23 de enero de 2012

La Trattoria da Luigi - Vitoria-Gasteiz


La Trattoria da Luigi - Logo
Parece mentira, pero hará ahora un par de meses que mis queridos dueños encontraron otro restaurante italiano (cómo no, en Vitoria-Gasteiz) que, aunque conocido de oídas, no habían tenido oportunidad de probar, así que, ni cortos ni perezosos, cuando les surgió la oportunidad, se lanzaron a descubrir el lugar.

El restaurante en cuestión se llama “La Trattoria da Luigi” y se encuentra situado en la calle Angela Figuera Aymerich, 8 de Vitoria-Gasteiz, en pleno barrio de Lakua.

Según he podido escucharles, la primera impresión fue un poco mala… mis dueños fueron al restaurante acompañados de una pareja de amigos que ya conocían el local, y menuda sorpresa se llevaron cuando de golpe, se encontraron antes un cartel de “Coca-Cola” al más puro estilo Kebab. Esto les hizo pensar que algo iba a ir mal esa noche, pues en el resto de italianos que conocen en Vitoria-Gasteiz (“Ristorante L’Oliva”, “Pizzería Dolomiti”, o incluso, “Pizzería Da Vinci”), eso no sucede, teniendo todos ellos una entrada más cuidada y personal.

La Trattoria da Luigi - Entrada


La segunda impresión cambió algo, pero no creáis. El local es bastante grande, pero carente totalmente de personalidad. Pese a esto, el restaurante tiene algo positivo, y es que, desde el comedor se puede ver totalmente la cocina. Según mis dueños es algo muy curioso y poco habitual.

Bueno, quizá va llegando ya la hora de empezar a hablar de la comida, ¿no? Mis dueños y sus amigos comieron los siguientes platos:

Entrantes:

  • “Riga Lecca Baffi”: Detrás de este curioso nombre, mis dueños se encontraron con unos macarrones un tanto especiales. El plato les fue servido en un plato de barro y llevaban una salsa de setas variadas y tomate con picante. La verdad es que les gustó bastante.
  • “Tortellini panna”: Como su nombre indica, se trata de unos “tortellini” de carne acompañados de una salsa hecha en base a una crema de leche. Aunque no les gustó tanto como el plato anterior, no dejaron nada en la fuente.

Platos Principales:

  • Pizza “Volturno”: Espléndida pizza de verduras donde no es nada difícil encontrarse con alguna loncha de la amplia variedad de embutidos que la completan. A mis dueños les encantó, tanto por sabor como lo bien hecha y presentada que estaba.
  • “Calzone Milanese”: Es un tipo especial de pizza, cerrada. Sí habéis leído bien, los bordes de la pizza se cierran como si se tratara de una gran empanadilla. A mis dueños y sus acompañantes les gustó, aunque quizá, pecaba de una sencillez extrema, pues solo llevaba queso y jamón york.

Postres:

  • Pannacotta”:  Como bien sabéis, mis dueños saben hacer una buena “pannacotta”, y claro, según ellos, la que comieron en la Trattoria, era bastante peor que la que ellos preparan.
  • Helado de “Limoncello”: Sin lugar a dudas, este plato fue con el que se llevaron la mayor decepción de la noche, ¡era industrial! Además, en el restaurante, le pusieron un precio que para nada era bajo…

Como ya habéis podido ver, la evaluación que hicieron mis dueños de este restaurante, es bastante irregular. ¿Qué quiero decir con esto? Pues, según ellos, en este restaurante es fácil comer bastante bien, pero apenas aporta nada especial en frente de otros restaurantes italianos que cuestan más o menos lo mismo. Por ejemplo, entre los restaurantes de la categoría de “La Trattoria da Luigi”, podemos encontrar la “Pizzeria Da Vinci”, un restaurante infinitamente mejor y por el mismo precio.

