jueves, 26 de mayo de 2011

Restaurante Japonés Miyako - Logroño

¡Cualquier día de estos volveré a robarles un paquete de jamón ibérico a mis dueños! ¿Que cuál es el motivo de que esté planteándome hacer esto? Pues que hace unos días decidieron hacer una escapada a Logroño, dejándome a mí sólo, con un plato de pienso y otro con agua, hasta el día siguiente… ¡Y yo no les había autorizado a ello!

En fin, la cuestión es que, según he escuchado, estos dos petardos decidieron ir de pinchos por la Calle Laurel, pero como la variedad les pareció escasa y el precio bastante elevado, se fueron tras el segundo pincho a buscar un sitio donde cenar, llegando de forma totalmente casual hasta las puertas de un restaurante japonés que tenía un aspecto excelente, lo que les motivó a entrar dentro sin pensárselo demasiado.

El restaurante, al cual sus propietarios han puesto de nombre “Miyako”, cuenta con una característica que lo hace algo diferente a otros restaurantes Japoneses (los cuales, por cierto, en Vitoria escasean mucho), y es que aplica la técnica culinaria oriental del Teppanayaki, consistiendo esta en cocinar la totalidad de los alimentos a la plancha, justo delante de la mesa de los comensales. Aunque, según he escuchado mientras llenaba el sofá del salón de pelos, en función del menú escogido los alimentos pueden ser preparados con esta técnica, o de forma más tradicional.

El restaurante presenta, además de la carta, dos menús diferentes, habiendo escogido mis amos un menú llamado “Miyako” que tiene un precio de 23 € sin IVA. Además, según he escuchado, todo lo que comieron les encantó, aunque, si bien es cierto que consideraron la mayoría de los platos espectaculares, hubo dos que les parecieron más flojos que el resto. En cualquier caso, ahí va el menú, el cual se basa en la filosofía de la degustación.

Primeros

· Rollitos estilo Tokio

· Empanadilla frita

· Langostinos fritos con pan rallado.

· Rollito de langostinos.

· “Maki” de marisco en tempura.

· Ensalada de algas.


Segundos

· Nigiri sushi de salmón.

· Sashimi de atún.

· Maki de langostino con avocado.


Postre

· Sushi de plátano con recubrimiento de chocolate.


Como veis, todo de lo más sugerente. Además, a mis amos les encantó tanto la presentación de los platos, así como las explicaciones que los camareros les dieron sobre todos y cada uno de los platos que les servían.

El servicio y la decoración del total son simplemente espectaculares, lo que contribuye a que te sientas cómodo. El local está reluciente, el trato es impecable y la comida tiene una calidad sublime. ¿Qué más se puede pedir?

En fin, que según mis amos, puntúan al restaurante con una nota de 8,5 puntos sobre 10, recomendando encarecidamente a toda persona que no sepa dónde ir a cenar en Logroño que tenga este lugar como opción.


Por si os interesa conocer sus datos, ahí os los dejo:


Restaurante japonés Miyako Teppanyaki

Av. Gran Vía, 65

26005 Logroño

Tel: 941 220 366


lunes, 16 de mayo de 2011

Muffins de plátano

¡Miau! Ya está aquí el gatito más adorable del mundo con ganas de explicaros, queridos lectores, una nueva receta. Y es que sí, mis amos han vuelto a hacerlo: ¡se han metido en la cocina para preparar algo nuevo para ellos! Y, esta vez, todo surgió gracias a la página “Directo al paladar”, en donde encontraron la receta que os voy a presentar hoy: Muffins de plátano.

Para quien no lo sepa, los Muffins son lo que nosotros conocemos como Magdalenas, aunque, quizá, algo más grandes que éstas. Además, mis amos tuvieron un pequeño contratiempo al utilizar un molde algo más grande de la cuenta, por lo que el resultado final tenía apariencia XXL.
En cualquier caso, los ingredientes que ellos utilizaron fueron los siguientes:

2 plátanos (a poder ser, muy maduros)
1 huevo
Medio sobre de levadura (en su caso, utilizan la marca “Royal”)
Media cucharadita de sal
70 gramos de mantequilla
100 gramos de azúcar
200 gramos de harina

Como veis, los ingredientes necesarios no son nada del otro mundo, lo que no impide que el olor que entra por mi nariz cada vez que abren el horno sea realmente especial. Además, esta receta es muy fácil de hacer, tal y como veremos a continuación.

En primer lugar, mis amos trituraron los plátanos en un bol, al cual añadieron posteriormente la mantequilla (deshecha), el azúcar y el huevo, mezclándolo todo hasta conseguir una masa homogénea. Justo después, tendréis que tamizar la harina con la levadura y añadirlo a la masa obtenida con anterioridad, añadiendo la sal al final de todo. Así, y ya con todo esto añadido, únicamente tendréis que batir todo (acción esta que mis amos realizan con el accesorio de la varilla de su batidora) hasta que la mezcla sea perfecta y no haya ni un solo grumo. Según mis amos, si esto ocurriera, el resultado final no sería especialmente bueno.

Finalmente, mis amos distribuyeron la masa en varios moldes pequeños (aunque aquí sí que os recomiendo que, si tenéis oportunidad, distribuyáis la mezcla en moldes específicos para magdalenas, ya que la medida será más razonable) que introdujeron en el horno, previamente precalentado a 180º, durante 30 minutos.

El resultado final fue el siguiente:





¿Qué os parece? A mí, que me encanta el pescado, me sorprendieron muchísimo. ¡Miau!