lunes, 26 de octubre de 2015

Tallarines artesanales


En esta ocasión os traemos una receta un poco especial, más que nada por qué no es una receta como tal, sino que os queremos contar la forma de hacer de manera totalmente artesanal y casera un ingrediente que os dará mucho juego en casa, una pasta casera, más concretamente unos deliciosos “tagliatelle o tallarines artesanales”.

La forma de hacerlos es muy sencilla y mejora con creces cualquier pasta comercial que podáis comprar.

Para hacer un par de generosas raciones necesitaremos únicamente los siguientes ingredientes:

2 huevos
200 gr. de harina
Una pizca de sal


Veréis como se trata de una receta muy, pero que muy sencilla. Lo único que os puede frenar de hacerla son los tiempos de descanso de la masa.

Lo primero que haremos será poner todos los ingredientes en un bol, y con las manos (bien limpias) iremos mezclando hasta que la masa no se nos pegue en las manos. Cuando lo consigamos, haremos una bola, la filmaremos y la pondremos a descansar en fresco (en la nevera, por ejemplo) unos 30 minutos.

Pasado este tiempo, procederemos a estirar la pasta. Para hacerlo, si no disponéis de una máquina (como es nuestro caso), estiraremos la masa usando el rodillo. Para facilitar las cosas, repartiremos la masa en cuatro partes y para cada una de ellas la estiraremos bien usando el rodillo hasta conseguir una lámina bien fina.

Cuando la tengamos cortaremos la masa a lo largo a tiras de 3 o 4 milímetros, y los iremos reservando extendidos en la encimera para que se sequen durante casi media hora.

Pasta artesanal
Dos raciones de pasta artesanal


Y ahora solo os faltará escoger una buena salsa (os proponemos por ejemplo, una pesto o una amatriciana), hervir esta pasta durante unos 12 minutos, servir y disfrutar.

¡Buen provecho!
domingo, 18 de octubre de 2015

Albóndigas de seitán con tomate y guisantes


Desde hace mucho tiempo teníamos en mente probar y cocinar un alimento muy apreciado en ambientes vegetarianos y veganos que nos llamaba mucho la atención, el seitán. Por eso, cuando en casa decidimos implantar un día 100% vegetariano a la semana, vimos que llegó el momento de probarlo, y lo hicimos con esta receta que os traemos hoy: “Albóndigas de seitán con tomate y guisantes”.

La receta es muy sencilla y para llevarla a cabo necesitaremos los siguientes ingredientes:

300 g. de seitán
1 huevo
Pan rayado
1 diente de ajo
100 g. de guisantes
Tomate frito
½ cebolla
Sal
Aceite de oliva

Lo primero que haremos será preparar el seitán, para hacerlo, lo picaremos finamente con la picadora junto con el diente de ajo. Cuando esté hecho, reservaremos en un bol.

A continuación, añadiremos un huevo con una pizca de sal, varias cucharadas de pan rallado y mezclaremos bien. Sí vemos que queda una masa demasiado líquida, añadiremos más pan, y repetiremos el proceso.

Hecho esto, pondremos una sartén al fuego con un chorrito de aceite. Cuando esté caliente añadiremos la cebolla bien picadita y la pocharemos. Cuando haya cristalizado, añadiremos el tomate y lo dejaremos unos 5 minutos a fuego lento. Pasado este tiempo, añadiremos los guisantes, un vaso de agua, lo salpimentaremos y lo dejaremos unos 12 minutos más cocinándose.

Mientras el tomate se va preparando, haremos las bolas de seitán de la misma forma que preparamos una albóndigas convencionales, las pasaremos por pan rallado y las guardaremos. Una vez estén hechas todas (con estas cantidades os dará para unas 12 albóndigas ‘de bocado’), pondremos una sartén en el fuego con una buena cantidad de aceite.

Cuando el aceite esté caliente, pondremos las albóndigas de seitan a freír (en pocas unidades para ir controlando). Cuando estén hechas, las sacaremos y pondremos sobre papel absorbente para quitar el excedente de aceite.

Finalmente, añadiremos las albóndigas en la sartén con el tomate apagaremos el fuego y lo dejaremos unos minutos tapado antes de servir.

Así es como nos quedó a nosotros:

Ración de albóndigas de seitán con tomate y guisantes
Ración de albóndigas de seitán con tomate y guisantes


Deliciosas y sorprendentes. Un plato que todo el mundo debería probar como mínimo una vez a la vida.

¡Buen provecho!