Esto no quiere decir que se coma mal, no. Ni quiere decir que no van a volver nunca más, simplemente quiere decir que, al no aportar nada especial, posiblemente no estará en su lista de restaurantes favoritos. Por esto, mis dueños le ponen a “La Trattoria da Luigi” una nota final de 6 sobre 10.

Por si os interesa, os dejo sus datos:


“La Trattoria da Luigi”
01010 Vitoria-Gasteiz

Teléfono: 945 00 33 00

11 de enero de 2012

Huevos estrellados con virutas de jamón


¡Escandaloso! Pero, ¿cómo se pueden cobrar más de 14 euros por un par de huevos fritos? Quizá porque son los huevos más famosos de este país, o quizá, porque se hacen en el corazón de Madrid... o quizá es porqué son muchos los famosos que los han probado... ¡Buah! Ciertamente, no tengo ni idea, y la verdad, me da bastante igual porqué mis dueños, también preparan huevos fritos, y también saben estrellarlos, y encima, son mucho más baratos.

Creo que todos sabemos como se hace un huevo frito, ¿no? Ah, ¿no? Bueno, pues ya va siendo hora de que todo el mundo sepa preparar un huevo frito, así que, hoy desde este humilde rincón, os contaré como preparar unos huevos fritos, aunque para aprender algo nuevo, cambiaré un poco la receta. Haremos unos huevos estrellados con virutas de jamón, si queréis, claro.

Mis dueños utilizaron los siguientes ingredientes (para dos comensales, como no):

4 Huevos
2 Patatas grandes
2 Lonchas de jamón serrano
Aceite
Sal

Lo primero que haremos será pelar las patatas. Cuando tengamos esto hecho, pasaremos las patatas por agua, y las cortaremos a palitos. Mientras, pondremos un buen chorro de aceite en una sartén, y la podremos al fuego.

Cuando el aceite esté caliente, pondremos las varitas de patata y las dejaremos dorar, removiendo de vez en cuando. Bueno, lógicamente si tenéis una freidora, este paso cambia sustancialmente. Si es así, vosotros mismos... meh meh meh!!

Bien, cuando las patatas estén doradas, las pondremos en una bandeja (o repartiréis a en platos, si preferís hacer platos individuales). Después, cogeremos el jamón, y lo cortaremos a cachitos bien pequeños para finalmente ponerlo sobre las patatas. Fácil, ¿verdad?

¿Qué nos falta? ¡Muy bien! ¡Freír los huevos! ¡meh meh meh!!

Para freír los huevos, pondréis a calentar una sartén con un buen chorro de aceite (puede ser tranquilamente el que os ha sobrado de freír las patatas).  Cuando el aceite esté bien caliente, cascaréis un huevo, y lo echaréis a la sartén (¡cuidado!, aviso para navegantes: ¡¡la cáscara nos se echa!!), con una pizca de sal y lo dejáis en la sartén hasta que esté bien frito, echando de vez en cuando un poco de aceite de la sartén sobre la yema con la ayuda de una cuchara. Cuando el huevo esté hecho, con la ayuda de una espátula, lo quitaréis de la sartén y lo pondréis sobre las patatas. Este paso deberéis repetirlo para cada uno de los huevos que vayáis a utilizar.

Llegados a este punto ya solo falta una cosa para finalizar la receta, estrellar los huevos. ¿Cómo lo haremos? Bueno, la verdad es que hay un montón de métodos, pero yo os contaré el que utilizan mis dueños. Ellos utilizan dos cucharas, para evitar romper las patatas. Con una de las cucharas cortaron los huevos, y después con ambas, mezclaron las patatas y los huevos con las virutas de jamón.

El plato les quedó tal que así:

Huevos estrellados con virutas de jamón
Huevos estrellados con virutas de jamón


No son los huevos estrellados de “Casa Lucio”, pero son unos huevos estrellados excelentes, y además, baratos. ¿Qué más les podemos pedir?

