en su momento apasionó a su mujer y rápidamente se convirtió no solo en un éxito en Roma (llevando incluso a actores famosos de la época, políticos y otra gente influyente a probarlos), si no que rápidamente se convirtió en todo un clásico, os estamos hablando de la “salsa Alfredo” o “fetuccini Alfredo”.

Como muchas otras recetas italianas esta de los “fetuccini Alfredo” ha tenido múltiples interpretaciones en todo el mundo, aunque la original, la de Don Alfredo tiene únicamente tres ingredientes.

Nosotros, en este rincón, os proponemos un plato con la receta original y un solo añadido, unas gambas para llevar a vuestra mesa unos deliciosos “Fetuccini Alfredo con gambas”.

Para hacer dos raciones de “Fetuccini Alfredo con gambas” necesitaremos los siguientes ingredientes:


190 gr de pasta seca (o casera al gusto)

100 gr de queso Parmeggiano rallado

50 gr de mantequilla

12 gambasfrescas

Pimienta molida

Nuez moscada (opcional)

Sal


Lo primero que haremos será preparar la pasta. Si os gusta triunfar en la mesa, os recomendamos, sin lugar a dudas, usar una buena pasta casera (aquí os dejamos la nuestra), aunque si preferís algo más rápido, podéis preparar los tagliatelle o fettucini de pasta seca siguiendo las instrucciones del fabricante de la misma.

Mientras se cocina la pasta, aprovecharemos para limpiar bien las gambas, quitándoles completamente la cascara y el hilito negro que tienen en la espalda. Una vez hecho, las cortaremos en dos o tres trozos y las reservaremos.

Cuando la pasta esté, la escurriremos y reservaremos medio baso del caldo de la cocción.

En una sartén amplia, pondremos una nuez de mantequilla, y cocinaremos levemente las gambas, una vez hecho, añadiremos el resto de mantequilla, y una vez haya fundido, añadiremos el queso rallado, un poco de pimienta molida, un pellizco de nuez moscada, el agua de la cocción e integraremos todo meneándolo bien.

Una vez la salsa Alfredo esté bien ligada, añadiremos la pasta y mezclaremos bien con la ayuda de una cuchara y un tenedor.


Fetuccini Alfredo con gambas
Fetuccini Alfredo con gambas


Y ya solo nos queda una cosa, desearos un sonoro ¡Buen provecho!



27 de julio de 2023

Ensalada campera

¿Cuántas veces planificando una excursión a la playa, o un picnic o un paseo por la montaña os habéis quedado sin saber que preparar para comer? Al final tirar siempre de bocadillos acaba siendo aburrido, una ensalada con hojas o brotes no siempre es una opción. La mayoría de las pastas se caen de las opciones por las salsas y la tortilla, pues siempre es un recurso, pero no para cada vez que nos pasa.

Hoy en este pequeño rincón os queremos proponer una receta ideal para el verano, para llevar a nuestros picnics en la playa, la montaña o el pantano y que, al llevar un aliño muy fácil y fresco no se os pondrá mala para nada. Con un protagonista tan básico como excepcional como la patata, este plato que os proponemos hoy es un auténtico clásico, sencillo, sabroso y humilde, la “ensalada campera”.

Para prepara dos raciones de nuestra particular “ensalada campera” necesitaremos los siguientes ingredientes:


400 g de patatas

2 huevos

1 lata de atún en aceite

1 tomate mediano

12 aceitunas (verdes o negras, al gusto)

½ cebolla

½ pimiento rojo

½ pimiento verde italiano

½ lima

Sal

Vinagre de Módena

Aceite virgen de oliva


Empezaremos esta receta cocinando las patatas, para ello, pondremos una olla al fuego con abundante agua con sal. Mientras arranca a hervir, aprovecharemos para pelar las patatas y cortarlas a dados irregulares y no muy grandes. Cuando el agua empiece a hervir, añadiremos las patatas y los dos huevos y lo cocinaremos todo durante unos 12 minutos.

Pasado este tiempo retiraremos los huevos y los pondremos con agua fría para que corten su cocción y comprobaremos si las patatas están cocinadas pinchándolas con un palillo, si las atravesamos sin dificultad, las apartaremos del fuego y las escurriremos.

A continuación, lavaremos bien los pimientos quitándoles además todas las pepitas y los cortaremos a cubos pequeños. Haremos lo mismo con el tomate (sin quitar las pepitas) y lo añadiremos todo a una fuente.

Después picaremos a trozos pequeños la cebolla y a mitades las aceitunas e igualmente lo añadiremos todo al bol con el resto de los ingredientes. Finalmente, también añadiremos las patatas y la lata de atún desmenuzado.

Llegados a este punto, preparamos la vinagreta, para ello, emulsionaremos el AOVE con el vinagre, el zumo de la lima, una pizca de sal y de pimienta. Cuando tengamos una salsa bien ligada, la repartiremos en el bol con todos los ingredientes y mezclaremos bien.

Para acabar y justo antes de emplatar, pelaremos bien los huevos y los cortaremos a cuartos.

Repartiremos la ensalada en los platos o boles que más nos gusten, y la coronaremos con el huevo, tal que así:


Ensalada campera
Una ración de nuestra "Ensalada campera"


Ya veis, una ensalada sencilla, fácil de poner y transportar en un tupper y sobre todo, fresca e ideal para el verano.

¡Buen provecho!