lunes, 19 de marzo de 2012

Restaurant Font Negra - Berga


Restaurant Font Negra - Logo
La verdad es que es sorprendente como un local como este haya podido estar tantos años criando y acumulando polvo. Mis dueños no saben si es por una extraña leyenda negra, o si es por una de esas injusticias del mercado, pero estos últimos años, este restaurante ha estado más tiempo cerrado que abierto. Por suerte, el pasado mes de agosto, mis dueños se llevaron la agradable sorpresa de encontrarse el “Restaurant Font Negra” abierto y a pleno funcionamiento.

Como cada año, mis dueños organizan una comida por las cercanías de Berga (Barcelona) para juntar allí a sus respectivas familias, encontrándose con un pequeño gran problema: por la zona, la mayoría de los restaurantes, o bien cierran los domingos o los que abren, no ofrecen menú. Por suerte, el restaurante que hoy os voy a recomendar tiene menú de fin de semana.

¡Ups! Casi de me olvida. El restaurante que os quiero presentar hoy, el “Restaurant Font Negra” está situado en las laderas de la montaña de Queralt (a unos 5 minutos en coche de Berga), concretamente en un parque del que coge el nombre, el parque de la “Font Negra”.

La verdad es que, el lugar es muy especial, excepcional diría yo, un lugar donde el verde y la tranquilidad se respiran a cada paso. ¿Qué os parece la foto?

Restaurant Font Negra - Berga

El restaurante ha pasado por diversas fases, des de estar cerrado a tener bastante éxito. Estos últimos tiempos, por suerte, parece funcionar bastante bien.

En el restaurante se pueden encontrar dos tipos distintos de menú, uno diario (por 13.50€, IVA y bebidas incluidas) y otros de fin de semana (esta vez por 20.50€ también con el IVA y las bebidas incluidas).

Los menús cambian semanalmente, eso sí, manteniendo unas características básicas en cuanto a los ingredientes utilizados se refiero: deben ser frescos y principalmente, de la tierra.

Bien, por los 20 euros, mis dueños y sus padres, comieron lo siguiente:

  • Un entrante sorpresa, gentileza del restaurante. Según he escuchado, una pequeña delicatesen.
  • Un arroz cremoso con setas de la tierra. Según mis dueños, este plato estaba de primera. Sabroso y muy bien presentado.
  • Ensalada con queso de cabra y cebolla caramelizada
  • Longaniza de payés a la brasa. Tenía una pinta genial y su olor lo noté yo hasta yo desde el pueblo. ¡Ufff! Grande, gorda y finalmente, muy bien presentada.
  • Churrasco  de ternera a la brasa.  ¡Ains!...  otra delicatesen. Según ese par, estaba de vicio, vaya, ¡para relamerse los bigotes!
  • Lomo de atún con foie y manzana hervida.
  • Un pequeño pre-postre sorpresa. Una nueva gentileza de los responsables del restaurante. ¡Hmm! Ese día fue un refrescante sorbete de sandía.
  • “Mel i mató”. Gustoso y muy típico de la zona.
  • Helados variados
  • Pastel
  • Fruta de temporada


La verdad es que el lugar les sorprendió a mis dueños, tanto por la ubicación, como por la presentación los platos, donde todos lucían con luz propia, los ingredientes era fresquísimos y la mayoría de ellos, del país. El ambiente del comedor era también muy especial, minimalista, amplio y sobretodo, tranquilo. Además, tenéis la opción de comer en la terraza del restaurante, como hicieron mis dueños.

Por si os interesa pasar algún día, os dejo aquí sus datos:




08600 Berga

1 comentario:

  1. Con ese menú y ese entorno... ¿quién puede decir que no existe la felicidad?

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