28 de diciembre de 2011

Rape envuelto en tiras de bacón


Hoy tenemos algo verdaderamente especial que celebrar. Sí, porqué el post que estáis leyendo es mi entrada número 50 en este mí (y vuestro) rincón. ¡Buah! Cuando lo pienso, se me erizan los pelos de la espalda... aunque empecé ahora hace tres años, la verdad es que no me ha sido nada fácil conseguir esta cifra, por lo menos cuando empecé, no esperaba conseguirla pero bueno, es divertido escribir y además, si durante este tiempo he podido ayudar a alguien, ya ha merecido la pena, ¿no creéis?

Bueno, para celebrar este pequeño acontecimiento, he pensado en explicaros una receta especial que vi como mis dueños preparaban hace muy poco. ¿Trae pescado? ¡Claro, cómo no!, y además un pescado excelente, el rape.

Podría catalogar la receta de hoy, como una receta “mar y montaña”, con su título sabréis porqué. He decidido ponerle el nombre de “Rape envuelto en tiras de bacón”.

Mis dueños utilizaron los siguientes ingredientes (ya sabéis, para dos personas):

Una cola de rape
6 Lonchas de bacón (o cecina, si la preferís)
Una ensaladita variada
Media cebolla
Pimienta negra molida
Salsa de soja


Ya podéis ver, si la receta de hoy se la puede catalogar de algo, es de cara, porque por otro lado es muy fácil (y muy sabrosa, ¡¡¡meh meh meh!!!).

Bueno, para empezar le dedicaremos un rato a preparar una suave salsita, con cebolla y salsa de soja. Para hacerlo, con la ayuda del cuchillo, picaréis la cebolla y la pasaréis a una sartén con aceite para irla rehogando. Cuando tengáis la cebolla rehogada le añadiréis un par de cucharadas de salsa de soja, y la dejaréis rehogando un minutos más.

Después, pondréis la cebolla en el baso de la picadora/batidora y la batiréis hasta conseguir una salsa cremosa.

Una vez conseguida, extenderéis las lonchas de bacón  y sobre ellas extenderéis una cucharada de la salsa que habéis conseguido en el paso anterior (sí, como si estuvierais untando una rebanada de pan con mermelada).

Cuando tengáis hecho esto, deberéis cortar el rape en cubos y colocar cada uno de estos sobre una loncha de bacón, lo envolveréis y con la ayuda de un palillo (de dientes, o de pincho) lo cerraréis.

No es complicado, ¿verdad? Bueno, ahora ya solo os falta un paso, cocinar los cubos. Y para hacerlo, en una sartén con una cucharada de aceite caliente, iréis poniendo cada uno de los cubos, y los dejaréis un par de minutos por cada lado.

Finalmente os tocará presentar en un plato los cubos. Para completar este paso mis dueños se sirvieron de una ensalada de brotes tiernos, y lo hicieron así:


Rape envuelto en tiras de bacón
Una buena ración de rape envuelto en tiras de bacón


Una pinta realmente espectacular, y de verdad, su sabor no se queda atrás. Sin lugar a dudas, una buena receta para ocasiones especiales.

13 de diciembre de 2011

De pinchos por Donostia


Supongo que todos en alguna ocasión os habéis preguntado cuál es el mejor sitio para comer pinchos, ¿verdad?  Es más, seguramente la mayoría de vosotros habéis llegado a un mismo punto, el lugar en cuestión es Donostia / San Sebastián.

En casa a menudo escucho: “¿Nos vamos de pincho pote?”, o “¡Qué bueno que estaba el pincho del Usokari!”. Sí, a mis dueños los pinchos les gustan mucho, y por si fuera poco, conocen varios bares en Vitoria-Gasteiz donde tomar buenos pinchos, pero claro, según la mayoría de la gente no es lo mismo ir de pinchos por Vitoria-Gasteiz que hacerlo por Donostia, porque los pinchos que se sirven en la capital de Gipuzkoa son simplemente, los mejores.

