19 de febrero de 2024

Pizza griega de berenjena y queso feta

Como bien sabéis los que nos venís siguiendo, desde hace unos meses hemos iniciado un proceso de coaching con una dietista profesional para intentar mejorar nuestra salud y nuestro bienestar.

Como ya os dijimos hace un par de entradas (en la correspondiente al “Porridge de avena”), nuestra alimentación ha cambiado, dando mucho protagonismo a la fruta, los vegetales (tanto cocinados como crudos) y a las legumbres mientras se lo quitamos a las carnes rojas, los azúcares y se lo reducimos a las carnes blancas y el pescado.

Hoy, os queremos hablar de un ingrediente que hemos conseguido eliminar casi en su totalidad de nuestra dieta, un auténtico enemigo silencioso, las harinas refinadas que encontramos en la mayoría de las galletas industriales, pan blanco, pastas, masas de pizza y bollería.

Os preguntaréis ¿por qué son malas las harinas refinadas? Muy sencillo, estas harinas contienen un alto índice glucémico, es decir, que pueden elevar el índice de azúcar en nuestra sangre, produciendo sobrepeso, riesgo de diabetes, dificultan la digestión y están relacionadas con ciertas enfermedad cardio circulatorias. Si a todo esto le sumamos que no sacian tenemos el cóctel perfecto para dejarlas de lado.

Como queremos continuar disfrutando tanto en la cocina como en la mesa, hoy os vamos a proponer una pizza vegetariana cargada de sabor y con una masa elaborada sin harinas refinadas. Para ello, cruzaremos el Mediterráneo y nos iremos hasta Grecia para acercaros una “Pizza griega con berenjena y queso feta”.

Para hacer dos raciones de esta deliciosa “Pizza griega con berenjena y queso feta”, necesitaremos los siguientes ingredientes:


  • 270 g de harina de espelta
  • 120 ml de agua tibia
  • 10 g de levadura fresca
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de sal
  • ½ berenjena grande
  • 12 tomates cherry
  • 20 aceitunas negras
  • 100 g de queso feta
  • 1 yogur natural
  • ½ pepino
  • Sal y pimienta al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra


Empezaremos a hacer la masa de pizza, para ello, mezclaremos en un bol grande la harina de espelta, el agua tibia, la levadura, la cucharilla de sal y el aceite de oliva, y haremos hasta conseguir una masa uniforme que no se pegue en las manos. Una vez la obtengamos, le pondremos un paño encima y dejaremos que repose y leve unos 45 minutos como mínimo.

Pasado este tiempo, empezaremos a preparar el relleno de la pizza. Para ello, cortaremos la berenjena a dados más o menos pequeños y los pondremos a cocinar en una sartén untada de aceite. Iremos removiendo de vez en cuando para evitar que se peguen y quemen hasta que veamos que están tiernos y con color tostado. Cuando lo consigamos, los reservaremos.

A continuación, cortaremos los tomates Cherry a cuartos y las aceitunas negras a rodajas (podemos sacar unas 4 de cada una). Reservaremos en un bol pequeño tanto el tomate como las aceitunas.

Llegados a este punto, cogeremos la masa de la pizza y la estiraremos sobre la encimera de la cocina, la cual estará espolvoreada con harina de espelta. Una vez tenga la forma que queramos, pondremos la masa sobre un papel de cocina y este en la reja del horno.

En este momento, pondremos a calentar el horno, a 200 grados con calor sólo por abajo. Mientras calienta, procederemos a distribuir uniformemente sobre la masa, primero los dados de berenjena y después los tomates Cherry y las ruedas de aceituna. Finalmente, añadiremos el queso de cabra desmenuzado a mano por la superficie de la pizza.

Cuando el horno esté caliente, pondremos la pizza en posición y dejaremos que se cocine durante unos 15 minutos.

Mientras la pizza está en el horno, aprovecharemos para preparar una salsa tzatziki para acompañar. Para ello, pelaremos el pepino y lo cortaremos a dados muy pequeños (incluso podéis rallarlo), lo pondremos en un bol con una pizca de sal, un yogur, medio limón, una pizca de pimienta molida y un chorrito de aceite de oliva, y lo mezclaremos todo.

Una vez la pizza esté cocinada, la sacaremos el horno y esparciremos nuestra tzatziki por encima, tal que así:

Pizza griega de berenjena y queso feta con base saludable
Pizza griega de berenjena, queso feta y tzatziki casero


¡Buen provecho! Y a disfrutar de la alimentación sana.

