lunes, 28 de septiembre de 2009

Calabacines rellenos

Me encanta que mis dueños me traigan recetas cuando van de viaje, y aún más cuando las recetas llevan pescado o marisco, como es el caso....

En esta ocasión, aunque fue extraño, solo uno de mis dueños se metió en la cocina, quizá es porque la receta es facilísima, o quizá... bueno, que importa, la cuestión es que aún me estoy relamiendo los bigotes... ¡¡ahí va!!

Ingredientes:

2 Calabacines (uno por persona)
16 Gambas
60 gr. de queso rayado.
Harina
Aceite de oliva
Sal
Perejil

Lo primero que hizo fue limpiar y secar bien los calabacines. Seguidamente, los cortó a rodajas de unos 5 o 6 centímetros de grosor. Con mucho cuidado, puso a freír las rodajas en una sartén (la tapó, para evitar las salpicaduras).

Cuando estuvieron fritas, puso las rodajas en un plato, y con la ayuda de un cuchillo los vació dejando la base. A continuación, picó bien la pulpa del calabacín, le puso una punta de sal, y a la sartén para freírla bien conjuntamente con las gambas. Una vez frito todo, rellenó las rodajas con la pulpa y las gambas, y puso las mismas en una fuente para hornear (¡Todas las puso!, y para mí ni una.... con lo lindo que soy... grrr).

En un cazo, puso a hervir un vaso de agua, las cabezas de las gambas (también se puede utilizar un cacho de cubito Maggi, aunque a mí no me acaba de convencer) y una pizca de perejil. Estuvo cociendo no más de 10 minutos, hasta conseguir un caldito de pescado.

Finalmente, en la misma sartén donde se cocieron los calabacines, puso a calentar una punta de aceite. Cuando empezó a humear, echó una cucharada de harina, y empezó a remover hasta conseguir una masa homogénea. En ese momento echó el caldito de pescado y volvió a remover, hasta conseguir una especie de bechamel.

Para acabar dispuso la bechamel sobre las rodajas, espolvoreó con queso rayado, y ... a gratinar 5 minutos.

Quedó así de espectacular:


Calabacines rellenos - Receta
martes, 8 de septiembre de 2009

Espinacas con bechamel

Sí, ya lo se, no es lo más normal del mundo que alguien como yo, os hable de verduras, pero bueno, la verdad es que preparadas como hacen esos dos al entrar a la cocina, y sobretodo, con el acompañamiento que acostumbra a llevar, está mmmmm, de vicios (para relamerse los bigotes), así que, allá voy:

Ingredientes para 2 personas (a mí casi nunca me incluyen):

400 gr. de espinacas
¼ de cebolla
1 loncha de jamón serrano o 50 gr. de gambas (para la guarnición)
Sal
Aceite
100 ml. de leche

Como es evidente, las espinacas siempre, mejor frescas, aunque mis dueños, casi siempre utilizan las congeladas de Frudesa (según ellos lo más parecido a las frescas, pero más cómodas al estar empaquetadas en dosis individuales).

La preparación es lo más fácil que os podéis imaginar: 10 minutos hirviendo en agua salada, y a escurrir (el tiempo no varia entre congeladas y frescas).

Después llega el turno de preparar una bechamel, aunque, dependiendo de los días, le ponen un acompañamiento u otro (a veces tiras de jamón serrano – y omá que rico!-, otras, gambitas -hmmm-), eso sí, casi siempre, ponen un cuarto de cebolla cortada bien finita.

La cuestión es que en un cacito, ponen un poco de aceite y lo ponen a calentar, en cuanto está caliente, añaden el acompañamiento (jamoncito, gambas, etc.) y casi inmediatamente, añaden una cucharada sopera de harina y lo remueven todo hasta conseguir una pasta homogénea. Cuando lo consiguen, añaden la leche, y una puntilla de sal y vuelven a remover, para evitar que se formen grumos.

En no más de 2 minutos, consiguen la consistencia correcta, así que, añaden las espinacas previamente hervidas, lo remueven bien, y a la fuente del horno, y a punto para el último toque: gratinar.

Quizá os parezca raro que a un gatino como yo le gusten las espinacas, pero uff, a estos esta receta les sale que ni bordada!!!.


Recetas de Espinacas con bechamel