Para probar esto, el pasado fin de semana mis dueños se fueron a Donostia. La excusa fue otra, pero bueno, una vez tuvieron vistos (y visitados) el Peine del Viento, la playa de la Concha, la punta Urgull y la playa de Zurriola, se fueron hacia la Parte Vieja para descubrir la gastronomía de Donostia.

Os debo avisar  que en Donostia no hay una sola ruta gastronómica, sino que hay montones de ellas, algunas más o menos oficiales como: la ruta por Gros y Zurriola, o la de la Parte Vieja. Aunque lo realmente bueno es hacer como hicieron mis dueños: crear su propia ruta personal de pinchos, que por cierto, si no lo habíais imaginado, hoy me encargaré de explicaros (eso si tenéis ganas de leer, claro, ¡¡meh, meh, meh!!!):





Colocado en pleno corazón de la Parte Vieja, el restaurante Gandarias dispone de dos ambientes claramente diferenciados, por un lado el comedor del restaurante, y el otro, la zona de bar con una monumental barra de pinchos. Cuando mis dueños estuvieron en el restaurante, este estaba petado de gente, lo cual, sin lugar a dudas dejaba al descubierto uno de los grandes problemas del lugar, pues el ambiente que se respiraba allí no era para nada el más adecuado para comer tomando unos pinchos (el ruido era ensordecedor, y los empujones estaban a la orden del día). Finalmente, ese par se fueron a la calle para degustar cómodamente:

  • Crepe de bacalao.  Según dijeron mis dueños, estaba buenísimo. El bacalao fresco, el crepe calentito… sinceramente muy especial. ¡¡Quiero probar este pincho!!
  • Montadito de Foie a la plancha con crema de manzana. El nombre lo dice todo, ¿verdad? Según mis esclavos, quizá era demasiado pequeño aunque se compensaba con su gran sabor.

Dos pinchos con sus correspondientes “zuritos” para beber (un culín de cerveza), por 7.10 euros.


Bar Zaguan



Un bar sencillo, modesto y pequeño en una de las calles con más movimiento de gente de la Parte Vieja. El lugar dispone de un menú del día de lo más económico (mis dueños creen que en calidad también era bastante económico ese menú), pero bueno, hoy os quiero hablar más que de menú, de pinchos, ¡¡meh, meh, meh!!. En la barra de este bar estaban expuestos múltiples pinchos, aunque a decir verdad, todos eran bastante simples y parecidos (con chaca, fritos, rebozados, ensaladilla, tortilla de patatas, etc.). Mis dueños probaron:

  • Un canelón de queso relleno de verduras.
  • Tortilla de patatas.
  • Dos pinchos con salmón ahumado (un poco distintos, por suerte).

Y claro, para beber, los dos “zurito” de rigor. Todo, por 10 euros… No es para nada caro, aunque según he podido escuchar a esos, creo que no merece la pena visitar el “Zaguan”. 


Bar Sport




Quizá uno de los bares más especiales que mis dueños probaron, tanto por el ambiente que encontraron, como por la barra de pinchos que en él ofrecen. Quizá el único problema que os podéis encontrar si decidís pasar por el “Sport” es que sólo dispone de tres mesas, y claro, la gente debe salir a la calle para tomarse los pinchos, y eso en verano es genial, pero en invierno… ¡¡ufff!! Pero bueno, creo que en este blog he venido a hablar sobre comida, no sobre el tiempo (aunque me encanta el sol… ¡es tan calentito!… ¡¡meh, meh, meh!!.).

En el bar Sport, mis dueños cataron:

  • Crepe de boletus. ¡Menudo sabor tenía! Sabroso, calentito…. ¡buahh! Sin lugar a dudas, el mejor de todos los catados hasta el momento.
  • Croquetón de queso. Otro gran descubrimiento, sabroso, bien presentado, perfectamente hecho…
  • Tomate rebozado. Raro, quizá un poco simple, aunque en todo caso, bueno.

Como en los otros bares, mis dueños añadieron su par de “zuritos” a la factura final, con lo que acabaron pagando 8.10 euros.