 

1 de febrero de 2024

Restaurante Kuma - Bilbao

Restaurante Kuma
Los últimos años, en nuestro país y seguramente en muchos más, ha aparecido una especie de moda gastronómica impulsada, seguramente, tanto por el afán de descubrir nuevas gastronomías como por el ansia del postureo (bendito Instagram y benditas redes sociales), los restaurantes japoneses o restaurantes que fusionen alguna gastronomía con la japonesa.

En este campo, hay que saber distinguir muy bien ya que, muchas veces son restaurantes chinos reconvertidos a japoneses (las modas hay que seguirlas a toda cosa, ¿no?) y otras, son franquicias que bajo una marca u otra se atreven con cualquier gastronomía.

Restaurantes japoneses auténticos hay muy pocos y los más en la cresta de ola, acostumbran a ser restaurantes gestionados por chefs nacionales con mucha experiencia en la gastronomía nipona. Hoy en este rincón os queremos hablar de uno de estos restaurantes para lo cual, nos desplazaremos a la ciudad de Bilbao donde en pleno centro y a pocas calles del museo Guggenheim, nos encontramos con el restaurante “Kuma”.

El "restaurante Kuma” es la apuesta personal del joven chef bilbaíno Daniel Lomana responsable también del restaurante “Oh Taku, especializado en ramen. Lomana se formó en las cocinas de Tokio donde aprendió varias técnicas, de corte, de cocción y, sobre todo, de trato al producto.

A primeros de julio de 2014 se inauguró el restaurante “Kuma” y hoy, nosotros os contaremos nuestra experiencia.

Cuando uno llega al “Kuma” lo primero que le sorprende es la cuidada estética del local con una iluminación escasa, resaltando la zona de mesas y la barra central desde donde se preparan gran parte de los platos.

Nosotros, como casi siempre que vamos a un restaurante de cierto nivel, optamos por pedir el menú degustación para así catar, las principales recomendaciones del chef. En el caso del "restaurante Kuma” no fue una excepción probando los siguientes platos:

    • Sashimi de salmón
Sashimi de salmón - Restaurante Kuma
Sashimi de salmón
    • Cola de cigala y lima
    • Pescado con piparra
    • Coca de atún rojo y tomate
    • Sashimi de Toro (ventresca de atún) con salsa ponzu y wasabi
Sashimi de Toro con salsa ponzu y wasabi
Sashimi de Toro con salsa ponzu y wasabi
    • Carabinero en su jugo
    • Sashimi de pez limón
    • Vieira con shittake
    • Salmonete braseado
    • Pescado con tomate y humo
    • Tartar de lomo de atún con trufa negra
    • Salmón miso mango y lima
    • Toro (ventresca de atún) flambeado con mostaza de Dijon
Variado de pases - Restaurante Kuma
Varios pases del restaurante Kuma
    • Huevo de codorniz con panceta
    • Huevo de codorniz con paté de trufa blanca
    • Postre

En total, el menú son 16 pases (postre incluidos) que se acaban resumiendo en 16 piezas de sushi o sashimi de alguna variedad, combinándolos con ciertos sabores a trufa, salsas orientales o salsas con toques ácidos, y todo, por unos 95 € más bebida aparte.

Nosotros, tras un menú compuesto casi al completo donde el pescado fue el protagonista, pedimos un extra al menú, un sushi de Wagyu japonés por 13.5€ cada pieza.


Sushi de wagyu - Restaurante Kuma
Dos piezas de sushi de Wagyu


No os vamos a engañar, aunque todos los pases estaban exquisitamente preparados, nos llevamos una pequeña decepción en nuestra experiencia en el restaurante “Kuma” ya que, nos pareció un menú excesivamente plano, donde casi hasta la mitad de este, el atún (en varios cortes y presentaciones) tuvo un protagonismo excesivo lo cual, junto a la poca fuerza de las salsas que lo acompañaban nos hizo pensar por momentos en la monotonía de este.

La segunda parte del menú, mejora y los contrastes de sabores te hacen disfrutar más de la experiencia, con todo, bajo nuestro gusto, se queda bastante lejos de lo esperábamos.

Lo que sí nos gustaría destacar del restaurante “Kuma” es el exquisito trato de su equipo de servicio siendo en todo momento, rápido, eficiente, agradable y dispuesto a ayudar en lo que está en sus manos.

También nos gustaría destacar el casi perfecto montaje de sus platos y/o pases con una vajilla original y, sobre todo, una casi perfecta proporción entre el arroz y el pescado, aunque quizá, nuestra recomendación sería que, manteniendo esta proporción, el tamaño fuera algo más grande.

En definitiva y como conclusión, únicamente os podemos decir que, nos llevamos una pequeña decepción con el "restaurante Kuma" ya que, esperábamos disfrutar mucho más de una experiencia gastronómica con contrastes, con sorpresas en cada bocado, que nos hiciera pensar en que valía y mucho la pena pagar los casi 100 € más bebida aparte, y no fue así ya que, salimos con la sensación haber comido un buen producto en menú excesivamente plano, aunque eso sí, en un gran entorno.

