domingo, 17 de marzo de 2013

Restaurante Araba - Vitoria-Gasteiz

Restaurante Araba - Logo
Hará ahora un par de meses, poco más o menos, uno de mis esclavos (perdón, uno de mis queridísimos dueños, ¡meh meh meh!) celebró su cumpleaños, y claro, eso bien merece una celebración especial, ¿no? Yo creo que sí, por eso, aunque sea solo en ocasiones como esta, aplaudo que salieran a cenar…

En esta ocasión el restaurante escogido fue el “Restaurante Araba”. Sin lugar a dudas, es uno de los restaurantes históricos de Vitoria-Gasteiz. Cientos de personas han celebrado ahí sus banquetes de boda en los últimos 35 años.

Bueno, aunque ellos no se han casado, el pasado diciembre hicieron una reserva para el Restaurante Araba, y el día escogido allí estuvieron, dispuestos a probar la comida de este histórico.

En el restaurante se llevaron una auténtica sorpresa… el lugar esta totalmente reformado, con la cocina a la vista, un comedor luminoso, un jardín con terraza e incluso un pequeño hotel.

Mis dueños, como siempre querían escoger el menú degustación, aunque en esta ocasión tuvieron que escoger otro, porque en el restaurante no tienen. En esta ocasión el escogido fue el “Menú de noche”, que incluía los siguientes platos:


Entrantes:

  • Revuelto de setas.  Un auténtico placer para los sentidos… unos boletus revueltos en huevo. ¡Uff, ya querría yo!
  • Fritos de la casa. Muy sencillos, quizá lo más flojito del menú.
  • Ensalada de atún. Muy sencilla, pero sabrosa.
  • Caldo de pescado. Calentita y sabrosa. Según mis dueños, estaba muy buena.


Platos principales:

  • Solomillo con foie.  Bueno no, ¡lo siguiente!
  • Entrecot a la plancha. ¡Menuda pinta tenía! Y encima… un sabor… ufff.
 
Postres:

  • Hojaldre relleno de arroz con leche.  Según dijeron mis dueños, muy bueno, pero se ganaron una digestión más que pesada, ¡meh, meh meh!



Quizá sea un menú de lo más clásico, pero lo sirven muy bien preparado y presentado, y todo por 28.60 euros (IVA a parte). No es demasiado caro, ¿verdad?

Hmm… se me queda en el tintero algo realmente importante sobre el servicio… ¡ah sí! Mis dueños creen que, sin lugar a dudas, otro punto importante en el éxito del “Restaurante Araba” durante estos años es el servicio, pues los camareros son muy profesionales, cercanos (tanto que a ese par, llegaron incluso a enseñarles el hotel…) y siempre están dispuestos a aconsejar o solucionar las dudas de los clientes. A mis dueños, el servicio les dio una gran confianza y comodidad.

Con todo, si tenéis ganas de ir (desde aquí os lo recomiendo mucho, porque de verdad merece la pena) os dejo sus datos de contacto:



01010 Vitoria-Gasteiz
Teléfono: 945 222 669
domingo, 10 de marzo de 2013

Triángulos de queso Camembert empanados

A veces mis dueños se pasan un montón de rato en la cocina para elaborar un plato de lo más corriente. La receta que os voy a contar hoy no es uno más de estos casos, más bien lo contrario. Es rápido y sobre todo, atractivo.

Si sois unos amantes del queso (en cualquiera de sus variantes) y os gusta probar cosas nuevas, estoy convencido que esta receta os gustará un montón. Mis dueños le han puesto el "original" (y descriptivo) nombre: “Triángulos de queso Camembert empanados”.

Es una receta súper sencilla, y además, solo deberéis utilizar los siguientes ingredientes:

Una caja de queso Camembert (ellos utilizaron el President)
Un huevo
Pan rayado
Aceite
Sal

Con estos ingredientes, os dejo poco a la imaginación, ¿verdad? ¡Meh, meh, meh!

Bueno, quizá mejor empezar a contaros la receta. Lo primero que deberéis hacer es coger un bol, lo suficientemente grande para cascar en él un huevo, ponerle una pizca de sal y batirlo bien. Una vez hecho, cogeréis un plato y pondréis en él, una cantidad generosa de pan rallado.

A continuación, cogeréis un triangulito de queso Camembert y lo empaparéis bien en el huevo para después pasarlo por el pan rallado. Este paso lo haréis dos veces para asegurar un empanado bien crujiente.

¿Ya tenéis preparados todos los triangulitos? Pues ya solo os falta freírlos. Para hacer esto, pondréis una sartén a fuego vivo con un buen chorro de aceite. Cuando el aceite esté caliente, iréis poniendo cada trozo de queso en la sartén y lo doraréis bien por cada lado.

Cuando saquéis los triángulos de la sartén, os recomiendo que los pongáis encima de papel absorbente, para así evitar excesos de aceite.

Por último, solo faltará presentar el plato. Yo os recomiendo que lo hagáis con un acompañamiento de mermelada. Así:

Triángulos de queso Camembert empanados
Unos deliciosos triángulos de Camembert empanados

¡Buen provecho!