Bar Nagusia Lau



Menuda sorpresa se llevaron con este bar, aunque no precisamente positiva, más bien al contrario. ¿La barra de pinchos? La verdad es que estaba muy bien, tenía un montón de pinchos distintos, con una apariencia más que buena, bien preparados, bien presentados, aunque… Sí, mis queridos dueños se encontraron con un pequeño gran problema: los precios. ¡¡Impresentables!! La mayoría de los pinchos valían 2.40€ cada uno, y varios, 3.90€

¿No os lo creéis? Pues nada, para prueba un botón… aquí os dejo la factura que pagaron:



Sí… Los pinchos (el croquetón de bacalao, el rollito de gamba y el mini de jamón) estaban buenos, aunque según mis dueños, sinceramente, no merece la pena ir al “Lau Nagusia”, pues por ese precio se pueden encontrar montones de sitios mejores donde tomarse unos pinchos.

Ya veis, en Donostia hay un montón de lugares donde pasarlo bien tomando unos pinchos, la mayoría de ellos están mejor que bien, aunque cuidado, pues Donostia es una ciudad muy cara y eso lo aprovechan muchos para sacar tajada



Otras opciones para comer bien y barato en Donostia:


"Café-Bistro Kinza" en pleno corazón del barrio de Gros.



5 de diciembre de 2011

Empanada de carne


El pasado fin de semana, mis dueños de se fueron de fin de semana a mi pueblo (que también lo es de uno de ellos, ¡meh, meh, meh!). Una vez allí, además de descansar y desconectar de la vida moderna, aprovecharon para preparar alguna que otra comida.

El domingo querían preparar algo rápido, y pensaron tanto en una “Quiche Lorraine” como en una lasaña de carne, aunque al final se decantaron por intentar algo nuevo, una empanada de carne, y todo gracias a un amigo de este humilde rincón, el responsable de “La Cuchara Curiosa”, y no, no es que él les cocinara la empanada, sino que, adaptaron la receta de su blog. Así que, no me queda otra que (con mucho gusto), hacerle llegar un: ¡¡muchas gracias!! Y un par de ronroneos.

Para hacer esta fácil receta, ellos utilizaron los siguientes ingredientes:

1 Masa fresca de empanada
200 gr. de carne picada de ternera Euskolabel
50 gr. de queso en cuña
1 bote de pimientos asados
Media cebolla
Sal y pimienta


Para empezar, deberéis cortar la cebolla y ponerla a rehogar a fuego lento. Cuando esté rehogada, salpimentaréis la carne picada de ternera y la añadiréis a la sartén.

Hasta aquí todo fácil, ¿no? ¡Claro, nada que no hayáis hecho ya cientos de veces! ¡Meh, meh, meh! Bueno, pues ahora empieza la parte más divertida de la receta, rellenar la empanada. Mis dueños hicieron una empanada pequeña y para ello utilizaron una sola masa, pero si vosotros necesitáis hacer una más grande, deberéis utilizar dos masas (una para la base, y otra para cubrirla).

Bueno, el primer paso para rellenar la empanda será extender la cebolla rehogada y la ternera picada, después, encima de esta, repartiréis una tira de queso y una de pimiento alternativamente a lo largo y ancho de masa. 

Una vez repartido el relleno, lo cubriréis todo con masa (mis dueños doblaron por la mitad la masa, pero si vosotros tenéis otra es el momento de utilizarla). Finalmente, deberéis cerrar la base de la masa, ya sea utilizando un tenedor o los propios dedos.

¡Ánimos, que ya se acaba! De hecho, solo os falta una cosita, meter la empanada en el horno (antes lo deberéis haber precalentado, claro) durante unos 20 minutos a 200 grados.

En la siguiente fotografía, podéis ver el resultado de empanada que hicieron:

Empanada de Carne
Una ración de empanada de carne, una deliciosa cena
 
¡Buen provecho!