Os pasamos sus datos para, por si queréis ir, reservar. Son:

Restaurante Kuma

Ercilla Kalea, 8

48009 Bilbao

Teléfono: 677 48 33 48

 

 


22 de enero de 2024

Muhammara

Desgraciadamente, durante los últimos años la región de Siria ha copado demasiado espacio en la mayoría de los medios de comunicación y lo ha hecho no precisamente con buenas noticias. Sus problemas políticos, los ataques que ha sufrido su población han dejado de lado el potencial sirio en turismo, historia y porqué no, en gastronomía.

La gastronomía siria se basa, sobre todo, en una mezcolanza de la cocina mediterránea, la egipcia y, en zonas fronterizas, de la turca. Un conjunto de técnicas, sabores y calidad del producto que la posiciona como una de las más sabrosas y aromáticas del mundo.

Os podríamos hablar del célebre hummus, de la babaganoush, del tabulé de verduras o incluso de kebabs o una buena selección de quesos, pero hoy, nuestra intención es compartiros una crema/pasta untable que tiene su origen en la popular ciudad de Alepo, os estamos hablando de la deliciosa y exótica “Muhammara”.

Preparar una buena “Muhammara” es la tarea más fácil que os podéis imaginar ya que, cualquiera es capaz de prepararla, sea cual sea su nivel en la cocina.

Para preparar una “Muhammara” para dos personas necesitaremos los siguientes ingredientes:

250 gr de pimientos asados (pueden ser piquillos)

1 diente de ajo

80 gr de nueces

50 ml de aceite de oliva virgen extra

Zumo de medio limón (o lima)

1 cucharadita de miel

1 cucharadita de comino

1 cucharadita de pimentón dulce

1 cayena picada (opcional)

Sal yodada

Pimienta molida al gusto


Para preparar la crema de la “muhammara”, como os hemos dicho antes, no hace falta tener grandes conocimientos de cocina, simplemente es necesario disponer de una batidora (quien tenga un robot de cocina, también lo puede usar aquí).


En el baso de la batidora pondremos todos los ingredientes (los pimientos, el ajo, las nueces, el zumo de limón, la miel, el comino, el pimentón dulce y si os apetece, una cayena) y picaremos bien hasta conseguir una masa homogénea y de color rojo.


Una ración de Muhammara preparada para untar / dipear
Una ración de Muhammara preparada para untar / dipear


¿A que apetece dipear? Que ¿qué es dipear? Pues es algo así como mojar un palito (verduras: como palos de zanahoria, de pimientos, etc., tiras de pan: tipo pita, pan tostado, etc.) en salsas o pates como hummus, babaganoush o esta deliciosa muhammara.


¡ Buen provecho !

 

11 de enero de 2024

Porridge de avena

Siempre nos han dicho que cuidar la alimentación es la base para gozar de una buena salud. No obstante, con las prisas, y teniendo en cuenta que cada vez disponemos de menos tiempo para cocinar, cada vez recurrimos más a alimentos pre-cocinados, a platos preparados en restaurantes o en locales de comida rápida o, incluso, a reducir ciertas comidas (como el desayuno) a la mínima expresión.

Si bien en nuestro caso históricamente nos ha resultado relativamente sencillo lograr una dieta equilibrada, lo cierto es que algún que otro pequeño problema de salud, unido al inicio de una rutina deportiva estable, provocó en nosotros ciertas dudas con respecto a si nuestra alimentación podía ser más equilibrada e, incluso, algo más saludable.

Así las cosas, llegamos a la consulta de la nutricionista algo perdidos, pero con la esperanza de conocer cómo podíamos mejorar nuestra alimentación si queríamos impulsar nuestra salud a la par que mejorar nuestro físico en la medida de lo posible. Como consecuencia de todo esto, hemos iniciado un periodo en el que alimentos como la carne roja o la harina de trigo han quedado reducidas a la mínima expresión, habiendo entrado con fuerza otros tales como la avena, las legumbres (en sus múltiples variantes) o las frutas en todo su esplendor.

Tomando esto como base, hoy os presentamos una receta elaborada bajo esas premisas (y que es la primera de las muchas que esperamos publicar próximamente bajo esta temática).

Con origen en Escocia donde ya casi es un plato típico y con un gran abanico de opciones para conseguir combinaciones de sabor originales, la receta que os presentamos hoy es una de las mejores opciones para todo aquel que busca un desayuno sano, saludable y a la vez dulce, os estamos hablando del “Porridge de avena” o, en español, “Gachas de avena”.

Para hacer dos raciones de nuestro “Porridge de avena” necesitaremos los siguientes ingredientes:


8 cucharadas soperas colmadas de copos de avena

400 ml de bebida de avena (de arroz o de soja, o leche, al gusto)

Una pizca de canela en polvo

2 piezas de fruta (al gusto: kiwi, plátano, mango, manzana, etc.)


Lo primero que haremos será poner la bebida de avena en un cazo y lo calentaremos un par de minutos. Pasado este tiempo, añadiremos los copos de avena e iremos removiendo para evitar que la avena se pegue.

¿Hasta cuándo remover la avena? Nosotros os recomendamos hacerlos hasta que veamos que quiere arrancar a hervir, lo cual pasará en no más de 3 o 4 minutos. Cuando esto pase, apagaremos el fuego y reservaremos el cazo.

Mientras enfría un poco el porridge aprovecharemos para pelar las dos piezas de fruta (en esta ocasión nosotros hemos optado por combinar el kiwi y unos frutos rojos) y las cortaremos a rodajas más o menos delgadas. Cuando las tengamos, las reservaremos.

A continuación, procederemos a montar el plato. Para ello, repartiremos el porridge de avena en dos cuencos o platos, espolvorearemos un poco de canela y repartiremos las frutas, tal que así:


Porridge de avena con kiwi y frutos rojos
Porridge de avena con kiwi y frutos rojos

Y ya tenéis todo a punto para disfrutar de un desayuno delicioso que os aportará grandes dosis de fibra, mucha energía y una opción divertida y sana para empezar el día.

¡Buen provecho!

16 de diciembre de 2023

Shakshuka

En el mundo de la gastronomía hay una cantidad, demasiado elevada, de productos con auténtica leyendas negras, por ejemplo, los aceites, el cerdo, el pescado azul, los huevos, etc., todos, según la creencia popular del momento, auténticos peligros para nuestra salud. Algunas de estas creencias basadas en “rigurosos estudios” de universidades desconocidas, otras simplemente, acrecentadas por el teléfono escacharrado del boca a boca popular.

Hoy en este rincón os hablaremos de uno de los productos que os hemos mencionado más arriba, el huevo. Desde mediados de los años 70 del pasado siglo y hasta hace relativamente poco tiempo, el huevo se convirtió en una de las bestias negras de toda gastronomía y principal objetivo a evitar para controlar el temido colesterol en la sangre.

Por suerte, y después de muchos estudios se ha descubierto que sí, el huevo (sobre todo la yema) tiene colesterol, pero este no se absorbe ni nuestro cuerpo lo asimila, por tanto, ¿por qué no aprovecharse, con una cocción baja en aceite, de su riqueza en nutrientes, vitaminas y antioxidantes?

Para aprovecharnos de todas las ventajas del huevo, y usando una cocción sana, hoy os queremos compartir una receta ovolactovegetariana originaria en el Oriente Medio del imperio Otomano, os estamos hablando de unos “Shakshuka”.

Para preparar dos raciones de estos deliciosos huevos “Shakshuka” necesitaremos los siguientes ingredientes:


4 huevos camperos mediados

½ pimiento rojo

½ pimiento verde

½ cebolla

1 diente de ajo

20 gr de tomate concentrado

120 gr de tomate triturado

Cilantro molido

Pimentón dulce

Comino molido

Aceite de oliva virgen extra

Pimienta negra molida


Empezaremos limpiando los pimientos y cortándolos a dados de, más o menos un centímetro. Una vez los tengamos cortados, los pondremos a fuego medio en una sartén con un chorrito de aceite de oliva.

Pasados cuatro o cinco minutos, y después de remover un poco los pimientos, añadiremos la cebolla cortada igualmente a dados de un centímetro, cuando esta cristalice, añadiremos el concentrado de tomate y el tomate triturado, salpimentaremos y dejaremos que se cocine durante unos 15 minutos a fuego medio removiendo, eso sí, de vez en cuando.

Pasado este tiempo, añadiremos las especies (el cilantro, el pimentón y el comino), removeremos bien, y dejaremos que se cocine unos cinco minutos más.

Cuando esté todo en su punto de cocción, cascaremos los huevos y los pondremos sobre la mezcla, convenientemente separados unos de otros. Para cocinarlos tenemos dos opciones:

  • Hornearlos durante 8 minutos a 200 grados
  • Poner una tapa en la sartén y cocinarlos a fuego medio hasta que veamos que las claras de los huevos están bien cuajadas.

Os debe quedar tal que así:

"Shakshuka" para dos
"Shakshuka" para dos, ¿los emplatamos?

¿A que apetece hincarles el diente o untar con un poco de pan pita? No os cortéis.

¡Buen provecho!